Acaba de anunciar El Baifo Tour y sigue reinando en las listas de Spotify, pero por su isla se mueve con un coche que jamás asociarías a una estrella de su nivel.
Quevedo lanzó el pasado 24 de abril su disco El Baifo, su tercer álbum, 14 canciones con un acento isleño marcadísimo y colaboraciones que nadie veía venir, como la del merenguero Elvis Crespo en La Graciosa o el junte de La Pantera, Lucho RK y Juseph en Algo va a pasar. Y esta misma semana ha subido la apuesta: acaba de anunciar El Baifo Tour, su próxima gran gira, con una web interactiva al estilo videojuego retro y un baifo en píxel paseándose sobre su nombre. El tío está en su prime y lo sabe.
Pues bien, te cuento algo que choca. Siendo una de las mayores estrellas del género urbano en español, con dieciséis números uno en España, a Quevedo solo le hemos visto con un coche. Y olvídate de Ferraris o Lamborghinis, porque lo que tiene aparcado en su tierra está mucho más cerca de lo que conduciría cualquier vecino de la isla.
La Ford Ranger Wildtrak de Quevedo perfecta para vivir en una isla
Una pick-up suele asociarse al campo, a la obra o al trabajo duro, así que a primera vista chirría un poco verla como coche de un cantante. Pero en cuanto la sitúas en Canarias, esta Ford Ranger adquiere una nueva dimensión. La Palma, Gran Canaria y compañía están llenas de caminos de tierra, pistas que trepan hacia volcanes y rincones a los que un turismo normal no llega. Y justo ahí es donde una 4×4 alta y con tracción total se mueve perfectamente.

A mí me dice mucho de él, la verdad. Quevedo se ha mantenido siempre como un tío humilde, muy pegado a su tierra, y el coche lo confirma. Pudiendo tener el garaje que le diera la gana, tira de una pick-up discreta que pasa totalmente desapercibida por cualquier pueblo de la isla, aunque ya todo el mundo de allí sabe cual es su coche, hasta lo dijo en una canción.
A nivel estético, la Ford Ranger Wildtrak apuesta por el músculo
Lo primero que ves cuando te plantas delante es presencia. Y como en la mayoría de los coches todoterreno de Ford, la Ranger es enorme, con un morro alto, una parrilla ancha y esa pinta de querer comerse cualquier terreno. El acabado Wildtrak añade sus propios detalles: llantas de 18 pulgadas, barra antivuelco deportiva en la zona de carga, embellecedores con efecto titanio y la firma luminosa en C que la hace muy reconocible.
@clips.masvirales Quevedo escuchando “Ni Borracho” frente al mar 🌊🔥 La canción empieza a sonar desde el coche y acaba cantándola allí mismo. Este tema se está pegando en todos lados. ¿Crees que va a ser uno de los hits del año? 👀 Cuenta oficial: @Quevedo #quevedo #niborracho #canarias #viral #parati ♬ sonido original – Quevedo Clips
Bajo el capó, la Ford Ranger Wildtrak monta un 2.0 biturbo de 205 CV
La Wildtrak lleva un motor diésel 2.0 EcoBlue biturbo de 205 CV con 500 Nm de par, asociado a un cambio automático de 10 velocidades y tracción total. También existe un V6 3.0 de 240 CV como tope de gama, pero el cuatro cilindros es el que monta la inmensa mayoría de unidades.

Cuando me subes, lo que más noto es la fuerza que tiene. Puede arrastrar hasta 3.500 kg y cargar más de una tonelada, así que, para mover una moto de agua, un remolque o lo que le eches, le sobra de todo. Y aunque por fuera parezca una camioneta de currar, por dentro es bastante más cómoda de lo que esperas: asientos en piel, una buena pantalla central con el sistema SYNC y una postura de conducción que recuerda más a la de un SUV que a la de una pick-up de trabajo. Vamos, es un vehículo que puedes utilizar para todo tipo de uso con un confort brutal, tanto para caminos de tierra como en autopista a alta velocidad.
Y vamos al precio de la Ford Ranger Wildtrak de Quevedo
La gama Ranger arranca en torno a los 41.400 euros, pero el acabado Wildtrak que tiene el canario se va hasta los 50.000 euros aproximadamente con el 2.0 de 205 CV, y supera los 54.000 si te decantas por el V6.
Es dinero, sí, pero se queda en nada al lado de lo que gasta cualquier futbolista o cantante de su nivel en un solo capricho. Y eso es lo que más me gusta de toda esta historia. Quevedo está en lo más alto de la industria ahora mismo y, aun así, conduce lo mismo que cualquier vecino de la isla.

