Puede que su nombre te sonara de antes aunque ahora vuelve por todo lo alto, acompañando a la selección española de fútbol durante el Mundial 2026. Lo que pocos saben es de dónde sale en realidad esa etiqueta tan española.
España ya tiene un pie en el Mundial 2026. La selección de Luis de la Fuente cerró su preparación ganando 3-1 a Perú en Puebla y debuta el 15 de junio contra Cabo Verde en Atlanta, encuadrada en el Grupo H junto a Arabia Saudí y Uruguay. Llega como vigente campeona de Europa y una de las grandes favoritas al título, así que cada vez que la Roja salte al campo medio país va a estar mirando. Y ahí, en la camiseta y en los carteles, aparece un nombre que puede que te suene de algo: el de la marca de coches Ebro.
Pues bien, aquí viene lo interesante. Ebro es el vehículo oficial de la selección española, un acuerdo firmado con la Federación que la acompaña durante todo el Mundial. Pero, ¿qué marca es esta exactamente?, ¿de dónde sale y por qué patrocina justo ahora a la Roja? Te lo explico desde cero.
De dónde viene Ebro y por qué su nombre te suena
Ebro nació en 1954 de la mano de Motor Ibérica, una empresa que recogió en España el negocio que antes tenía aquí Ford. Durante décadas fabricó camiones, tractores y todoterrenos en la fábrica de la Zona Franca de Barcelona, y llegó a ser una de las marcas más reconocibles de la industria nacional. Si tienes cierta edad, seguro que te viene a la cabeza el tractor o el camión Ebro de algún familiar.

La cosa cambió en 1987, cuando Nissan se quedó con Motor Ibérica y la compañía pasó a llamarse Nissan Motor Ibérica. A partir de ahí, dejaron de fabricar los Ebro y el nombre fue desapareciendo del mercado hasta quedar solo en el recuerdo. La fábrica de Barcelona siguió montando coches de Nissan hasta finales de 2021, año en que la marca japonesa cerró la planta.
Por qué Ebro patrocina a la selección española
En 2023 el nombre de Ebro resucitó, y todo por “culpa” de EV Motors, una empresa española que se alió con el gigante chino Chery para reabrir la antigua fábrica de Nissan, ahora rebautizada como Ebro Factory. Y ojo con esto, porque es la clave que conviene tener clara. De cara al público, Ebro se vende como marca española, y en parte lo es, porque los dueños son españoles. Pero el producto es chino. Sus SUV comparten base y componentes con los Omoda y Jaecoo, las otras marcas de Chery. Las piezas llegan desde China y se ensamblan aquí, en Barcelona.

Con ese punto de partida, el patrocinio cobra todo el sentido. Es un contrato de publicidad como cualquier otro: Ebro paga por visibilidad, y poca cosa da más visibilidad en España que la camiseta de la Roja. El acuerdo convierte a la marca en coche oficial de las selecciones masculina, femenina y sub-21 hasta 2028, con opción de alargarlo a 2030. Para una firma que quiere apoyarse en su herencia española, juntar su logo con el equipo más español que existe es la jugada redonda. Eso sí, lo de «marca española» es una verdad a medias.
Así es la gama de Ebro y lo que cuesta cada coche
Más allá del fútbol, lo que Ebro ofrece son SUV. La gama va desde el pequeño s400 hasta el grande Ebro s900, pasando por el Ebro s700 (del que ya te he hablado en alguna ocasión) y s800, que son los más conocidos. En motorizaciones tienes gasolina, híbrido autorrecargable e híbrido enchufable, así que puedes elegir según lo que necesites y cómo conduzcas a diario.

Y aquí está su gran baza: el precio. Son coches con un interior completo, mucho equipamiento de serie y un acabado correcto, todo por bastante menos de lo que pide la competencia. El s700 arranca en 26.490 euros, el s800 en 31.990 euros y el tope de gama, el s900 PHEV de 428 CV, parte de 44.490 euros, una cifra muy ajustada para un híbrido enchufable de ese tamaño.

Además, las versiones enchufables entran en el Plan Auto+, lo que rebaja todavía más la factura final. Para mí, ese equilibrio entre lo que dan y lo que cobran es justo el motivo por el que ya empiezas a cruzártelos por la calle. Y patrocinar a la selección solo va a hacer que los conozca más gente.

