El defensa de la selección española en el Mundial 2026 Pedro Porro tiene un coche para los días que quiere ser invisible y otro para cuando busca justo lo contrario, eso sí: ambos rugen con un V8 biturbo alemán, pero solo uno de ellos presume de ello a simple vista.
España es campeona del mundo. Lo consiguió el domingo en el MetLife Stadium, ganando 1-0 a Argentina en la prórroga con un gol de Ferran Torres, y llevamos de lo celebraron por todo lo alto: dos millones de personas, según la Delegación del Gobierno, salieron a las calles de Madrid para acabar la fiesta en Cibeles junto a los jugadores. Entre esos veintiséis campeones estaba Pedro Porro, el lateral derecho del Tottenham, que se ganó un sitio fijo en el equipo de Luis de la Fuente y que hasta se marcó un «Pa’Madrid» de El Barrio encima del escenario.
Pues bien, con el subidón todavía en el cuerpo me ha dado por cotillear qué aparca en casa. Y la conclusión es la más frecuente: Pedro Porro tiene solo 2 coches, pero de los gordos. Un Mercedes y un Audi, o sea, dos bestias con motor V8 que juntas rozan los 1.200 CV. Te cuento cada uno de ellos en detalle.
Estos son los dos únicos coches que tiene Pedro Porro
El Audi RS Q8 de Pedro Porro
Empiezo por el Audi RS Q8, que es el coche que más se repite entre futbolistas, sin ir más lejos, entre compañeros suyos de la selección como Fabián Ruiz o Dani Olmo, y el porqué tiene su gracia: parece un Audi grande y familiar de lo más normal, pero por debajo es casi un Lamborghini.

Comparte plataforma y motor con el Lamborghini Urus, solo que metido en una carrocería mucho más sobria. Cuando me subo a uno, lo primero que noto es justo eso: aparcas en cualquier sitio y pasas desapercibido, hasta que pisas el acelerador y descubres que llevas un misil. Y te lo digo por experiencia, porque he conducido el Urus y la diferencia es bestial: con el Lamborghini vas llamando la atención por todos lados, te mira absolutamente todo el mundo. Con el RS Q8 no te mira ni el gato… salvo que aceleres y se escuche el V8. Si vas tranquilo, pasas totalmente inadvertido.
Debajo del capó esconde un V8 biturbo de 4.0 litros con 600 CV (640 CV si te vas a la versión Performance) y 800 Nm de par, que mueven sus más de dos toneladas y media de 0 a 100 en 3,8 segundos. Encima, gracias a una pequeña ayuda eléctrica de 48 voltios, luce etiqueta ECO, así que puedes entrar hasta el centro de Madrid tranquilo. En España, el Audi RS Q8 arranca en unos 168.000 euros y, bien equipado, como el suyo, se planta en más de 200.000 fácilmente.
El Mercedes-AMG G63 de Pedro Porro
El Mercedes-AMG G63, o Clase G de toda la vida, es ese todoterreno cuadrado que reconoce cualquier persona que le gusten un pelín los coches. Nació hace más de cuarenta años como un coche casi militar y hoy es puro símbolo de estatus: se compra por la presencia que da, más que por meterlo en el barro.

Es lo contrario del Audi, porque el Clase G llama la atención a un kilómetro. Por eso muchos jugadores tienen los dos y tiran de uno o de otro según el día que tengan y las ganas de que les miren.
En lo mecánico monta un V8 biturbo que da 585 CV y 850 Nm, capaz de lanzar semejante armario de 0 a 100 en apenas 4,3 segundos. Y suena de escándalo gracias a esos escapes laterales tan particulares. Eso sí, hay que pagarlo: en España parte de unos 221.000 euros, y a poco que juegues con la lista de opcionales te vas tranquilamente por encima de los 250.000 euros.

