El nuevo Defender se vuelve más urbano que nunca: ahora es más familiar, más deportivo estéticamente y mejora sus versiones más cañeras.
Land Rover acaba de renovar el Defender para 2027 y, entre todas las novedades, hay una que me ha llamado especialmente la atención: el nuevo Defender Vertex, una versión que se coloca justo al lado del acabado X y que mira mucho más al asfalto que al barro.
Y a mí, la verdad, me parece un movimiento con todo el sentido del mundo. Todos flipamos con el estilo 4×4 del Defender, con esa pinta de «bicho de campo» capaz de subirse por donde quieras. Pero seamos sinceros: la inmensa mayoría de la gente que se compra un Defender lo mueve por ciudad y lo disfruta por la presencia y el estatus que transmite. Que Land Rover se atreva con una versión un poco más sport, dentro de la esencia de siempre, me parece un acierto de los gordos. De hecho, a mí me gusta más así: ese contraste entre el aire deportivo y el ADN todoterreno queda brutal. Pero atento, porque no es la única novedad en la gama Defender.
El Defender Vertex es el Defender más urbano y con más chicha visual
Land Rover lo resume con una expresión que me ha molado: «robustez refinada». Traducido, un Defender con más músculo en el frontal y unos cuantos detalles pensados para el cliente de ciudad.

Lo que más me convence son las molduras inferiores pintadas en el color de la carrocería, un recurso que rebaja visualmente el perfil del coche y lo hace parecer más largo y asentado. Justo eso que os comentaba: unos pasos de rueda menos brutos, todo más integrado, más limpio. A partir de ahí, el Vertex suma paragolpes delantero y trasero extendidos, una parrilla frontal más grande y todo en acabado Shadow Atlas Matte. Remata la faena con un spoiler trasero en negro brillante, pinzas de freno delanteras amarillas y ganchos traseros también en amarillo, esos toques de color que le dan chispa a un coche tan serio e imponente.

De serie calza llantas de 22 pulgadas en acabado diamante y neumáticos de perfil bajo, con opciones en negro brillante o de 20 pulgadas para quien de verdad piense pisar un poco más de tierra. Por dentro estrena el tejido Ebony Forged, un poliéster de punto nuevo en la gama.
El Extended Exterior Pack lleva el estilo del Vertex al resto de la gama Defender
Land Rover ha sido listo y no deja esta estética solo para el Vertex. Con el nuevo paquete Extended Exterior, disponible como opción en X-Dynamic SE, X-Dynamic HSE (Hard Top incluida) y V8, cualquiera puede llevarse los paragolpes extendidos en Shadow Atlas Matte, el spoiler trasero y la cubierta de la rueda de repuesto en color carrocería. Vamos, que ese aire más musculado se democratiza dentro de la gama.
El Defender 110 estrena la configuración de seis plazas
Aquí está, para mí, la novedad más práctica de toda la actualización. El Defender 110 añade una configuración de seis plazas con distribución 2+2+2. La segunda fila cambia la banqueta por dos asientos individuales tipo Captain Chair, con reposabrazos, reclinación manual y portavasos propios.

Además de ganar comodidad, esta solución mejora el acceso a la tercera fila, deja más espacio para las piernas y crea una zona útil para dejar cosas entre los dos asientos. Encaja perfecto con el papel de coche familiar de lujo que ha acabado teniendo el Defender.
Nuevos colores y una película protectora que se auto-repara para el Defender
El apartado de personalización crece también. Llega el Namib Orange para los 90 y 110, un naranja precioso inspirado en las dunas del desierto de Namibia, justo donde Land Rover presentó el Defender actual en 2020.

El Patagonia White Matte Wrap se amplía ahora a X, Vertex, V8 y OCTA, y la marca introduce por primera vez una película protectora brillante que se auto-repara aprovechando los rayos UV del sol para difuminar los microarañazos con el tiempo. Una auténtica locura.
El Defender Trophy Edition estrena el acabado Santorini Black
El Defender Trophy Edition también se apunta a la fiesta con su gran novedad: un acabado Santorini Black inspirado en las arenas oscuras de la isla griega, que releva al Keswick Green y se une al ya conocido Deep Sandglow Yellow. Sobre esa base, monta llantas de 20 pulgadas en negro brillante, pinzas de freno negras y radios del volante en Satin Black, con los gráficos laterales y las calcas del capó rematados en amarillo.

Por dentro juega con tres combinaciones de color y mantiene todo el rollo aventurero que lo caracteriza, con su pack de accesorios: baca, escalera desplegable, portaequipajes lateral y toma de aire elevada para filtrar el polvo cuando le das un uso bien off-road.
El nuevo motor microhíbrido que estrena el Defender
En mecánicas, la novedad grande es un gasolina microhíbrido 3.0 de seis cilindros con 380 CV que rinde 550 Nm de par. A su lado aparece un nuevo 3.0 de seis cilindros P300 que releva al antiguo 2.0 de cuatro cilindros en determinados mercados, mientras el V8 5.0 queda reservado a unos pocos países.
El Defender OCTA llega con un nuevo color verde y un escape aún más bestia
El tope de gama, el brutal Defender OCTA, suma el nuevo color Woolstone Green y, sobre todo, un escape retocado con un colector modificado para sonar más grave y más V8 de verdad.

Bajo el capó sigue mandando su V8 4.4 Twin-Turbo de origen BMW con 635 CV y 800 Nm, capaz de firmar un 0 a 100 km/h en apenas 4 segundos. Y por último, el OCTA Black también estrena por primera vez el paquete exterior en fibra de carbono Chopped Carbon Fiber.

