Septiembre no es sinónimo de ponerse tan fuerte como el vinagre, sino de empezar más suave, como un buen vino que se disfruta poco a poco. La clave está en volver a coger ritmo y con esta clase de menos de una hora se consigue.
Volver a moverse, recuperar sensaciones y hacer del entrenamiento un hábito de nuevo son hábitos que debemos adoptar después del verano, como si en septiembre automáticamente dejara de existir el solsticio estival. Este mes siempre tiene algo de reset: vuelven los horarios, el trabajo y los propósitos. Entre ellos, uno de los principales a menudo el de ponerse en forma. ¿Cuántas veces hemos escuchado eso de «en septiembre me apunto al gimnasio«?. Pero no hace falta recuperar el ritmo de golpe. Mejor empezar despacio y con buena letra.
Para conseguirlo, hay una disciplina que lleva años defendiendo una idea muy sencilla: ¿por qué elegir entre solo correr o levantar pesas?. Es la filosofía sobre la que se construye Run x Lift, la clase más emblemática de Barry’s, el gimnasio boutique nacido en West Hollywood de Los Ángeles en 1998 y que ha sabido construir un método alrededor tan reconocible como efectivo: combinar trabajo cardiovascular y entrenamiento de fuerza dentro de una misma sesión. Y esto es especialmente interesante cuando toca volver a encontrar el equilibrio entre ponerse en forma y no querer recuperar en una semana todo lo que, o casi, el verano se llevó.
Por qué este entrenamiento híbrido es la mejor opción para la vuelta
Cuando queremos recuperar la rutina, volver exactamente al punto en el que lo dejamos se hace cuesta arriba. El primer entrenamiento después del verano no tiene que ser el más rápido, el más pesado ni el más exigente. Puede ser simplemente el primero de muchos. Al igual que al llegar a la oficina debemos ponernos al día con los emails acumulados durante el out of office, con el entrenamiento emails acumulados durante el out of office, con el entrenamiento también conviene recuperar el ritmo poco a poco: también conviene recuperar el ritmo poco a poco.
Y, aunque los rumores cuentan que todo lo que pasa en Barry’s exige mucha energía, los expertos señalan lo contrario: “Las clases de Barry’s están perfectamente diseñadas para ser accesibles tanto para alguien que viene por primera vez como para un atleta de alto rendimiento”, nos explica Joey Till, Head of Coaches de Barry’s España. Y precisamente Run x Lift es una de esas puertas de entrada para recuperar la rutina en septiembre porque “tu cuerpo tiene tiempo para readaptarse gracias a la recuperación integrada entre bloques. Este formato trabaja tanto la resistencia como la fuerza desde el primer día sin sobrecargarte”, afirma el experto en fitness. El resultado: “Saldrás sintiéndote con energía, no agotado”, destaca.

Lo mejor es que se imparte en su característica Red Room, donde se alternan intervalos de carrera en cinta con bloques de trabajo de fuerza en el suelo, de manera que en una misma sesión se trabajan diferentes capacidades físicas. La programación de dicho entrenamiento también ayuda a ordenar la vuelta, puesto que a lo largo de la semana, las clases pueden ir cambiando y poniendo el foco en diferentes zonas del cuerpo, alternando ejercicios de tren superior, tren inferior, core o trabajo global. Esto es importante porque evita que todos los días sean iguales y caigamos en el aburrimiento.
Esta idea encaja, además, con las recomendaciones actuales de prácticamente todos los entrenadores y expertos en actividad física: combinar ejercicio cardiovascular y trabajo de fortalecimiento muscular. Según Joey Till, “cuando combinas cardio y fuerza, tu metabolismo se mantiene elevado mucho después de que hayas salido de la sala (a esto lo llamamos el efecto afterburn). Además, estás entrenando a tu cuerpo para ser eficiente en dos sistemas de energía a la vez, lo que acelera los resultados en comparación con entrenarlos por separado. Es el máximo impacto en el mínimo tiempo”, lo que se conoce como entrenamiento concurrente.
Dos veces a la semana es suficiente para volver a empezar
En septiembre, hay una variable que importa incluso más que la intensidad: la constancia. Y a hacerlo a fuego lento es lo más recomendado, que no por ser en menor medida, es menos efectivo. Después de una, dos o tres semanas sin entrenar, de horarios más relajados, una sesión a la semana puede ser un buen arranque para volver a coger ritmo y no convertir el gimnasio en otra obligación difícil de sostener. Y sí, no hace falta entrenar todos los días para volver a ponerse en forma.

Para el Head of Coaches de Barry’s España, 2 sesiones por semana “es el punto ideal” para alguien que está volviendo: “Es suficiente estímulo para progresar de verdad, con el descanso necesario para recuperarse y adaptarse. A medida que pasen las semanas y tu cuerpo se ajuste, puedes ir aumentando hasta 4–5”, a lo que añade que “los días de recuperación siempre deben formar parte del entrenamiento”.
Asimismo, el propio formato de Run x Lift facilita esa regularidad después de las vacaciones, cuando recuperar la motivación suele tardar en aparecer algo más de lo habitual, a pesar de que queramos recuperar la condición física. Es sencillo: tener una hora reservada, una estructura definida y un instructor que marca el ritmo elimina muchas de las decisiones que a menudo hacen más difícil volver a entrenar. Otro aspecto clave que caracteriza a esta clase es el componente experiencial y grupal, que puede ser especialmente relevante al estar todavía recuperando rutinas.
Además de todo lo anterior, si algo tiene esta clase de 50 minutos son las condiciones para querer volver al día siguiente.

