Ferrari, Lamborghini o Bugatti son nombres habituales cuando hablamos de lujo y exclusividad, pero hay otros fabricantes solo conocidos por los auténticos insiders del mundo del motor que son auténticas joyas con ruedas.
Sí, así es… hay marcas de coches que conocemos todos, aunque nunca hayamos tenido uno de sus modelos en nuestro garaje. Porsche, Rolls-Royce o Maserati son algunos de los fabricantes que aparecen una y otra vez. Sin embargo, el mundo de los deportivos y los coches de lujo es mucho más amplio. También hay pequeños fabricantes que trabajan con ideas muy diferentes a las de las grandes marcas.
Hemos reunido cinco de ellos que merecen la pena conocer, con modelos que apuestan por soluciones tan particulares como la fabricación mediante impresión 3D y con precios que van hasta los 3 millones de euros a pesar de no ser tan conocidos.
Los 5 coches de lujo de marcas poco conocidas
Donkervoort F22
De marca neerlandesa, el Donkervoort F22 es el más asequible de esta lista, aunque sus 245.000 euros antes de impuestos lo sitúan muy lejos de un deportivo convencional, al igual que el Ferrari de Charles Leclerc.

Para este modelo, Donkervoort recurre a un motor 2.5 TFSI de cinco cilindros de origen Audi. Lo realmente llamativo es que todo el conjunto pesa solo 750 kilos, gracias en buena medida al uso de fibra de carbono en el chasis y la carrocería.
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En el interior, cuenta con dos asientos deportivos y un habitáculo con materiales como fibra de carbono y Alcantara y diferentes posibilidades de personalización. También puede equipar el techo Twin Targa. Donkervoort tenía previsto fabricar inicialmente 50 unidades, pero finalmente amplió la producción hasta 100 ejemplares. Cada uno se construye de forma artesanal en los Países Bajos.
McMurtry Spéirling PURE
Este coche tiene una característica que hace que cualquier cifra de potencia pase a un segundo plano: utiliza ventiladores para generar carga aerodinámica. Es decir, el sistema aspira el aire que pasa por debajo del coche y consigue generar hasta 2.000 kilos de apoyo incluso cuando está parado.

Es un coche eléctrico de circuito con 1.000 CV. Su puesto de conducción está situado en el centro y el pasajero ocupa una posición detrás, con una configuración en tándem. El prototipo ya demostró de lo que era capaz en el Festival de la Velocidad en Goodwood en 2022: completó la subida en 39,08 segundos, estableciendo el récord absoluto.
La versión de producción cuesta 995.000 libras, alrededor de 1,15 millones de euros, antes de impuestos, transporte y opciones, y McMurtry prevé fabricar únicamente 100 unidades.
Zenvo TSR-S
Dinamarca tampoco es uno de los primeros países que asociamos con los superdeportivos, pero allí nació Zenvo. Su modelo TSR-S combina un V8 con el «ala centripetal» que cambia de posición durante las curvas. Así, modifica la carga aerodinámica y ayuda a mantener el coche estable.

El interior está revestido con fibra de carbono, cuero y Alcantara, y el cliente puede personalizar numerosos elementos. Como ocurre con buena parte de los modelos de Zenvo, la producción es extremadamente limitada: la compañía fabrica aproximadamente cinco coches al año. El TSR-S tenía un precio situado en torno a 1,4 millones de euros antes de impuestos.
Czinger 21C
El Czinger 21C es uno de los modelos más interesantes de la lista porque parte de sus componentes se fabrican mediante impresión 3D. La compañía californiana Czinger utiliza algoritmos para desarrollar piezas con geometrías complejas.

Su sistema de fabricación permite producir componentes que serían difíciles de fabricar mediante métodos convencionales. Debajo de esa carrocería hay un sistema híbrido que alcanza 1.250 CV y su interior es igual que el McMurtry.

El conductor ocupa una posición central y el pasajero se sitúa justo detrás, una configuración inspirada en la de un avión de combate. El precio ronda los 2 millones de euros y la producción está limitada.
Aspark Owl
Este deportivo japonés se fabrica en Italia y puede alcanzar los 413 km/h. Pero hay otra característica que llama más la atención: solo mide 99 centímetros de altura. El interior está construido alrededor de una estructura de fibra de carbono y cuenta con dos plazas.

Solo existen 50 unidades previstas para todo el mundo, fabricadas bajo pedido. El precio parte de aproximadamente 2,9 millones de euros antes de impuestos. Una cifra que lo coloca directamente en el territorio de los coches de lujo más exclusivos del mercado.

