8 hábitos muy sencillos para tener un estilo de vida saludable

El modelo Bram van Adrichem fotografiado por Jaap Strijker en exclusiva para Rísbel Magazine

Ocho hábitos saludables muy sencillos para incluir en tu día a día y con los que mejorarás tu calidad de vida de forma MUY significativa.

Es inevitable, la temida cuesta de enero se presenta año tras año, jactándose de esos polvorones de más a los que no fuimos capaces de resistirnos. La báscula, por su parte, nos evidencia la misma realidad. Ha vuelto a ocurrir: nos hemos pasado. Sin embargo, el mes de enero representa el comienzo perfecto para dejar atrás esos descuidos y esbozar unos nuevos propósitos que nos ayudarán a retomar nuestros hábitos saludables.

Durante estos días, infinidad de dietas milagro protagonizan las cabeceras de los buscadores en internet, confundiendo a los usuarios que terminan por ser testigos de cómo su cuerpo es víctima del tan temido efecto yoyó, que les hará recuperar los kilos a la misma velocidad con la que se fueron. Por esta razón, es importante que cambiemos el chip y aprovechemos el comienzo de año para incorporar nuevas prácticas saludables, que nos ayudarán a ganar la batalla contra los excesos. Para ayudarte con la check list, te revelamos 8 pautas básicas con las que retomar el camino a la vida healthy.

Llena tus platos de color

La dieta no tiene por qué ser un martirio insípido y poco apetecible. Hay trucos con los que hacer tus platos muy apetitosos ¡conquista al ojo!, incluye en tu menú alimentos de diferentes colores, ensaladas que incluyan frutas y verduras como la naranja, la manzana, el tomate, el apio, el pepino ¡y frutos secos! estos platos son más sanos y satisfactorios a todos los niveles, pues no solo entran mejor por el ojo produciendo un impacto muy atractivo a nivel emocional, sino que están cargados de todas las vitaminas, nutrientes y antioxidantes que tu cuerpo necesita.

Di sí a las grasas, pero de origen natural

¿Quién dijo que las grasas no son saludables? Solo tenemos que saber elegir cuáles son beneficiosas para la salud, tanto vegetales como animales. En el primer caso, podemos encontrar grasas vegetales saludables en el aguacate, los frutos secos, las semillas o las aceitunas. En cuanto a la grasa animal, la opción más saludable la encontramos en los pescados azules, que contienen una gran cantidad de Omega-3. Podemos encontrarla en el salmón, las sardinas, el bonito, el atún o el pez espada.

Elimina de raíz el azúcar

A este ingrediente ya se le conoce como “la droga del siglo XXI”. Está más que comprobado que el azúcar refinado no aporta ningún beneficio para la salud. Suprimir el azúcar de tu vida te ayudará no solo a perder peso, sino también a sentirte sano, ya que está directamente relacionado con enfermedades como la obesidad, la diabetes, la presión arterial alta o el colesterol.

Bebe mucha agua

Te sonará muy típico, pero es fundamental para que nuestro cuerpo funcione adecuadamente y se mantenga en óptimas condiciones. Debemos acostumbrarnos a beber entre 1,5 y 2 litros de agua al día para hidratar el cuerpo y eliminar las sustancias tóxicas de nuestro organismo.

Practica ejercicio

No es necesario que te conviertas en un deportista de élite, basta con adquirir ciertos hábitos que hagan que seas una persona activa. Empieza por salir a caminar al menos una hora al día, entre 3 y 4 veces por semana, y ve aumentando tus objetivos poco a poco. Es importante conocer bien tu cuerpo y capacidades para encontrar la actividad física que mejor se adapte a tus objetivos.

¡Cuidado con las cenas!

Los dichos populares son arcas de conocimiento milenario, y uno de los más acertados y que con el tiempo se ha demostrado científicamente es el de “desayuna como un rey, almuerza como un príncipe y cena como un mendigo”. A medida que se acerca la hora de dormir, las cenas deberán ser más ligeras. Por ello, no solo será bueno adelantar la hora de la última comida del día, sino que además lo ideal será combinar proteínas y alimentos de baja carga calórica, como las verduras y hortalizas, evitando los carbohidratos o fruta por la noche. Una cena perfecta será una pieza de carne magra (pescado, pollo, ternera…), hecho a la plancha o al horno, acompañado de una buena ración de verdura.

Medita

Es recomendable mantener un buen equilibrio mental y adoptar prácticas que nos ayuden a relajar la mente y escuchar a nuestro cuerpo. Está demostrado que la meditación ayuda a reducir la presión arterial y controlar patologías psicológicas como el insomnio, la depresión y la ansiedad. Dedica entre 15 y 30 minutos al día a despejar la mente y relajar el cuerpo, pudiendo fraccionar el tiempo entre la mañana y la tarde.

Respira aire puro

La inhalación o inspiración oxigena cada célula de nuestro cuerpo, la exhalación o expiración ayuda al drenaje linfático y desintoxica al organismo. La respiración es nuestra primera fuente de energía, esta aumenta nuestra vitalidad física, psíquica y espiritual y nos ayuda a restablecer el equilibrio emocional. El aire puro es necesario para la renovación de la sangre en los pulmones, que se llenan de oxígeno para nutrir todas las partes del cuerpo. Además, este proceso favorece la relajación del cuerpo, estrechamente relacionado con el punto anterior, y clave para mantener la salud mental, ya que, al respirar profundamente, aumenta la producción de endorfinas, las hormonas responsables del estado de bienestar y de la disminución del dolor.

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