Hakimi solo tiene dos coches en su garaje, pero ambos son muy especiales. Uno de ellos es un SUV equipado con un motor V12 atmosférico, una mecánica que prácticamente ha desaparecido del mercado. El otro monta uno de los propulsores más icónicos de la historia de su marca.
Marruecos es una de las grandes selecciones de este Mundial 2026 y este jueves 9 de julio se juega ante la selección francesa el pase a semifinales. Llega con una generación repleta de jugadores en la élite europea, y cuando un futbolista juega en un grande del continente, lo normal es que tenga coches interesantes en el garaje. Uno de los líderes de ese equipo es Achraf Hakimi, lateral derecho del PSG y de la selección marroquí, y me ha dado por mirar qué conduce.
Pues bien, tiene solo 2 coches, y el contraste entre ellos es enorme. No se parecen en nada, ni en precio ni en concepto: uno es puro espectáculo y el otro pasa mucho más desapercibido, aunque sigue siendo un cañón pero no al nivel del Ferrari que tiene. Pero bueno, no te hago esperar más, voy al lío.
El garaje de Achraf Hakimi lo forman dos coches muy distintos
Ferrari Purosangue
El Ferrari Purosangue es, probablemente, uno de los SUV deportivos más elegantes del mercado. Además, es el primer SUV de cuatro puertas de la historia de Ferrari. Durante años, la marca insistió en que nunca fabricaría un modelo de este tipo, pero finalmente acabó haciéndolo.

Y tiene sentido, porque los SUV siguen siendo el formato que más busca el público: son prácticos, cómodos para el día a día y mantienen una presencia imponente. El Purosangue de Hakimi está acabado en color plateado y, en mi opinión, es el más interesante de los dos. Creo que este tono le sienta especialmente bien y aporta un punto de elegancia a un coche que, por dimensiones y diseño, ya impone por sí solo.
Debajo monta lo mejor de la casa: un V12 atmosférico de 6.5 litros con 725 CV que sube hasta las 8.250 rpm, sin turbos. Hace el 0 a 100 en unos 3,3 segundos y lleva caja de doble embrague de ocho marchas. En España parte de unos 390.000 euros, y bien equipado (el suyo tiene pinta de ir cargado) se va por encima de los 450.000. Es mucho dinero, pero es un Ferrari y eso, se paga.
Audi RS3
El Audi RS3 es su otro coche para el día a día, aunque yo creo que lo utiliza cuando no quiere que lo reconozcan. Lo tiene en color negro, con un montón de detalles oscurecidos, una configuración que se ve muchísimo en Marruecos y también en Francia.

Te reconozco que esta personalización es menos de mi estilo: en mi opinión, es una personalización que tira un poco a macarra y le falta ese punto elegante que sí tiene el Purosangue. Aun así, es un coche que me encanta por su dinámica y, sobre todo, por su increíble motor.
Y es que debajo del capó guarda una joya con los días contados: el mítico 2.5 TFSI de cinco cilindros, con 400 CV y 500 Nm y uno de los sonidos más reconocibles que existen. Hace el 0 a 100 en 3,8 segundos, llega a 290 km/h y lleva tracción total quattro. En España arranca en unos 85.000 euros, y bien equipado se acerca a los 100.000. Para el aspecto discreto que tiene, te aseguro que corre un montón.

