Adiós a la columna metálica que une el volante con las ruedas desde hace más de un siglo: esto es lo que la sustituye y por qué lo cambia todo.
Cada vez que subo a un coche y giro el volante, hay una columna metálica y una cremallera haciendo el trabajo, y así llevamos más de un siglo, desde que Mercedes inventó el automóvil en 1886. Pues eso está a punto de cambiar, porque coches como el Lexus RZ o el nuevo Mercedes EQS 2026 ya montan dirección por cable, un sistema en el que la orden de mis manos viaja como señal eléctrica hasta las ruedas. Lo probé por primera vez en el Lexus allá por 2023 y, te lo digo ya, fue de las experiencias más curiosas que he tenido en un coche.
Y ojo, porque este sistema lo han heredado directamente de la aviación: los aviones llevan décadas volando con mandos «por cable», con la palanca unida a los alerones solo mediante electrónica. Ahora ese mismo concepto llega al sector del automóvil.
Qué es exactamente la dirección por cable
En un coche normal, el volante está unido físicamente a las ruedas por una columna y una cremallera, así que giro a la izquierda y, por pura mecánica, las ruedas siguen el movimiento. La dirección por cable rompe esa cadena metálica y mete una centralita por el medio: cuando muevo el volante, un sensor mide cuántos grados he girado y le pasa el dato a un ordenador, que calcula cuánto deben girar las ruedas y se lo ordena a un motor eléctrico. Todo ocurre en milésimas de segundo, tan rápido que lo siento instantáneo.
La gracia de meter un ordenador en la ecuación es que puedo girar las ruedas mucho o poco con el mismo gesto de mano, y de ahí sale el gran cambio: el volante pasa a girar apenas 150 grados de tope a tope. Con eso aparco, hago un cambio de sentido o encaro una curva cerrada manteniendo las manos en la posición de las «tres menos cuarto», de una sola maniobra. Y como manda la electrónica, el tacto se adapta a la velocidad, de modo que a poca velocidad las ruedas reaccionan muchísimo a cada grado y aparcar resulta comodísimo, mientras que conforme acelero el sistema suaviza esa respuesta y en autovía conduzco igual de tranquilo que con un volante de toda la vida.
El volante de Tesla llegó primero, pero le faltaba esta tecnología
Aquí hay que reconocerle el mérito a Tesla, que fue de las primeras en atreverse con este volante recortado en forma de yugo, hace unos años, en sus Model S y Model X.
@tesla.flex How to do a U-Turn with the Yoke 🤩 *keep both hands on yoke!* #tesla #modelx #teslatok #yoke #uturn #teslamodelx #howto #howtotesla #fyp ♬ Paris – Else
El problema es que se quedó a medio camino, porque le quitó el aro de arriba al volante pero luego seguía montando la dirección de toda la vida, la misma de cualquier coche convencional. Y claro, le llovieron las críticas, ya que con esa dirección clásica toca cruzar las manos para girar y hacerlo con un volante al que le falta la parte de arriba es un auténtico coñazo. La buena noticia es que ahora otras marcas han copiado ese diseño de volante, pero esta vez con la dirección por cable, y así sí cobra todo el sentido.
El Lexus RZ fue el pionero y el Mercedes EQS el último en sumarse
El Lexus RZ fue el primero en ponérnoslo delante con este planteamiento bien resuelto, de serie y bajo el nombre One Motion Grip, con ese yugo girando 150 grados de tope a tope. Lo probé en 2023 y todavía me acuerdo de la sensación, rara de narices los primeros minutos porque el cerebro tarda un rato en fiarse, pero en cuanto le pillas el punto te preguntas por qué han tardado tanto en hacerlo.

Lexus lleva una década puliendo esta tecnología y se nota en el mimo, hasta el punto de meter una batería extra bajo la consola para que la dirección siga teniendo energía pase lo que pase. Y sí, te veo venir la pregunta de si esto es seguro, y la respuesta es que mucho, ya que a alta velocidad el yugo pide bastante más recorrido para que las ruedas hagan caso y un motor eléctrico detrás del volante me devuelve la resistencia y el peso de una dirección de verdad.

El relevo lo coge ahora el nuevo Mercedes EQS 2026, que ofrece el sistema como opción en su berlina eléctrica tope de gama y presume de ser el primer fabricante alemán en llevarlo a la calle. Su volante también se queda achatado, gira unos 170 grados de tope a tope y bebe de la misma filosofía. Mercedes asegura haberlo validado con más de un millón de kilómetros de simulación, sumados a las pruebas en circuito y carretera, y refuerza la seguridad con doble vía de señal, de manera que si una falla la otra responde al instante.
Por qué este volante es el futuro
Te soy sincero, la primera vez que lo pruebas piensas que es un capricho tecnológico, pero cuanto más lo usas más sentido le encuentras. Soltar el volante de la columna metálica deja sitio para motores más grandes, abarata fabricar coches con el volante a izquierda o a derecha y, sobre todo, encaja como un guante con la conducción autónoma que viene, porque un volante convertido en simple mando eléctrico pone las cosas muy fáciles al coche para conducirse solo cuando toque.

