El siete veces campeón del mundo siempre ha tenido un ojo finísimo para los coches, y su garaje llegó a reunir algunas de las piezas más exclusivas del planeta antes de venderlo entero para meterse de lleno en el arte.
Lewis Hamilton no solo lleva años regalándonos imágenes que demuestran que es uno de los hombres mejor vestidos de la Fórmula 1, sino también instantáneas al volante de auténticas joyas del mundo del motor. La última, hace nada, en Japón: apareció por sorpresa en el mítico Daikoku de Yokohama con un Ferrari F40, justo antes del Gran Premio. Eso sí, ojo al matiz, porque la mayoría de esos coches que le vemos en quedadas y eventos suelen ser prestados, de amigos o ligados a su imagen como piloto de Ferrari. Hace unos años sí salía a la calle con coches de su propio garaje, pero hoy ese garaje está prácticamente vacío: ha vendido la colección entera y se mueve con cosas mucho más discretas.
Y es que, además de piloto y por tanto enamorado de los coches, Hamilton siempre ha tenido un gusto buenísimo eligiendo. Pasa con la ropa, donde marca tendencia, y pasa con los coches: tiene criterio, sabe lo que busca e iba a por piezas con historia. Pues bien, por su garaje han pasado verdaderas maravillas. Te cuento los cinco coches más bestias que ha tenido, con precio incluido.
La colección de coches de Lewis Hamilton
Pagani Zonda 760 LH
Empiezo por el plato fuerte, porque este es directamente único en el mundo. Hamilton lo encargó en 2014 y Pagani lo construyó a medida para él: las siglas LH son sus iniciales, la carrocería va pintada en un morado espectacular con carbono y hasta los reposacabezas llevan el «LH» bordado. De los Zonda 760 se hicieron apenas cinco unidades, pero la suya es la única con esta configuración.

Mecánicamente monta un V12 atmosférico de 7.3 litros con 760 CV, y aquí está la gran joya: fue el primer Zonda 760 con caja de cambios manual, algo que pidió el propio Lewis. Lo curioso es que él mismo lo definió como el peor de conducir de toda su colección, aunque también como el que mejor suena. Vamos, una pieza para escuchar y disfrutar más que para ir cómodo.
Y vamos al precio, que es de traca. Lo compró por unos 1,4 millones de euros y lo vendió en 2021 por cerca de 10 millones. El comprador lo estrelló en un túnel de Gales en 2023, lo reconstruyeron entero y hoy se estima por encima de los 10 millones de euros.
Ferrari LaFerrari
Es un coche que te resultará familiar, puesto que también te lo hemos enseñado en nuestro artículo sobre la colección de coches de Fernando Alonso (que también tiene uno…). Y es que, aunque por aquella época corría para Mercedes, Hamilton se hizo en 2015 con un Ferrari LaFerrari, el primer híbrido de Maranello y uno de sus mejores coches de la historia reciente. Su unidad era la versión coupé con la pintura especial Rosso Fuoco, y le hemos visto en varias ocasiones rodando por Los Ángeles e incluso de paseo junto a Justin Bieber.

Por dentro lleva un V12 de 6.3 litros con sistema híbrido y 963 CV, capaz de hacer el 0 a 100 en menos de tres segundos. Se fabricaron solo 499 unidades del coupé, así que ya te haces una idea. Cuando salió rondaba el 1,4 millones de euros y hoy de segunda mano se va por encima de los 3 millones.
McLaren P1, un guiño a sus orígenes
El McLaren P1 tiene un significado especial, porque fue con McLaren con quien Hamilton debutó en la Fórmula 1 y ganó su primer Mundial en 2008. Se hizo con uno en 2015 y durante un tiempo lo vimos con él por Mónaco. Eso sí, hace ya bastante que dejamos de ver fotos suyas al volante, así que cualquiera sabe si todavía lo conserva.

Lleva un V8 biturbo de 3.8 litros con apoyo eléctrico que firma 916 CV, hace el 0 a 100 en menos de 2,7 segundos y se planta en unos 350 km/h. De este se hicieron 375 unidades y a Hamilton le costó alrededor de 1,2 millones de euros. Para mí, de los híbridos más bonitos que se han hecho jamás.
Shelby Cobra 427, la joya clásica de su garaje
Y ojo, porque Hamilton también tuvo debilidad por los clásicos americanos. En su colección guardó un Shelby Cobra 427 de 1966, uno de los coches más icónicos que existen y un mito absoluto del músculo de los años 60.

Monta un V8 de 7.0 litros con más de 400 CV, una salvajada para la época, y aceleraba a un nivel de superdeportivo cuando muy pocos lo hacían. Shelby fabricó alrededor de 300 unidades auténticas del 427, así que hoy su valor ronda el millón y medio de euros, y las más cotizadas están muy por encima.
Mercedes-AMG Project One, su Fórmula 1 de calle
Y termino con el que mejor lo representa de toda la lista. El Mercedes-AMG Project One es, básicamente, un Fórmula 1 con matrícula, porque comparte el corazón con el monoplaza con el que arrasó: un V6 turbo híbrido de 1.6 litros sacado directamente de la era de su dominio. Él mismo lo describió como lo más parecido a su trabajo que puedes conducir a diario.

La cifra de potencia asusta, más de 1.000 CV, y la exclusividad también: solo 275 unidades en todo el mundo. Su precio de salida rondaba los 2,75 millones de euros, y a día de hoy sigue siendo uno de los hipercoches más codiciados que existen.
Hamilton vendió toda su colección para dedicarse al arte
Y aquí viene el giro final. Hamilton ha confirmado que se ha deshecho de toda su colección para meterse de lleno en el arte. Lo dijo ante la prensa en el Gran Premio de Bakú de 2025, cuando le preguntaron si se compraría el Ferrari F80 y respondió: «No tengo ningún coche, me deshice de todos. Ahora estoy más metido en el arte. Si tuviese que comprarme un coche, sería el F40». Sí, has leído bien. Ha vendido estas maravillas… pero menudo garaje montó mientras lo tuvo.

