Biografía del diseñador John Galliano, el superviviente de la moda

biografia-John-Galliano

Apostó por lo teatral y vistió de torero, capitán e indio en sus shows más importantes. Para John Galliano, lo trascendental en la pasarela es la forma más vanguardista de contar la historia detrás de sus colecciones.

Excentricidad y desbordante imaginación son las palabras que definen el estilo del diseñador John Galliano y su forma de percibir la moda, pero no siempre tuvo esta actitud reveladora. Juan Carlos Antonio Galliano-Guillén nació en Gibraltar, un 28 de noviembre de 1960, y seis años después se mudó con su familia a Londres, un cambio que no le resultó nada fácil. Creció en una conservadora familia cristiana y durante su infancia fue tímido, inseguro de sí mismo y comentaba a sus padres constantemente que, a pesar de sus esfuerzos por sentirse comprendido en aquel lugar, no encajaba en la escuela Wilson ‘s School de Wallington.

Su madre, de origen español y profesora de flamenco, siempre lo vestía con trajes elegantes. En clase, notaba cómo sus compañeros se burlaban de la vestimenta de Galliano, sin embargo, estas mofas le ayudaron a desarrollar su sensibilidad y creatividad. A pesar de sentirse enormemente incomprendido durante la primera etapa de su vida, John supo canalizar ese complejo en espectaculares vestidos irreverentes cuyas señas de identidad perduran incluso hoy en día.

Su fuente más grande de inspiración fue indudablemente su madre, quien iluminó en él el amor a los textiles y a la moda. Galliano siempre respetó y admiró el folclore español gracias a su progenitora, que lo empujó a trabajar y destacar su ingenio porque veía en él cabida.  Incluso el torero madrileño, Miguel Abellán, lo denominó como un genio con la aguja y un genio del vivir.

Su historia artística comienza tras graduarse en 1984 con calificaciones sobresalientes en la Central Saint Martins de Londres con una colección inspirada en la Revolución Francesa: Les Incroyables. Fue en esta reconocida escuela de diseño donde despuntó en los años 80 como estudiante de moda y en su entonces corta (pero prometedora) trayectoria recibió el premio de ‘Mejor diseñador británico’ hasta en tres ocasiones. Browns, la boutique de moda independiente londinense compró toda su colección Les Incroyables y para la mañana del día siguiente, cualquier aficionado de la moda podía comprar sus prendas. 

En estos años también trabajó como vestidor en el Teatro Nacional de Gran Bretaña, donde se dio cuenta que estaba obsesionado con el arte y sus formas de expresión.

Su primera firma quebró en 1990, hecho que lo llevó a mudarse a París en donde hizo contactos importantes que le ayudaron a formarse como diseñador. En Givenchy plasmó su identidad y fue reconocido por personas influyentes como Anna Wintour quien legitimó su tenacidad y pasión.

A finales de los 90 todo el mundo hablaba de John Galliano. Era un diseñador de moda y (valga la redundacia) «de moda». En 1995 el todo poderoso empresario Bernard Arnault, dueño del conglomerado de lujo más importante del mundo, puso sus ojos en él colocándolo al frente de Givenchy y apenas un año más tarde lo ascendió como director creativo de Dior. Su nueva visión de la moda, lo convirtió en uno de los directores creativos más destacados de la marca, alejándose de la estructura clásica de la firma y sus cortes perfectos.

Colección Les Incroyables, con la que Galliano se graduó en la Central de Saint Martins

Aquí vivió el diseñador su época de esplendor. Le dio una vuelta de 180 grados a la elegancia y al refinamiento que siempre han determinado a Dior, creando colecciones y productos poco convencionales. Es el creador original de la Saddlebag desde 1999, se inspiró en sillas de montar a caballo, viene en forma de la letra D y actualmente es de los bolsos más icónicos de la casa Christian Dior.

Aunque su trabajo era excepcional en la marca francesa, en el 2007 el genio estaba esxperimentando un declive emocional por la muerte de sus amigos y colegas Steve Robinson y el suicidio de Lee Alexander McQueen. Se encontraba en condiciones que le imposibilitaron ser quien realmente era y por eso cometió errores que casi hunden su carrera profesional, así lo dijo una fuente de la casa Dior.

En el 2011 fue despedido de manera permanente de Dior por haber hecho comentarios segregacionistas y antisemitas bajo la influencia del alcohol y otras sustancias estupefacientes. Reconoció que esa tarde en el Café Le Perl de París, su comportamiento fue injusto por eso pidió disculpas reiteradamente y afrontó sus problemas de inmediato. Supo en ese exacto momento que perdió mucho, pero que nada ni nadie podría arrebatarle su sexto sentido de creatividad, y así fue.

Aunque este escándalo le costó años de rehabilitación, castigo social y la desvinculación total con la marca que vivió el auge de la creatividad del gibraltareño, regresó en el 2014 a la firma Maison Martin Margiela, en donde una vez más, explotó su talento y en poco tiempo las ventas y ganancias se duplicaron para la firma belga.

John ha destacado siempre del resto de iconos de la moda por la búsqueda intrínseca que proyectan sus colecciones, buscando momentos emblemáticos del pasado y lugares del mundo exóticos que nadie se imaginaría vivir en una pasarela. Cada prenda está arraigada a la moda contemporánea y sobresale lo provocativo, que es inherente a su estilo. Es considerado uno de los diseñadores más influyentes y creativos del siglo porque lo minimalista y lo clásico le aburre, prefiere profundizar una prenda hasta el punto de hacer soñar a las mujeres.

Las actuaciones exuberantes que el set, las modelos, la escenografía, la música y la vestimenta proyectan en cada uno de sus shows demuestran su carácter rebelde, polémico, provocador y la importancia que ahonda en su proceso creativo.

Imagen del diseñador John Galliano junto a las Top Models Eva Evangelista, Naomi Campbell y una jovencísima Gisele Bündchen en el defile de 2007 para la firma Dior en su 60 aniversario.

En los años 90, las pasarelas de John Galliano se convirtieron en una experiencia con tanto poderío dramático capaces de proponer una nueva forma de arte y moda. Por ejemplo, en la colección de Napoleón y Josephine en marzo de 1992, se inspiró en los entornos de París y en la aventura romántica de estos personajes. Los atuendos fueron trajes idealistas y enigmáticos que deslumbraron a la audiencia. Una mezcla de lujo y extravagancia. Ningún detalle pasa desapercibido, explica que muchas veces que vistió a modelos que jamás habían utilizado sus diseños, tuvo que enseñarles cómo vivir dentro del vestuario y cómo hacer que el atuendo cobre vida en la pasarela.

La teatralidad es la característica esencial del diseñador y su género favorito es el thriller y el suspense. Para crear una colección, se basa en el diálogo entre una película o un suceso histórico con la vestimenta específica que quiere exponer, por eso inventa técnicas para la alta costura que es el elemento más puro de la moda por ser confeccionado a mano y lo combina con prèt-à-porter que para él es mera industrialización. Según Galliano en la entrevista de Vogue en el 2021, así es como consigue un enfoque entre bambalinas que revela los trucos del teatro y del cine.

A la izquierda, imagen del desfile de John Galliano otoño/invierno 2007. A la derecha, imagen de la colecciónd e John Galliano para la Maison belga Martin Margiela.

Su última colección está dirigida a la juventud post pandemia y crea un universo unilateral utópico que se refleja en cada detalle y color. Se inspiró en las nuevas generaciones y en su experiencia colectiva en el ámbito de la comunicación y la transparencia que ha traído consigo la pandemia mediante escenas campestres y paisajes con árboles y pasto. Se enfoca en la esperanza que es lo que debe permanecer porque para Galliano, es algo en lo que nosotros siempre hemos creído y aún quedan muchos trabajos y proyectos por hacer. Retrata a los jóvenes de este año más entregados a la tierra, al medioambiente y a hacer una comunidad digna porque: “forma parte de nuestro proceso creativo y visto desde fuera, es una manera de deberse a una gente y a una marca con una ética y unas creencias que todos compartimos” (Vogue España, 2021).

Nunca se ha considerado un artista, como la prensa siempre lo ha llamado, simplemente es un visionario a la peculiaridad de estilo preponderante. A través de sus colecciones y el relato único escogido, su fanbase y los aficionados de la industria pueden revivir una época de la que no fueron partícipes o ver un suceso actual desde una perspectiva prometedora. Considerado un erudito en proyectar la historia y el cine en una pasarela de 50 minutos.

TAMBIÉN TE PUEDE INTERESAR: