La selección española está a las puertas de su estreno en el Mundial 2026, así que aprovecho para repasar el garaje del futbolista más particular de la Roja, dos coches enfrentados, un V12 atmosférico y un V8 biturbo
España cerró su preparación para el Mundial 2026 con un 3-1 a Perú el pasado 8 de junio en Puebla, con goles de Oyarzabal, Pedri y un autogol de Gallese. Y en ese once de Luis de la Fuente apareció, de lateral derecho, Marcos Llorente, que esta vez se ganó la titularidad. Mañana, lunes 15 de junio, llega el estreno de verdad, contra Cabo Verde en el Mercedes-Benz Stadium de Atlanta, dentro de un grupo H que España comparte con Arabia Saudí y Uruguay. Veremos si el madrileño repite en el once.
Pues bien, fuera del campo Llorente es igual de suyo. Lo conoces seguramente por sus rutinas de salud bastante peculiares: las gafas de cristales amarillos para filtrar la luz azul, la luz roja por toda la casa cuando se va el sol, su fijación por los ritmos circadianos y por tomar el sol sin nada que se interponga. Un tío con una forma de ver las cosas muy personal. Y su garaje también es particular: pequeño, pero con dos coches que juntos pasan del medio millón de euros.
El garaje de Marcos Llorente: solo dos coches, pero menudos dos coches
Ferrari 812 Superfast
¿Qué tendrá el Ferrari 812 que se puede permitir ser conducido por algunos de nuestros mejores deportistas? Por si no te acuerdas, ya te hablamos de este modelo cuando te presentamos la colección de coches de Carlos Sainz y ahora vuelve a hacer acto de presencia en el garaje de Marcos Llorente. El Ferrari 812 Superfast es de esos coches que ya casi no se hacen, y aquí viene lo mejor: lleva un V12 atmosférico de 6,5 litros y 800 CV, sin turbos, sin hibridación, sin filtros de por medio. Lo más analógico y puro que te puedes echar a la cara hoy en día. Curioso que el futbolista que huye de todo lo artificial tenga precisamente el último gran V12 que Ferrari fabricó así, sin ayudas.

Y las cifras dan vértigo. Manda toda esa potencia al eje trasero, firma el 0 a 100 en 2,9 segundos y se planta en los 340 km/h. Es un coche que se fabricó entre 2017 y 2024, por lo que ya está descatalogado, y eso le ha dado un punto extra de exclusividad. El interior, además de ser muy lujoso con materiales de altísima calidad, también está totalmente orientada al conductor, destacando ese volante repleto de mandos tan de Ferrari.
Y vamos al precio. Cuando se vendía nuevo, los medios especializados lo situaban por encima de los 300.000 euros, y a poco que lo configuras, la cifra se dispara sin pudor. Hoy, al ser uno de los últimos berlinetta V12 atmosféricos, en el mercado de coleccionista se mantiene en esa cifra o incluso algo por encima.
Mercedes-AMG G63
El segundo es mucho más predecible, porque es el coche que tiene medio vestuario de cualquier equipo grande. El Mercedes-AMG G63 lo comparte, sin ir más lejos, con su compañero en la Selección Marc Cucurella.

Ese ladrillo con forma de caja fuerte se ha convertido en el todoterreno por excelencia del futbolista, y Llorente ha caído como tantos otros. Normal, porque presencia le sobra.
Mecánicamente monta un V8 4.0 biturbo de 585 CV que mueve sus casi 2.500 kilos de 0 a 100 en 4,5 segundos. Eso sí, hay que tener el bolsillo preparado, porque en uso real ronda los 25 litros a los 100, lo que tiene mover todo ese bicharraco con un V8 de gasolina. En España parte de unos 222.000 euros, y configurándolo a tu gusto, se va muy por encima.
El garaje de Marcos Llorente, más allá de las cifras
Y ojo, porque echando cuentas la suma asusta: el 812 Superfast por encima de los 300.000 euros, el G63 desde los 222.000, así que solo con estos dos coches Llorente se planta tranquilamente por encima del medio millón de euros en el garaje.

Lo que más me gusta es que su colección le define igual que sus manías: nada de llenar el garaje por llenarlo, sino dos coches muy concretos y con un enfoque muy diferente. Un V12 atmosférico en un deportivo y un V8 en un todoterreno.

