El primer turismo eléctrico de Leapmotor estrena el sello Made in Spain en la planta de Stellantis en Figueruelas, cuenta con hasta 482 km de autonomía WLTP y se mete en el segmento C por menos que casi cualquier rival.
La marca de coches china Leapmotor lleva un par de años pisando fuerte en Europa de la mano del grupo Stellantis. Primero llegó el pequeño T03, después el SUV B10, y la marca china ha cogido carrerilla hasta meterse ahora en el terreno más caliente del mercado: el de los compactos. Su arma se llama Leapmotor B05, mide 4,43 metros y comparte ring con el Volkswagen ID.3, el Cupra Born, el MG4 o el BYD Dolphin. Pero guarda una baza propia: se fabrica en Figueruelas (Zaragoza), en la misma planta donde Stellantis monta medio catálogo del grupo. Sí, un eléctrico de marca china con sello Made in Spain.
Pues bien, vengo de verlo en la presentación y te adelanto lo más jugoso: parte desde 19.500 euros, manda toda su potencia al eje trasero (algo poco habitual en un compacto) y homologa hasta 482 km. Y lo que de verdad me ha sorprendido, te lo digo ya, son los acabados interiores: me esperaba algo correcto y me he encontrado un nivel muy por encima de lo que pide su precio.
Por fuera, el Leapmotor B05 apuesta por un diseño sobrio que funciona

El B05 entra por los ojos con un planteamiento limpio y elegante, con una silueta de hatchback deportivo y una caída de techo marcada hacia un frontal liso y cerrado, propio de un eléctrico. Estrena puertas sin marcos (para darle un rollo más cañero), manetas integradas y carrocería bitono, detalles que lo colocan un escalón por encima de su gama. De serie calza llantas de 19 pulgadas y firma un coeficiente aerodinámico de 0,26, de los mejores de su categoría.
El interior del Leapmotor B05 es la gran sorpresa

Y llego a lo que más me ha gustado. Me he sentado dentro y la sensación es buenísima. Los acabados están muy bien resueltos: nada de crujidos, tacto de materiales cuidado y una sensación de conjunto impropia de un coche de este precio. Preside el salpicadero una pantalla central flotante de 14,6 pulgadas con resolución 2.5K, acompañada por un cuadro digital de 8,8 pulgadas. Hay tapicería en polipiel, asientos delanteros calefactables, techo panorámico con cortinilla eléctrica y hasta 25 huecos portaobjetos repartidos por el habitáculo. El maletero cubica 345 litros, ampliables a 1.400 abatiendo los respaldos. Para un compacto, cumple de sobra.
Bajo el capó, el Leapmotor B05 monta un motor trasero de 218 CV

Aquí está otro de sus argumentos. El B05 lleva un único motor de 218 CV y 240 Nm colocado atrás, así que es de propulsión trasera, algo poco habitual en esta categoría. La velocidad máxima queda en 170 km/h, aunque varía según la batería que elijas. La de acceso, una LFP de 56,2 kWh, homologa 401 km WLTP y firma el 0 a 100 en 7,5 segundos. La grande, de 67,1 kWh, estira hasta los 482 km y rebaja la cifra a 6,6 segundos. Ambas integran la batería en el chasis (tecnología Cell-to-Chassis) y cargan en continua a 174 kW, lo justo para pasar del 30 al 80% en unos 17 minutos. Me quedé con ganas de conducirlo, pero sobre el papel ese eje trasero promete sensaciones interesantes.
Esto es lo que cuesta el nuevo Leapmotor B05
La tarifa oficial arranca en 26.264 euros para el acabado Life con la batería de 56,2 kWh, mientras que el Design con la batería grande ronda los 30.265 euros. Ahora bien, con la campaña de financiación de la marca, que adelanta el importe del Plan Auto+, el precio de partida se queda en esos 19.500 euros de los que presume Leapmotor.

Al ser un eléctrico puro con etiqueta CERO y costar por debajo de 35.000 euros, entra de lleno en el Plan Auto+, y aquí su fabricación en Zaragoza juega a favor para arañar el tramo europeo de la ayuda. Si encima entregas un coche viejo para achatarrar, sumas la bonificación CAES (en torno a 900 euros). Por relación equipamiento-autonomía-precio, pocos rivales hay en el mercado para el nuevo B05.

