Bugatti, Koenigsegg, Hennessey y SSC son los fabricantes con los más rapidos del mundo y rozan la friolera de los 500 km/h.
Llevo años escuchando que el motor de combustión tiene los días contados, y mira, estamos en 2026 con cinco coches que pasan de los 440 km/h. Hace solo una década el Bugatti Veyron Super Sport tocaba los 431 km/h y aquello parecía un techo imposible de superar, pero hoy esa cifra hasta se queda corta. La pelea por ser el coche más rápido del mundo sigue dando guerra, y casi todos los que están ahí arriba lo hacen con gasolina pura, aunque se ha colado un híbrido muy exclusivo en este top.
Pues bien, te he preparado el top 5 de los coches de calle más rápidos del mundo que existen ahora mismo. El récord oficial lo tiene el SSC Tuatara con 455 km/h, aunque hay marcas como Koenigsegg o Hennessey que prometen superar los 500, y un Bugatti que prácticamente lo ha rozado en pruebas reales,
Estos son los 5 coches más rápidos del mundo en 2026
Bugatti, Koenigsegg, Hennessey y SSC son los fabricantes con los más rapidos del mundo y rozan la friolera de los 500 km/h.
Koenigsegg Jesko Absolut
Empiezo por el que más respeto me impone de toda la lista. El Koenigsegg Jesko Absolut es el coche con el que los suecos quieren bajarle los humos a Bugatti. En sus simulaciones la cifra se va por encima de los 500 km/h, aunque sobre el asfalto todavía está por demostrarse. Lo más alto que han confirmado de momento son 412 km/h, y encima en una pista corta (sí, para estas velocidades necesitas el sitio perfecto, y no hay tantos en el mundo). Pero ojo, porque en Koenigsegg siguen a lo suyo y quieren ese récord sí o sí. De hecho ya tienen uno: el 0 a 400 km/h y vuelta a 0 más rápido del mundo

Bajo el capó tiene un V8 biturbo de 5.0 litros con 1.280 CV con gasolina normal y 1.600 CV con E85 (etanol). La caja es la suya propia, la Light Speed Transmission de nueve marchas y siete embragues, y manda toda la potencia al eje trasero. Lo de tracción trasera con 1.600 caballos suena a locura, sí. Pesa apenas 1.390 kg y se fabricaron 125 unidades en todo el mundo con un precio de unos tres millones de dólares, todas vendidas desde 2022.

Bugatti Chiron Super Sport 300+
Este ya forma parte de la historia del motor. En 2019, el Chiron Super Sport 300+ hizo lo que parecía imposible: superar las 300 millas por hora (490,48 km/h). Aunque ojo con el matiz, la prueba se hizo en una sola dirección y no en las dos, que es lo que exige el record Guinness. Por eso oficialmente no figura como récord homologado, pero la cifra está ahí. Así que, extraoficialmente, es el coche más rápido del mundo.

Tiene el mítico W16 de 8.0 litros con cuatro turbos, el último gran motor de esa configuración en un Bugatti. Cuenta con 1.600 CV, tracción total y caja automática de siete marchas. La carrocería se alargó 25 cm respecto al Chiron normal para ganar aerodinámica, y se fabricaron solo 30 unidades para todo el mundo con un precio de partida de 3,5 millones de euros. Para mí es el último gran logro del W16 y, sin ninguna duda, es un coche que con el tiempo será una pieza de coleccionismo bestial.

Hennessey Venom F5
Atento porque Estados Unidos también tiene un hiperdeportivo en la lucha de los coches más rápidos del mundo. John Hennessey lleva años diciendo que su Venom F5 va a superar los 500 km/h. Hasta la fecha la cifra confirmada son 437 km/h (que es una locura), pero aún no ha hecho la prueba oficial en una recta lo bastante larga, por lo que tendremos que esperar.

Su motor es un V8 biturbo de 6.6 litros que entrega 1.817 CV y una barbaridad de par. Caja de siete velocidades, tracción trasera y un peso de apenas 1.360 kg. Esa relación peso-potencia es de las más bestias del mercado. La producción está limitada a 24 unidades en la versión coupé con un precio de 2,1 millones de dólares, y luego están las variantes Roadster y Revolution, esta última pensada para circuito.

SSC Tuatara
Si hablamos de récord oficial, lo tiene el SSC Tuatara. En 2021 firmó una media de 455 km/h en las dos direcciones que exige el reglamento, batiendo al Koenigsegg Agera RS de 2017. En 2022 incluso llegó a los 475 km/h en una sola dirección (por lo que sigue por debajo de los 490 km/h del Bugatti Chiron Super Sport 300+).

Tiene un V8 biturbo de 5.9 litros con 1.350 CV con gasolina normal y 1.750 CV con etanol, siete marchas automatizadas y un coeficiente aerodinámico de 0,279. Parte de 1,9 millones de dólares y está limitado a solo 100 unidades. Es el menos famoso del top, pero ahora mismo es el coche de calle más rápido del mundo en condiciones oficiales.

Bugatti Tourbillon
Cierro con la gran novedad de Bugatti. Las primeras entregas del Tourbillon se han hecho este 2026 y aquí Bugatti ha cambiado por completo su tradicional mecánica debido a las normativas anticontaminación. Deja atrás el W16 turbo y monta un V16 atmosférico de 8.3 litros desarrollado con Cosworth, que sube hasta las 9.000 rpm y ofrece 1.000 CV él solo. A eso le suman tres motores eléctricos (dos delante, uno atrás) que aportan otros 800 caballos. En total, 1.800 CV y por primera vez en un Bugatti, sistema híbrido enchufable con 60 km en modo eléctrico. Sí, sí, este coche puede llevar la pegatina CERO emisiones de la DGT. De coña.

La velocidad punta está limitada a 380 km/h con la llave normal (según la llave entrega una potencia u otra), pero si metes la Speed Key se desbloquea hasta los 445 km/h. El 0 a 100 lo firma en dos segundos y el 0 a 400 km/h en menos de 25. La producción del Tourbillon está limitada a 250 unidades y tiene un precio bestial de 3,8 millones de euros antes de impuestos. El interior es algo que nunca he visto en un coche, con un cuadro de instrumentos hecho por relojeros suizos en titanio, zafiro y rubí. Vamos, una mezcla perfecta entre deportividad y elegancia.


