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Joel Sánchez, actor: "Prefiero ganar menos dinero y tener más libertad que vivir atrapado por el trabajo aunque esté forrado"

Joel Sánchez posa en una sesión de fotos para Rísbel Magazine Joel Sánchez posa en una sesión de fotos para Rísbel Magazine
Joel Sánchez posa para Rísbel Magazine con motivo del estreno de la segunda temporada de 'Berlín'. | Fotografía de Alex Moro.

El actor canario regresa el 15 de mayo a Netflix con la segunda temporada de Berlín. Hablamos con él de la serie, de su salto desde la Ingeniería Industrial hasta los rodajes, de Cabaret -la marca de accesorios de cuero que acaba de lanzar con tres amigos- y de por qué su mayor ambición a diez años vista no es la fama, sino el tiempo.



En el set de fotos disfruta. En la pantalla, hipnotiza. Fuera de los focos, Joel Sánchez (Lanzarote, 1996) es empresario, inversor y, sobre todo, un curioso reflexivo y autocrítico. La inquietud es el motor que dirige su vida, y un ejemplo claro de que los sueños se persiguen, no se esperan.

Actor Joel Sánchez posando en sesión de fotos para revista Rísbel
Polo de punto y pantalones vaqueros, de SCALPERS. Reloj, OMEGA Seamaster Planet Ocean 600M.

Antes de ponerse delante de una cámara, Joel terminó Ingeniería Industrial. Cinco años de números, estructuras mentales y disciplina. El camino, sin embargo, no fue lineal. Llegó a Madrid con 18 años para empezar la carrera en la Politécnica y suspendió todas las asignaturas del primer curso. «Me vine a Madrid con 18 años y con amigos… pues pasa lo que pasa», admite ahora con una mezcla de sinceridad y picardía. Sus padres le dieron el toque definitivo -«esta es la última bala que te queda»- y volvió a Canarias decidido a tomárselo en serio. Terminó la ingeniería en Gran Canaria, donde, en tercero, fichó por la agencia de modelos Pop House. Ahí, casi sin querer, la moda empezó a ocupar más espacio del previsto.

Actor Joel Sánchez posando en sesión de fotos para revista Rísbel
Polo de punto y pantalones vaqueros, de SCALPERS.

Con el título bajo el brazo y la cabeza en otro sitio, volvió a Madrid para probar suerte como modelo. Entró a trabajar en Bershka porque le daba flexibilidad para encadenar castings entre turnos. Lo de la interpretación llegó después, casi por accidente: una prueba para Berlín a la que se presentó sin haber actuado nunca. Tres años más tarde, cuando le pregunto qué pesa más en él, si el ingeniero o el actor, sonríe antes de responder: «Depende del momento. Hay días en los que sale una parte más artística, más creativa, más actor. Pero también tengo una parte muy organizada y eficiente que viene de la ingeniería. Conviven las dos».

Esa convivencia define todo lo que hace ahora. Estudia fondos indexados, se está construyendo una cartera de inversión y acaba de montar una marca de accesorios de cuero llamada Cabaret junto a tres amigos. Una decisión que nace de una premisa muy concreta: no quiere depender económicamente solo de actuar. No quiere aceptar un papel desde la urgencia. Su gran objetivo a diez años vista no es una alfombra roja ni un premio: es tiempo. Lo dice señalándose el cuello con el canto de la mano. «Prefiero ganar menos y vivir con margen antes que estar forrado y con el tiempo aquí». El gesto lo explica todo.

Joel Sánchez vestido de esmoquin en sesión de fotos para revista Rísbel Magazine
Esmoquin y camisa, de SCALPERS. Reloj, OMEGA Seamaster Planet Ocean 600M.

Hablamos con él a un par de días del estreno de la segunda temporada de Berlín -que llega a Netflix el 15 de mayo- sobre la serie, el oficio, el síndrome del impostor, los personajes que sueña interpretar y la casa en Lanzarote, «estilo César Manrique», con la que se imagina dentro de una década.

¿Cómo se presentan los próximos meses?
Moviditos. Ya estamos empezando con toda la promoción de la segunda temporada de Berlín. Entre febrero, marzo y abril se aprieta bastante el calendario. Estrenamos el 15 de mayo.

Mucha gente os escucha decir «ahora toca promoción», pero no sabe exactamente en qué consiste.
Básicamente es un junket de prensa con medios internacionales donde hablamos de la nueva temporada y de lo que se va a encontrar el público. Luego está toda la parte digital: redes sociales, TikTok, Instagram… todo ese contenido que se genera para acompañar el estreno. Lo más importante suele centrarse en la premiere, los encuentros con prensa, el visionado del primer capítulo y la estrategia en redes.

Actor Joel Sánchez posando en sesión de fotos para revista Rísbel
Esmoquin y camisa, de SCALPERS. Reloj, OMEGA Seamaster Planet Ocean 600M.

¿Qué podemos esperar de esta segunda temporada?
El personaje de Berlín tiene un carisma y un magnetismo brutales. Esta segunda temporada, al menos desde dentro, la he sentido mucho más intensa. Mientras la grabábamos notaba más acción y un tono más oscuro. No es tan luminosa como la primera. Desde el principio, el atraco se va truncando en determinados momentos y eso genera mucha más tensión alrededor del robo.

Estudiaste Ingeniería Industrial. ¿De verdad pensabas que ibas a tener mejor vida como modelo que como ingeniero?
No lo enfoqué desde la calidad de vida, sino desde lo que me hacía sentir bien. La ingeniería me gustaba porque te ayuda a entender cómo funcionan las cosas. Pero me di cuenta, sobre todo durante los dos meses de prácticas, de que no sirvo para estar de lunes a viernes en una oficina con una rutina demasiado monótona.

Aun así, cuesta entenderlo. Ingeniería Industrial es una carrera muy complicada para terminarla y después decidir que no quieres dedicarte a eso.
Ahí está el problema muchas veces: hay gente que, solo por haber invertido cuatro años de su vida en una carrera, siente que está obligada a dedicarse a eso. Y no tiene por qué ser así. La ingeniería me ha aportado muchísimo, aunque no haya sido a nivel profesional. Te estructura la cabeza, te hace más organizado, te ayuda en el día a día.

¿Y qué te dijeron tus padres cuando les anunciaste que ibas a guardar el título en un cajón para dedicarte al modelaje?
Lo primero que me dijeron fue: «Tú sabrás». Mis padres siempre han tenido una filosofía muy clara: cuando ya eres mayor y no vives bajo su techo, tu vida y tus decisiones te pertenecen a ti. Si ellos intentaran decidir por mí, estarían viviendo mi vida desde sus propios miedos. Me dijeron: «Toma la decisión que quieras, pero no te arrepientas, porque entonces acabarás arrepintiéndote de quién eres».

Actor Joel Sánchez posando en sesión de fotos para revista Rísbel
Esmoquin y camisa, de SCALPERS. Reloj, OMEGA Seamaster Planet Ocean 600M.

¿Has tenido miedo en algún momento del camino?
Sí, y todavía lo tengo. Inevitablemente piensas en el futuro. Preocuparse por el futuro está bien; lo que no puedes hacer es vivir constantemente en él. Tendemos a pensar en el «¿y si…?». Es una especie de Pepito Grillo dentro de la cabeza. La clave está en saber gestionarlo.

¿Qué es lo que más te ha hecho pensar desde que empezaste como actor?
Sobre todo, la inestabilidad de la profesión. Puedes pasarte un año y medio enlazando proyectos uno detrás de otro y, de repente, estar otro año y medio sin trabajar. Y mientras tanto tienes que seguir viviendo. Me encanta actuar, pero intento equilibrar esa parte creando otras fuentes de ingresos y no depender únicamente de la interpretación a nivel económico.

¿Por ejemplo?
Me estoy formando en fondos indexados y en inversión para crearme una cartera. También he montado una empresa con tres amigos: una marca de accesorios que se llama Cabaret.

Actor Joel Sánchez posando en sesión de fotos para revista Rísbel
Polo de punto, chaqueta de ante, cinturón y pantalón, de SCALPERS. Reloj, OMEGA Seamaster Planet Ocean 600M.

¿Qué es Cabaret?
Cabaret es un lujo sin permiso. Es cuero desgastado, materiales con vida, piezas que transmiten uso y personalidad. Los primeros drops, que salen ahora en septiembre, incluyen cuatro modelos de gafas y cuatro cinturones. La idea, a futuro, es expandirnos a todo lo que tenga que ver con cuero: mocasines, bolsos y otros accesorios de piel. De momento es una marca unisex.

Emprender con amigos siempre suena muy romántico al principio, pero luego la realidad pone las cosas en su sitio. ¿Cuál es exactamente tu papel dentro de Cabaret?
Acabamos de lanzar, así que vamos un poco apagando fuegos entre todos. Mi papel está más relacionado con la parte de relaciones y dirección creativa. Me encargo de enviar producto a gente que conozco gracias a mi profesión, pensar estrategias para los drops, decidir qué piezas salen, cuántas unidades hacemos o cómo planteamos un shooting.

¿Cuál ha sido la persona más impresionante que has conocido gracias a esta profesión?
Me hizo mucha ilusión que Arón Piper, que es amigo y conocido mío, subiera uno de nuestros productos. Él no tenía ninguna necesidad de hacerlo. Lo hizo porque me conoce, porque le caigo bien y porque quiso apoyarme de verdad. No fue por compromiso ni por protocolo. Eso lo valoré muchísimo. También recuerdo unos premios de GQ donde coincidí con un actor americano bastante conocido de Hollywood. Estuvimos hablando un rato y pensé: «Qué surrealista es estar viviendo esto».

Actor Joel Sánchez posando en sesión de fotos para revista Rísbel
Camisa, corbata, cazadora, pantalón de traje y zapatos, todo de SCALPERS. Reloj, OMEGA Seamaster Planet Ocean 600M.

Muchos actores me dicen que esta profesión les ha ayudado a conocerse a sí mismos.
Totalmente. Esta profesión te obliga a trabajar muchísimo la empatía. Intentando entender emocionalmente a un personaje, he acabado entendiendo mejor situaciones personales de gente cercana, incluso de mi propia familia. Cuando preparas una escena, primero tienes que comprenderla tú como persona. Si no entiendes emocionalmente la secuencia, es imposible interpretarla de verdad.

¿Hay algún papel con el que sueñes especialmente?
Me encantaría hacer un personaje como Rust Cohle, el de True Detective que interpreta Matthew McConaughey. Es un personaje muy esotérico, muy desconectado de lo humano, con una especie de desapego hacia la sociedad que me parece súper interesante. Los personajes que estoy haciendo ahora son mucho más luminosos, vulnerables y buena gente. Ahora me apetece explorar algo más oscuro. Quizá una psicopatía o un personaje más roto mentalmente.

¿Cómo llevas la parte del casting y el rechazo?
Es duro. Te genera muchísimo síndrome del impostor. Vas a un casting, recibes un «no» y automáticamente piensas: «No sé actuar», «no valgo», «hay algo que hago mal». Y muchas veces no tiene nada que ver contigo. A lo mejor has hecho una prueba increíble, pero buscan a alguien rubio y con ojos azules y tú eres moreno. Parte del trabajo del actor también consiste en conocerse y en no creerse todo lo que uno se dice a sí mismo.

Actor Joel Sánchez posando en sesión de fotos para revista Rísbel
Camiseta de rayas marineras, jersey, pantalón de traje, cinturón y zapatos náuticos, todo de SCALPERS. Reloj, OMEGA Seamaster Planet Ocean 600M.

¿Te has formado como actor?
He leído bastante. El poder del actor, de Ivana Chubbuck; El mundo del cine, de Michael Caine. Ahora estoy leyendo Cómo dejar de actuar, que plantea una interpretación mucho más naturalista. Quiero seguir formándome, pero ahora estoy en una etapa en la que necesito entender primero por qué me han elegido a mí para esta profesión. Qué tengo exactamente como actor. Hay actores mucho más técnicos, que construyen desde la técnica pura, y otros que trabajan desde un lugar mucho más visceral. Todavía estoy descubriendo dónde encajo.

¿Cómo te imaginas dentro de diez años?
Lo primero que se me viene a la cabeza es tener una casa en Lanzarote, muy estilo César Manrique. Pero, más allá de eso, lo que realmente quiero de aquí a diez años es tener tiempo.

¿Eres una persona muy ocupada?
No tanto ocupada, sino que le doy muchísimo valor a mi tiempo. Prefiero ganar menos dinero y tener más libertad que vivir completamente atrapado por el trabajo aunque esté forrado. Mi objetivo es construir proyectos y fuentes de ingresos que me permitan tener tranquilidad. Sobre todo, no quiero aceptar un proyecto como actor únicamente por necesidad económica o porque tenga miedo de no poder pagar el alquiler. No quiero vivir desde esa urgencia.

¿Cuánto se tarda en rodar una temporada de Berlín?
Aproximadamente ocho meses. Son ocho capítulos y el rodaje se alarga bastante.

Actor Joel Sánchez posando en sesión de fotos para revista Rísbel
Camiseta de rayas marineras, jersey, pantalón de traje, cinturón y zapatos náuticos, todo de SCALPERS. Reloj, OMEGA Seamaster Planet Ocean 600M.

¿Qué disfrutas más, rodar una película o una serie?
Una película. Y no tanto por el tiempo, sino por cómo vives el personaje. En una película puedes estar cuatro meses centrado en una misma historia y en una evolución mucho más compacta. En una serie larga puedes grabar durante ocho meses y acabar rodando al final una secuencia que pertenece al principio de la historia. Cuesta más mantener al personaje emocionalmente agarrado. Tienes que estar constantemente recordando en qué punto estaba y cómo se sentía.

¿Cuál es el personaje del que más te has enamorado hasta ahora?
Roberto, el que hice en La Favorita 1922. Sobre todo porque fue la primera vez que interpreté a un personaje canario utilizando mi acento natural. Y Roberto tenía algo muy bonito: era un auténtico buscavidas. Le cogí muchísimo cariño.


Fotógrafo: Alex Moro
Estilismo: Andrea Estirado
Asistentes de moda: Manuel Pérez y Silvia Murias.
Maquillaje y pelo: Manu Moreno (Ns Management).


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