En la depresión postvacacional, hay mucho de estrés cutáneo. Y en este estrés cutáneo, hay mucho de heat aging, ese factor de envejecimiento del que no se habla tanto ni se le da la importancia que merece. La piel masculina tampoco es inmune a ello.
Venimos de un verano especialmente caluroso y, aunque tenemos claro que el sol es uno de los grandes enemigos del envejecimiento, existe un factor del que hablamos bastante menos: la temperatura, que por relacionada que esté, no es lo mismo. Bastan 10 minutos de exposición solar para que la temperatura de la piel aumente unos 6ºC. Cuando alcanza aproximadamente los 41ºC, las células pueden sufrir estrés térmico que altera su funcionamiento. Este efecto no lo vemos tan rápido en el espejo como el tono rojo gamba que se nos pone en la piel cuando nos cocinamos bajo el sol, pero conviene que lo tengas en cuenta si te preocupa la salud de tu piel. El verano sienta bien, pero también envejece.
Es por eso que en los últimos años ha empezado a resonar un término que parecía sacado de la chistera marketiniana de la industria cosmética: heat aging. Sin embargo, sus efectos sobre la piel son un constante objeto de investigación y cada vez más especialistas despiertan su interés por él. Para entender qué ocurre realmente cuando sometemos nuestra piel a temperaturas elevadas y qué tiene que ver todo esto con las manchas, la deshidratación o la pérdida de calidad cutánea, hemos hablado con tres especialistas en el cuidado de la piel: la médico estético Rita Sêco, la experta en dermocosmética Ana Santamarina y la farmacéutica Lucía Altozano.
‘Heat aging’: qué ocurre cuando sube el termómetro
Las distinciones son importantes. Y aquí hay que destacar que calor y radiación no son exactamente lo mismo. La doctora Rita Sêco explica que «el heat aging es el envejecimiento cutáneo provocado por la exposición al calor en sí, independientemente de la radiación ultravioleta (radiación solar). Es un concepto importante porque durante décadas hemos centrado toda nuestra atención en los rayos UV, ignorando que el calor, por sí solo, también daña la piel». Y no solo pienses en el sol ni en el verano, porque este proceso puede producirse incluso en ausencia de radiación solar directa, por ejemplo, «cuando estamos a la sombra, en una sauna, en un baño turco, etc.», detalla la doctora.
La razón se debe a que estamos hechos de química pura y dura. “La piel es un órgano vivo y reacciona al entorno”, nos cuenta Lucía Altozano, titular de la farmacia dermatológica Skinpharmacy Jorge Juan 34. “Cuando la temperatura sube mucho y la pérdida de agua transepidérmica nos predispone a la deshidratación celular, las líneas finas se marcan conmayor facilidad, especialmente en las zonas con menos producción de lípidos. No se trata de una arruga estructural, sino de microroturas de la superficie en una piel seca y tirante”, prosigue.
La experta en dermocosmética y fundadora de Santamarina Cosmetics Ana Santamarina, coincide con sus compañeras de sector e introduce una cuestión fundamental: las arrugas y el envejecer no tienen una única causa, pues “es un proceso multifactorial y que el calor es uno de los factores ambientales que también pueden contribuir a él. Aunque no actúa exactamente igual que la radiación UV, sí puede activar mecanismos biológicos implicados en el deterioro progresivo de la piel”, asegura.
Cosméticos que luchan contra el ‘heat aging’ durante todo el año
Resveratrol B E, de Skinceuticals

Este tratamiento antioxidante nocturno de Skinceuticals con resveratrol, baicalina y vitamina E está formulado para, básicamente, ayudarnos con el heat aging o, lo que es lo mismo, neutralizar radicales libres acumulados durante el día y reforzar los mecanismos de reparación cutánea. Ponértelo por la noche es como dejar que tu piel vaya al gimnasio a ponerse fuerte. Es el más vendido de la marca por algo.
Beauty Defense, de Santamarina Cosmetics

La protección solar sigue siendo el pilar principal frente al envejecimiento ambiental. Este SPF 50+ proporciona fotoprotección de alto espectro y combina activos cosméticos que ayudan a mantener la piel en mejores condiciones frente a las agresiones externas. Lo mejor es que su textura crema-gel, muy ligera, se absorbe rápidamente, por lo que es muy adecuada para su uso diario. Listo en un minuto cada mañana.
Healthy Glow serum, de Patyka

Todo lo que hace Patyka es sublime y este sérum tiene todo lo que podemos esperar de una buena vitamina C: viene encapsulada, se acompaña de hialurónico para ejercer un efecto barrera y contiene un exclusivo activo de origen francés tiene propiedades anti estrés llamado melisa bio.
Aftersun Mist-Me, de Darling

Capítulo aparte merece el aftersun. No solo en verano ni de forma aislada tras la exposición solar. Si de por sí reducen la temperatura de la piel gracias a sus ingredientes refrescantes, más efectivos se vuelven cuando se combinan con activos calmantes como la alantoína, el bisabolol o el aloe vera. Y este de Darling cumple con todo ello para que el verdadero after del verano sea el cuidado de la piel.
Dos formas distintas de acelerar el envejecimiento
Aquí viene uno de los matices más interesantes. Aunque el fotoenvejecimiento y el heat aging suelen producirse al mismo tiempo cuando nos exponemos al sol, la doctora Sêco aclara que tienen un origen distinto: «El fotoenvejecimiento está provocado por la radiación UVA y UVB, que daña el ADN y degrada el colágeno. El heat aging está provocado por la temperatura elevada, que desencadena inflamación y también la degradación del colágeno«. Por eso, aplicarse protección solar es imprescindible, pero no debemos mirarla como la panacea que cura todo lo que ocurre alrededor.

Además, el calor aumenta la pérdida de agua transepidérmica, que juega un papel determinante en este proceso y se acaba convirtiendo en deshidratación. Por eso, durante una ola de calor, muchas personas sienten la cara más tirante, apagada, sensible o con las líneas finas más marcadas. “Desde un punto de vista biológico, las células activan un mecanismo de defensa frente a la agresión ambiental para intentar protegerse, reparar el daño y mantener a toda costa su integridad”, afirma Lucía Altozano.
El calor también mancha la piel
A este fenómeno hay que prestarle atención, además de por todo lo anterior, porque la pigmentación no depende exclusivamente del sol. La relación de las conocidas manchas cutáneas va más allá de los rayos UV. De hecho, cada vez hay más evidencia de que el calor también puede influir en los mecanismos implicados en la producción de melanina. “Hay personas que utilizan protección solar todos los días de forma correcta y, aun así, observan cómo sus manchas empeoran durante los meses más cálidos. El calor puede formar parte de la explicación. Esto resulta especialmente evidente en el melasma, una alteración pigmentaria muy sensible a las altas temperaturas”, señala Santamarina.

Y este punto también nos interesa a nosotros, los hombres. Aunque durante años el discurso cosmético sobre las manchas ha estado dirigido principalmente a las mujeres, la piel masculina no es inmune, pese a su grosor y mayor producción de sebo: también se mancha y el calor puede ser un factor que empeora algunas alteraciones como la pigmentación. Una razón más para no usar solo la fotoprotección los días de playa.
Lo importante: ¿se puede combatir el heat aging?
Pese a que todo parezca negativo, sí, se puede y se debe pelear. “La fotoprotección y la cosmética dermatológica actual ya no solo debe mitigar la radiación, sino actuar como un auténtico escudo térmico e infrarrojo capaz de silenciar esa alerta enzimática antes de que comprometa la firmeza del rostro”, sostiene la experta farmacéutica de Skinpharmacy. Entre las herramientas más eficaces para combatir el heat aging, la doctora Sêco destaca:
- Antioxidantes tópicos. La más recomendada es la vitamina C, para neutralizar los radicales libres generados por el calor.
- Hidratación, mucha hidratación. Tanto de forma interna como externa, para compensar la pérdida de agua y mantener una barrera cutánea funcional.
- Activos reparadores. Aquí entran el ácido hialurónico, las ceramidas y la niacinamida.
- Simplificar es de guapos. Menos es más: hay que evitar los excesos en la rutina de skincare, como las exfoliaciones y los principios activos que puedan debilitar la barrera cutánea.
- Reducir la exposición al calor intenso. La sombra es tu mayor aliado, sobre todo en horas de mayor temperatura.

