Hay veces que el simple dato de un V8 puede hacernos presumir de tener un buen coche, pero en el caso del Mercedes-AMG G 63 estaríamos dejando de lado uno de los datos más importantes que explicarían por qué (después de 45 años) sigue siendo tan popular entre los coches de lujo que conducen futbolistas, pilotos de F1 y otras celebridades.
El Mercedes-AMG G 63 conserva buena parte de la imagen con la que nació el Clase G en 1979. Sigue manteniendo una carrocería cuadrada y una altura considerable. Lo que realmente ha cambiado está debajo del capó (y no hablo únicamente del motor), sino en la tecnología. Por eso, el G 63 no ha intentado convertirse en otro SUV de lujo, sino que se ha modernizado con el tiempo.
Así es el Mercedes-AMG G 63: un motor V8 de 585 CV y apoyo eléctrico
Mercedes-AMG G 63 equipa un V8 biturbo que desarrolla 585 CV. A esto se suma un sistema semihíbrido de 48 voltios capaz de aportar otros 20 CV. Tiene una transmisión automática de nueve velocidades y tracción integral. Eso sí, este coche no pretende ser un híbrido enchufable ni circular exclusivamente en modo eléctrico, ¡es sólo un apoyo!

La ficha oficial queda así:
- V8 biturbo de 3.982 cc: 585 CV y 850 Nm
- Sistema semihíbrido de hasta 20 CV en eléctrico
- Cambio AMG SPEEDSHIFT TCT 9G automático
- Tracción integral
- Consumo combinado: 14,7 l/100 km
- Emisiones: 335 g/km de CO₂
Y sí, consume mucho. Creo que merece la pena decirlo. Al final, el G 63 sigue siendo un SUV de gasolina con un V8 de casi cuatro litros y más de 2,6 toneladas.
Un diseño exterior extremo y único del Mercedes-AMG G 63
El exterior del G 63 es una de las cosas más reconocibles. Por eso, con su carrocería cuadrada y la rueda de repuesto colocada en la parte trasera, parece que lo tiene todo. AMG añade una parrilla específica con lamas verticales, paragolpes propios y estribos laterales. Además, las llantas pueden alcanzar las 22 pulgadas y el catálogo incluye distintos paquetes para cambiar todavía más su aspecto.

Para la personalización, Mercedes ofrece acabados MANUFAKTUR y distintas combinaciones para exterior e interior, permitiendo cambiar el G 63 en múltiples posibilidades y convertir un mismo modelo en coches totalmente diferentes como los de Marc Cucurella o el piloto George Russell.
Al final, se trata de un coche de una longitud de 4,873 metros con un maletero de 640 litros y, aun así, solo necesita 4,4 segundos para alcanzar los 100 km/h.
El interior del Mercedes-AMG G 63 que puede superar los 20.000 euros
El habitáculo mezcla cuero napa, microfibra MICROCUT, madera, fibra de carbono y tecnología, y aquí es donde empieza a entenderse cuánto puede cambiar el precio final.

De serie, el Mercedes-AMG G 63 viene con cuero y un techo de microfibra negro y el volante revestido en napa. Pero como en el resto del coche, Mercedes deja al cliente elegir configuraciones mucho más elaboradas (y caras). Por ejemplo, el paquete de cuero integral MANUFAKTUR cuesta 23.892 euros. A mí esta opción me parece una locura, eso sí, seguro que vale la pena.

En lo tecnológico no se queda corto: sonido Burmester 3D de 18 altavoces y 760 vatios, dos pantallas digitales de 11,6 pulgadas, carga inalámbrica e iluminación en 64 colores.
¿Qué precio tiene el Mercedes-AMG G 63?
El Mercedes-AMG G 63 parte actualmente de 225.174,10 euros en España. La cifra corresponde al modelo de partida y aumenta cuando se incorporan opciones y paquetes de equipamiento del programa de personalización. Eso sí, hay que tener en cuenta que aquellas unidades modificadas (como la de Urban Automotive de Dean Huijsen) compartirán nombre, pero el coste es mayor por la mano de obra.


