Lamine Yamal estrena su primer Richard Mille en la concentración de la selección y lo combina con una correa naranja y azul que cambia por completo el carácter del modelo más fino de la marca.
Media correa naranja, media correa azul cielo y, entre ambas, poco más de 7 mm de oro rosa. Lamine Yamal ha llegado a Las Rozas con un reloj Richard Mille en la muñeca, y dicho sea de paso, el primer reloj de la marca suiza que le hemos visto puesto. Y es que, la selección española de fútbol volvió a reunirse hace un par de días por primera vez desde el segundo Mundial, con dos estrellas sobre el escudo y cuatro partidos de la Nations League a la vuelta de la esquina, en 11 días. Nueva etapa en el campo y, por qué no, en la muñeca, también.
Richard Mille RM 67-01, el extraplano con el que Lamine Yamal entra en la marca
Quien piensa en Richard Mille imagina un cronógrafo enorme o un tourbillon dentro de una caja de carbono. El RM 67-01 nació en 2016 para justo lo contrario: conservar la caja tonneau que define a la firma y comprimirla hasta dejarla casi pegada a la piel. Mide 38,7 mm de ancho, 47,52 mm de largo y 7,75 mm de grosor, y fue el primer extraplano de la casa con esa silueta. Sigue siendo reconocible a varios metros, solo que en formato concentrado.

Calibre CRMA6, el motor del Richard Mille de Lamine Yamal
Dentro late el calibre automático CRMA6, de 3,60 mm de grosor pese a usar un rotor central. El truco está en el material: un rotor de platino, cuya densidad genera masa suficiente en muy poco espacio, acompañado de rodamientos cerámicos y unas 50 horas de reserva de marcha. La platina y los puentes son de titanio de grado 5, gris la primera y negros los segundos, y el propio mecanismo hace de esfera. Los grandes números de las horas descansan sobre dos raíles de titanio unidos al movimiento, lo que crea varios planos de profundidad en menos de ocho milímetros.

Junto a horas y minutos aparece un indicador de funciones: una pequeña aguja señala si la corona está en posición de carga, de fecha o de puesta en hora. Richard Mille lo compara con el selector de marchas de un coche. Completa el conjunto una ventanilla de fecha semiinstantánea. Toda la ambición del RM 67-01 está en la construcción, los materiales y la miniaturización.
El reloj de Lamine Yamal: oro rosa y correa naranja y azul:
Con una correa negra, este sería uno de los Richard Mille más sobrios del catálogo. Con la combinación bicolor, el naranja choca de frente con el tono cálido del oro y el azul enfría el conjunto. En titanio, el reloj tiene ese aire aeroespacial que asociamos a la marca; en oro rosa junta el lujo clásico y la tecnología, con los tornillos a la vista y la corona escultórica. Lamine lo lleva como quien estrena unas zapatillas y les cambia los cordones antes de salir de casa. Para su generación, personalizar la correa es la manera de hacer suya una pieza de seis cifras.
Cuánto cuesta el Richard Mille RM 67-01 de oro rosa de Lamine Yamal
El precio de referencia del RM 67-01 de oro rosa ronda los 200.000 euros. Conseguirlo en tienda es otra historia. Portales especializados listan ejemplares por unos 240.000 euros y algunos superan esa cifra según año, estado y procedencia, mientras que el comparador Calibré sitúa las ofertas internacionales entre 184.000 y 230.000 euros. Son precios pedidos, y cada operación cerrada tiene su propia cifra.

De Patek Philippe a Richard Mille: la colección de relojes de Lamine Yamal
Lamine llega con recorrido. En el Balón de Oro de 2025 apareció con un Patek Philippe Cubitus 7128/1R-001 de oro rosa, de 40 mm y esfera marrón. También ha lucido un Audemars Piguet Royal Oak Chronograph de oro rosa y diamantes y varios Rolex. Richard Mille aporta otro lenguaje: peso, rigidez y resistencia, con un vocabulario que viene de la Fórmula 1 y que Rafael Nadal convirtió en símbolo del deporte de élite. Además, el RM 67-01 sirvió de base para el RM 67-02, la versión ultraligera creada para Wayde van Niekerk y Mutaz Essa Barshim. El reloj de Lamine se sitúa justo en el cruce entre el lujo del oro y la arquitectura pensada para el deporte.
El sábado, en Wembley, jugará sin él. La correa ya ha contado a qué generación pertenece la selección campeona del mundo.

