Ferrari vuelve a poner en marcha 3 de sus coches de competición más buscados por los coleccionistas. Son 3 unidades con historias muy distintas y un valor que hoy alcanza cifras millonarias.
Ferrari ha llevado a Monza tres de sus coches de carreras más especiales en honor al expiloto Michael Schumacher. El F310, el F2002 y el 248 F1 vuelven a salir del garaje para una ocasión muy concreta. Son tres Ferrari construidos para competir, conservados durante décadas y con unidades concretas que todavía mantienen buena parte de sus elementos originales.
Más allá de volver a verlos correr, estos coches siempre han despertado el interés de los coleccionistas. Su historia, el número limitado de unidades y, sobre todo, el historial de cada coche hacen que encontrar uno de estos Ferrari originales resulte muy poco habitual.
Ferrari F310: el primer coche de Ferrari con un motor V10
El F310 ocupa un lugar particular en la historia de Ferrari. El F310 llegó en 1996 con una novedad importante para Ferrari: fue el primer coche de la marca en utilizar un motor V10 después de varios años apostando por los V12. El nombre también escondía parte de la fórmula que entonces utilizaba Ferrari: 3 litros y 10 cilindros.

El diseño corrió a cargo de John Barnard y tenía algunos detalles que hoy resultan especialmente curiosos. El cuadro de instrumentos, por ejemplo, quedó integrado en el volante en lugar de ocupar un panel independiente. Además, consiguió tres victorias en 1996, permitiendo a Ferrari mantener la segunda posición en Fórmula 1.
Pero no todos los F310 que han salido a la venta son coches de competición originales. RM Sotheby’s vendió en París en 2022 un F310 de exposición por 216.000 euros. La propia casa de subastas especificaba que se trataba de una réplica estática, sin motor ni elementos mecánicos para circular.
Ferrari F2002: el coche que ganó todo y acabó como pieza de colección
Seis años después llegó el F2002. A simple vista ya resulta fácil apreciar cuánto había cambiado Ferrari en ese tiempo, pero la evolución más importante estaba bajo la carrocería. El coche estrenó un chasis más ligero y una nueva caja de cambios fabricada en titanio, además de una distribución del peso y una aerodinámica completamente revisadas.

Ferrari trabajó también en la refrigeración y en la forma de integrar todos los elementos alrededor del motor para conseguir un coche más compacto. Cuando terminó su etapa en competición, Ferrari lo vendió a un coleccionista japonés junto a otra unidad. Años después pasó de nuevo a una colección privada y permaneció allí hasta su aparición en el mercado.
Ferrari 248 F1: el coche de Ferrari del que solo existen 8 unidades
El 248 F1 llegó en 2006 y supuso otro cambio importante. Ferrari dejó atrás el V10 de tres litros y utilizó un V8 de 2,4 litros. También fue uno de los últimos Ferrari de carreras con motor atmosférico antes de la posterior llegada de los motores híbridos. Ferrari construyó únicamente ocho unidades del 248 F1 para aquella temporada.

Después de terminar su etapa de competición, el coche pasó directamente de Ferrari a un propietario particular en diciembre de 2007. Desde entonces ha permanecido en la misma colección. Ferrari Classiche certificó el coche en 2008 y posteriormente realizó varias pruebas privadas en el circuito de Fiorano. Incluso formó parte de una exposición sobre Ferrari en el Petersen Automotive Museum de Los Ángeles.
¿Cuánto cuesta un Ferrari de carreras?
El Ferrari F2002 número 219 tiene una referencia especialmente clara: RM Sotheby’s lo vendió en Abu Dhabi en 2019 por 6.643.750 dólares. La unidad contaba con certificación Ferrari Classiche y estaba preparada para volver a utilizarse en eventos de coches históricos de Ferrari.
@somosracers Sebastian Vettel estará a bordo de la F2002 de Ferrari, una de las bestias de aquella #F1 con motores V10. #fyp ♬ sonido original – Somos Racers 🏁
El 248 F1 número 254 llegó al mercado en 2024 con una estimación de unos 15 millones de dólares. En este caso no hubo un precio final público de venta, por lo que esa cantidad debe entenderse como una valoración de mercado.
El F310 de 1996 plantea una situación diferente. No existe una venta pública comparable de una unidad original de competición que permita fijar un precio concreto. Si encontramos una referencia a la colección de Kim Ratcliffe, valorado en más de 10 millones de libras.

