Sí, obviamente se pueden llevar zapatillas con traje. Lo que hasta finales de lo 80 hubiera parecido un auténtico sacrilegio (recordemos que en los 90 ya Emilio Aragón se atrevió a vestir el traje con zapatillas blancas para presentar El Gran Juego de la Oca) hoy en día es una combinación tan normal en la oficina como en una cena formal o incluso en una boda de día que no tenga un protocolo demasiado estricto. Lo que no vale es cualquier zapatilla… ni cualquier traje, así que no la líes. El truco es que las zapatillas se parezcan lo más posible a un zapato ¡pero no en el color! me explico: las zapatillas, cuando van con traje siempre deben ser limpias, sin logos grandes y con una suela discreta. Pero veámoslo mejor con estos ejemplos.

Si aciertas, el traje gana soltura y tú vas más cómodo. Si fallas, parece que te has cambiado de calzado al salir del gimnasio. Estas son las reglas que separan una cosa de la otra.
Qué zapatillas funcionan mejor con el traje
El punto de partida es la zapatilla básica blaca, de perfil bajo (o lo que es lo mismo, la adidas de toda la vida). El blanco y el crudo combinan con casi cualquier color de traje, del azul marino al gris o al beige (como el de la imagen de arriba). Un ejemplo claro son las zapatillas Common Projects Achilles Low: están fabricadas en Italia y es tan minimalista que la única marca a la vista es una fila de números dorados estampados en el talón.

Las adidas Stan Smith son también las mejores zapatillas para vestir si quieres dejar los zapatos guardados una temporada. Van por el mismo camino, una zapatilla clásica blanca, limpia, que combina perfectamente con un traje inglés azul.

El ante es la segunda opción. Las zapatillas de ante marrón tiene más textura y le van a dar al look informal y toque más cuidado, y si no, mira la imagen que te he buscado a continuación: traje clásico inglés, camisa de rayas (más clásico, imposible…) y…¡Zasca! Zapatillas de ante marrón.

También funciona el tono sobre tono: zapatillas del mismo color que el traje o un punto más oscuras, como unas grises con un traje gris o unas azul marino con uno azul. El pie no corta la silueta y todo se ve más pensado. La excepción son las zapatillas negras con un traje muy oscuro, que pueden quedar un poco catetas.

Fíjate también en la suela. Una suela de goma fina, como la de una zapatilla de tenis, respeta la línea del traje. Las de running con mucha amortiguación, las de malla, las de baloncesto y las suelas gruesas tipo chunky la rompen, y con un traje entallado el pie se ve desproporcionado.
¿Cómo tiene que ser un traje para vestirlo bien con zapatillas?
Las zapatillas perdonan poco. Un traje grande, con los hombros caídos o las mangas largas, se ve aún más descuidado con un calzado informal. Lo más fácil es una chaqueta de botonadura sencilla, bien ajustada y con la solapa estrecha o media. Si tu traje es de confección y no te queda perfecto, merece la pena pasar por el sastre antes de probar.

El largo del pantalón es lo que más se nota. Con zapatos de vestir se acepta que el bajo haga un pequeño pliegue al apoyarse en el empeine, lo que en sastrería se llama quiebre. Con zapatillas, lo mejor es que no haya quiebre: el bajo apenas roza la zapatilla y, si llevas calcetín invisible, deja ver un poco de tobillo. Un pantalón que se arruga encima de una suela baja da la sensación de que te queda largo.

Hay una opción que a mi me fascina, que es la de la imagen superior, un tío con un traje de lana de raya diplomática y unas zapatillas New Balance de running: aquí es cuando ya dominas el arte de vestir el traje con zapatillas y quieres ir one step over… Cuando voy a Milán a la Semana de la Moda o a Pitti Uomo, raro es el día que no veo un pedazo de look de traje con zapatillas de running. Y la corbata, fuera: camisa con el cuello abierto, polo de punto o directamente una camiseta lisa, que tiene su propia guía si quieres llevar el traje con camiseta.
Qué calcetines ponerte
Tienes dos caminos. El más limpio es el calcetín invisible, que queda por debajo del borde de la zapatilla y deja el tobillo al aire. Es la opción de primavera y verano, y solo funciona si es invisible de verdad: si asoma el borde, se nota más que un calcetín normal.
El otro es el calcetín fino del mismo tono que el pantalón, o un poco más oscuro, que es la regla clásica del traje y lo que pide el invierno. Lo que conviene evitar es el calcetín blanco de deporte. Solo tiene sentido si el traje también es claro.
Cuándo no llevar zapatillas con traje
Hay ocasiones en las que la respuesta pasa a ser no. Si la invitación dice etiqueta, chaqué o black tie, las zapatillas sobran, porque esos códigos tienen su propio calzado y se cumplen al pie de la letra. Tampoco encajan en un trabajo con código formal, como un despacho de abogados o un banco que exige traje, ni en una entrevista en un sector clásico o en un funeral. Ahí toca zapato de cordones, y si tienes dudas con el color, repasa qué zapatos van con un traje azul.
A mí la versión que más me convence es la más sencilla: traje azul marino, camiseta blanca y unas zapatillas blancas de piel sin un solo logo a la vista.

Las bodas sin un código claro son terreno intermedio: depende de la hora, del sitio y de cómo sean los novios. Lo hemos contado con calma en nuestra guía sobre el traje con zapatillas para una boda. Y si vas a ser el novio, mejor zapatos. Así que a menos que seas Ralph Lauren (que a estas alturas ya se ha ganado la autoridad suficiente como para ponerse lo que le de la gana) no experimentes demasiado a la hora de vestir el traje con zapatillas. Vete a los looks sencillos y atemporales y a sneakers básicas, y listo.


