El defensa francés solo tiene 2 coches en su garaje: uno está enfocado al lujo más discreto, otro a esa deportividad que rompe cuellos y, lo más curioso, ambos son SUV.
Francia sigue avanzando en el Mundial 2026 y este jueves 9 de julio se juega el pase a semifinales ante Marruecos, una revancha de aquella semifinal de Catar 2022 que los galos ganaron por 2-0. Ahí, en la defensa del equipo francés, tienes a Jules Koundé, uno de los fijos del equipo y viejo conocido de LaLiga por sus años en el Barça.
Y si por algo destaca Jules Koundé fuera del campo es por su estilo. Y si hace unas semanas la selección francesa llamó la atención por su selección de bolsos al llegar al aeropuerto de Boston, no está de más admitir que para mí Jules Koundé es de todos, el futbolista que mejor viste de toda la selección: lo ves en pasarelas y en las Semanas de la Moda, y cada look que saca marca tendencia. Lo normal es que si alguien viste bien, tenga buenos coches y, en el caso de Koundé, no es una excepción. Si es verdad que me imaginaba un garaje más llamativo, más «de futbolista», con más coches y con personalizaciones muy curiosas, pero es más sencillo de lo que pensaba. Solo tiene dos coches, y los dos son SUV, aunque con enfoques muy diferentes.
Los coches que utiliza actualmente Jules Koundé y el Citroën con el que empezó a conducir
Citroën C3
Antes de esos dos cochazos toca rebobinar hasta sus inicios. Cuando Koundé aún se abría camino en el futbol profesional, utilizaba un Citroën C3, un utilitario de lo más normal, de los que ves aparcados en cualquier calle, con un precio que ronda los 3.000 € en el mercado de segunda mano.

Obviamente luego ha evolucionado. Llegan los sueldos millonarios y, gastarse 200.000 euros en un coche ganando lo que gana Koundé, viene a ser en proporción lo mismo que en su día le suponía ese Citroën.
Es la misma historia, solo que con más ceros. Sí, quizás te suena raro, pero es así. Por eso acabas viendo coches de lujo en jugadores de primera división.
Range Rover
De aquellos inicios humildes al coche que usa hoy para el día a día hay un buen salto, y aun así se mantiene “sensato”.

Su Range Rover de última generación es un SUV de lujo en toda regla, con muchísima presencia y un interior que se puede comparar con el de un Rolls-Royce, y aun así, aparcado en Barcelona pasa totalmente desapercibido, porque es un modelo muy frecuente de ver. En España parte de unos 152.000 euros, aunque configurándolo a tu gusto y cargándolo hasta arriba de extras, es fácil romper la barrera de los 300.000 euros.
Debajo del capó la gama va desde un seis cilindros en línea microhibridado hasta un V8 biturbo de 4.4 litros con 530 CV, con el que este armatoste de más de dos toneladas se mueve como si pesara la mitad. Para Koundé tiene todo el sentido: espacio de sobra, comodidad para los viajes y esa sensación de ir en algo caro, con estatus, pero sin llamar la atención.
Lamborghini Urus
El plato fuerte en su garaje es un Lamborghini Urus, uno de los coches de lujo más repetidos entre futbolistas por la presencia que impone, por ese puntito deportivo y, al final, por lo que significa llevar un Lamborghini.

A Koundé le he visto varias veces al volante del suyo por Barcelona, incluso aún con matrícula francesa.
El suyo es un Urus a secas, la versión de acceso de toda la vida, con el V8 biturbo de 4.0 litros y 650 CV que firma el 0 a 100 en 3,6 segundos. Desde que llegó el Urus SE dejó de venderse nuevo, así que hoy solo lo pillas en el mercado de segunda mano, donde ronda desde los 200.000 hasta los 300.000 euros según el año y los kilómetros. Puro postureo, sí, pero, ¿quién no querría un Lamborghini en su garaje?

