He hablado con Natasha Hargan, directora de Nobu Madrid, días antes de la inauguración y me ha adelantado los platos imprescindibles de la carta de su nuevo restaurante en Alcalá 26.
Empezar este artículo contándote que la historia de Nobu dio comienzo en 1994, cuando el chef Nobu Matsuhisa abrió su primer restaurante en Nueva York junto al actor Robert De Niro y el productor Meir Teper es una formalidad. Me parece mucho más interesante empezar este texto contándote que tres décadas después, la marca suma direcciones en las principales ciudades del mundo y una lista de clientes habituales donde aparecen nombres de celebs como Tom Cruise, Demi Moore, Kate Moss, David Beckham o Madonna. Y es que, el «servicio Nobu» se ha convertido en una marca propia que ha fidelizado a los clientes más VIPs del mundo gracias, entre otras muchas cosas a su cocina, que parte del respeto absoluto por la tradición japonesa, enriquecida con las influencias que Matsuhisa recogió durante su etapa internacional. Pues bien, ahora llega el turno de Madrid: el 1 de septiembre, Nobu Hotel Madrid abre sus puertas con un restaurante que ocupa la planta superior del edificio de Alcalá 26.

Una conversación antes de la apertura de Nobu en Madrid
El restaurante todavía tiene las puertas cerradas, así que no he podido sentarme a probar la carta. Lo que sí he hecho es hablar cara a cara con Natasha Hargan, directora del hotel, para que me adelante qué platos merecen protagonizar la primera visita. Y una cosa te puedo asegurar: he salido de esta conversación con una lista clara y con muchas ganas de que llegue septiembre.
Natasha me ha explicado que la carta de Madrid reúne los grandes clásicos de la marca junto a creaciones que están pensadas en exclusiva para Madrid. «Queríamos que Madrid tuviera sus propios platos, elaborados con producto local, conviviendo con las recetas que han hecho famoso a Nobu en todo el mundo», me contó.
Los imprescindibles de la carta de Nobu Madrid, según Natasha Hargan
La primera recomendación que me hace la directora Natasha sobre la carta de Nobu es «el Black Cod miso es el plato que define a Nobu. Si vienes por primera vez, tiene que estar en tu mesa». A partir de ahí, la lista siguió creciendo. «El Yellowtail Jalapeño y el Rock Shrimp Tempura son dos clásicos que nuestros clientes piden en cualquier ciudad del mundo, y aquí van a encontrarlos con el mismo nivel de ejecución».

También me habló de la selección de sushi, sashimi y nigiri, y de un rincón concreto del restaurante. «Mi consejo es reservar en la barra de sushi. El sushiman prepara cada pieza delante de ti y puedes ver de cerca la precisión y el ritmo de su trabajo. Es una ceremonia».
Entre las creaciones exclusivas para Madrid, Natasha destacó las elaboraciones con lubina canaria y atún del Mediterráneo. La carta de vinos completa la propuesta con pequeñas bodegas, producciones limitadas y referencias con personalidad, pensada para quien disfruta descubriendo etiquetas nuevas.
Dos entradas distintas a Nobu Madrid y un rooftop reservado
Un detalle práctico que conviene conocer antes de ir: restaurante y hotel tienen accesos separados. Al restaurante entras por la calle Alcalá, mientras que la puerta del hotel está en la calle de Cedaceros número 1.

El comedor corona la planta superior, con cocina abierta y unas vistas maravillosas a la calle Alcalá y sus palacios. Y hay un plan extra para después de la cena: subir al rooftop, un espacio de acceso privado y exclusivo para los clientes del hotel, con una panorámica completa del skyline de Madrid, cóctel en mano.
El interiorismo de las zonas comunes y de toda la zona de restauración lleva la firma de Studio Gronda, que ha trasladado al espacio la estética minimalista japonesa de la marca a lo largo de tres niveles: el Lobby Lounge en la planta de acceso, un cocktail bar en la planta inferior con música en vinilo y grandes destilados, y el restaurante en lo más alto. Por cierto, las reservas ya están disponibles en la web del hotel.

