La capota de lona vuelve a la gama del Clase G después de más de 10 años descatalogada con una carrocería distinta a la de siempre y con el famoso motor V8 del G63.
El Mercedes Clase G nació en 1979 como un todoterreno prácticamente militar y pensado para llegar a donde no llega nadie. Con los años se ha transformado en otra cosa totalmente distinta: un coche que se compra por el estatus y la presencia, mucho más que por lo que sabe hacer fuera del asfalto. Pues bien, Mercedes ha rematado la jugada recuperando una carrocería que llevaba más de una década descatalogada, el Clase G Cabrio.
Y ojo, porque esto no es un rumor o un concept car. Mercedes enseñó un teaser en septiembre de 2025 y estos meses lo ha tenido rodando camuflado por Austria y Suecia para terminar de afinarlo. El lanzamiento internacional llega en 2026, aunque aquí va el primer gran cambio frente al último Clase G Cabrio: ahora es cinco puertas.
Así es por fuera el nuevo Mercedes Clase G Cabrio
Lo primero que veo en las imágenes del prototipo es que Mercedes ha respetado el frontal vertical y macizo del Clase G actual, hasta ahí bien. Los cambios llegan a partir del pilar B, donde Mercedes recorta la línea del techo para meter una capota blanda retráctil y un arco antivuelco. El resto de la silueta sigue fiel al cuadrado de toda la vida y al G Wagon que está ahora mismo en venta.
Y la idea me encanta, para qué te voy a engañar. Me imagino bajando la capota al atardecer en Ibiza, paseándome por la playa con un Clase G descubierto, y te digo que muy pocos coches transmiten ese rollo. Es un capricho total, pero es de esos caprichos que se venden por lo que transmiten, independientemente de lo que cuesten.
El Mercedes Clase G Cabrio que muchos recuerdan tenía dos puertas y se despidió en 2013
El Cabrio ya tuvo su época en Mercedes, así que te hago un repaso rápido de dónde viene. El G500 Cabriolet (W463), de dos puertas, aguantó en catálogo hasta 2013 y hoy es pieza de coleccionista con precios que se van por encima de los 200.000 euros en el mercado. Después llegó el exclusivo Maybach G650 Landaulet en 2017, limitado a 99 unidades. Y por otro lado, preparadores como Brabus se atrevieron con sus propias conversiones descapotables.

El Clase G moderno, el de 2018, se quedó con el techo fijo hasta ahora. Lo más parecido a un todoterreno cuadrado, “pequeño” y “descubierto” que puedes comprar nuevo hoy es el Land Rover Defender 90. Eso sí, quiero que quede claro: aquel G Cabrio purista de dos puertas se queda en el recuerdo, porque el nuevo llega solo con carrocería de cinco puertas.
Bajo el capó, el Mercedes Clase G Cabrio montará un motor V8
De momento Mercedes mantiene en secreto las mecánicas definitivas, pero en sus propias imágenes que han compartido en redes sociales se ve un Clase G con escapes en el lateral, es decir, un G63. Eso significa que monta un motor V8 biturbo de 4.0 litros con 585 CV. Sobre la mesa está también el G500 e incluso la posibilidad de una variante eléctrica derivada del G580, aunque esto último lo veo más verde.
Lo que doy por hecho es que mantendrá el ADN 4×4 del Clase G: reductora, bloqueos de diferencial y esa capacidad real fuera del asfalto que, siendo realista, la mayoría de propietarios apenas va a pisar.
Esto es lo que costará el nuevo Mercedes Clase G Cabrio
Aquí Mercedes todavía no da precio oficial, pero un G63 de techo fijo parte hoy de unos 220.000 euros. Y un Clase G, de por sí, ya es un capricho; un G63 descapotable es el capricho del capricho, por lo que obviamente será más caro, aparte de que también es más costoso de producir.
Con todo el rollo que arrastra este coche, me cuadraría de sobra verlo arrancar sobre los 280.000 o 300.000 euros sin extras, y a poco que lo configures a tu gusto la cifra superará los 350.000. Son números míos, que quede claro, pero el aura de este G da para eso y más. Porque al final aquí lo que pagas es aura pura, y de esa va sobrado.

