La Coenzima Q10 ¿cómo podemos incrementar nuestra energía y nuestras células madre?

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La Coenzima Q10 es un poderoso antioxidante que juega un papel muy importante en la producción de energía en nuestras células y que se ha convertido en la protagonista insospechada en la lucha contra el envejecimiento, situándose en el epicentro de la ardua búsqueda de la juventud eterna.

La insaciable inquietud del ser humano por recuperar la juventud y desafiar los embates del tiempo ha catalizado notables avances en la ciencia del rejuvenecimiento. Nos ha llevado a profundizar en el intrincado universo del cerebro, donde hoy sabemos que procesos como la neurogénesis o la formación de nuevas neuronas pueden ser estimulados y mantenidos a lo largo de nuestra vida. Este conocimiento, sumado a la certeza de que una alimentación saludable, rica en antioxidantes y micronutrientes, puede alentar la renovación celular y ralentizar el envejecimiento, nos ha brindado nuevas armas para contrarrestar las marcas del paso del tiempo.

Estudios recientes, apuntan a que la Coenzima Q10 es uno de los compuestos que desempeñan un papel fundamental en el funcionamiento de nuestro organismo. Pero ¿por qué es tan importante?

¿Qué es la Coenzima Q10?

Según la Clínica Mayo, la Coenzima Q10 es un antioxidante que el cuerpo produce de forma natural y que las células emplean para favorecer el crecimiento, siendo conocido de muchas maneras, desde CoQ10, Q10, vitamina Q10, hasta ubiquinona.

Según el Instituto Nacional del Cáncer (NIH) esta coenzima es una molécula orgánica. Este antioxidante por excelencia, que protege las células contra radicales libres (sustancias químicas muy reactivas), ha capturado la atención de investigadores y profesionales sanitarios por su potencial impacto en el aumento de energía, en el campo de la salud y del envejecimiento.

Para entrar en profundidad, comprender los numerosos beneficios que podría ofrecer para la salud humana y tener una visión más amplia de este tema hemos entrevistado a Juan Luis Valdivieso Shephard, licenciado en Medicina y experto en investigación médica, que está trabajando actualmente en la empresa Savana, una red de investigación médica que aprovecha al máximo la potencia de la Inteligencia Artificial.

¿Por qué necesitamos aumentar nuestra energía y nuestras células madre?

Como señala Luis Valdivieso a Rísbel Magazine, “la energía es esencial para el óptimo desempeño de todas las células y tejidos; tiene un papel vital en funciones metabólicas, contractilidad muscular y transmisión de señales neuronales. Simultáneamente, las células madre son fundamentales para la homeostasis tisular gracias a su capacidad intrínseca de auto-renovación y diferenciación en diversos linajes celulares”.

Así pues, las células madre están destinadas a reparar los tejidos y están marcadas por un ritmo circadiano, es decir, un ciclo afectado por el día y la noche, la luz y la oscuridad. Si nuestra energía y nuestras células madre disminuyen, ello afecta directamente a la vitalidad del organismo y a su capacidad de reparación y regeneración.

Incremento de energía y células madre con la Coenzima Q10

La CoQ10 se elabora de forma natural en el cuerpo, ya que es producida por el propio organismo. Las mitocondrias son las encargadas en producir la energía para la homeostasis y el mantenimiento de las células. ¿De dónde saca el cuerpo la energía? Nuestras células la obtienen generando ATP (“pequeños paquetes energéticos”) a través de la respiración celular, un conjunto de procesos entre los cuáles se encuentra la cadena de transporte de electrones.

Como nos indica Valdivieso, “la Coenzima Q10 es un componente esencial de la cadena de transporte de electrones en las mitocondrias, necesario para la producción de la principal molécula de energía celular, el ATP”. Continúa apuntando que “existe evidencia que sugiere que la suplementación con CoQ10 puede mejorar la producción de energía y la eficiencia celular en individuos con deficiencia de CoQ10. En relación con las células madre, aunque existen indicios de que la CoQ10 puede tener un efecto positivo en su funcionalidad, la literatura científica aún es insuficiente para establecer una relación directa. Por lo que no se puede afirmar ni negar un efecto beneficioso directo en este punto”.

Incrementar células madre con Q10

Para nuestro experto, “la información relativa al empleo y combinación de CoQ10 con otros compuestos destinados a potenciar la funcionalidad de las células madre es escasa. Es crucial recordar que cualquier régimen de suplementación debe estar supervisado por un profesional sanitario experto en el campo”.

Combinando la Coenzima Q10 con otras sustancias es posible incrementar el número de células madre. Declara el médico e investigador de Savana que “se ha propuesto que una dieta equilibrada, abundante en antioxidantes y componentes que favorecen la salud mitocondrial, podría ser ventajosa. Compuestos como la vitamina C, vitamina E y el ácido alfa lipoico podrían tener efectos sinérgicos con la CoQ10, aunque es necesario profundizar la investigación para verificar este dato”.

Suplementación de coenzima y tratamiento de enfermedades

Los estudios sobre células madre nos están ayudando a comprender más sobre cómo se producen las enfermedades. La suplementación de la Coenzima Q10 ha sido utilizada con diversos propósitos e investigada por muchos expertos y profesionales en el marco de enfermedades crónicas. Algunos de los usos más comunes de los suplementos de CoQ10 incluyen apoyo cardiovascular, antioxidante, energía y rendimiento físico o apoyo a la salud cerebral, entre otros.

Como nos cuenta Valdivieso, “ciertos estudios indican que su implementación podría ser provechosa en contextos de enfermedades cardiovasculares e inflamatorias. Paralelamente, se ha planteado la hipótesis de que la CoQ10 podría desempeñar un papel positivo en otras condiciones patológicas como síndrome metabólico y diabetes, trastornos neurodegenerativos, enfermedades renales y en aspectos de la fertilidad humana. Sin embargo, a fecha actual, no se disponen de estudios suficientemente rigurosos que respalden dichas hipótesis”.

Condiciones de salud que afectan la producción de coenzima Q10

La edad es uno de los factores que va reduciendo la producción de esta enzima. Además del envejecimiento, entre las causas frecuentes de descenso de la Q10 se encuentran enfermedades gástricas, niveles bajos de vitaminas del grupo B, C, E y Se, algunos medicamentos como tratamientos con estatinas o betabloqueantes, el tabaquismo o alcohol, dietas desequilibras y un sobreesfuerzo físico.

Valdivieso considera que “en particular, afecciones neurodegenerativas, trastornos metabólicos, estrés oxidativo y daños a nivel genético pueden contribuir significativamente a la disminución de la biosíntesis de CoQ10. (…) No obstante, esto no implica que la suplementación con Coenzima Q10 generará un efecto beneficioso en todos los individuos con las condiciones mencionadas o en todos los sujetos de avanzada edad. Es imperativo determinar un estado de deficiencia o consultar con un profesional antes de iniciar cualquier régimen de suplementación”.

Maximizar la absorción y eficacia de esta coenzima

Uno de los nombres por los que se conoce esta coenzima es “fuente de la juventud” y es que su poder antioxidante es innegable. Existen formas específicas de tomar la coenzima para maximizar su absorción y eficacia. Como nos cuenta Juan Luis Valdivieso “la coenzima Q10 es liposoluble, lo que implica que su biodisponibilidad puede incrementarse si se ingiere con alimentos ricos en grasa. Asimismo, se ha sugerido que la CoQ10 presentada en la forma de ubiquinol, que es la versión reducida y activa de la CoQ10, podría ser absorbida de manera más eficiente que la ubiquinona”.

Por otro lado, la dosis de CoQ10 recomendada puede variar en función del individuo y la situación. Para una dieta normal en adultos se sitúan entre 30-60 mg/d y puede encontrarse en algunos de estos alimentos:
El salmón
El hígado de cerdo
Las espinacas
El pollo
Los cacahuetes y pistachos
El brócoli
Los germinados de grano integrales.

Como las cantidades de esta maravillosa coenzima rejuvenecedora que podemos encontrar en estos alimentos es muy escasa, muchas personas, además de buscar la mejor dieta, toman suplementos. “No obstante, es preciso subrayar que la respuesta a la suplementación con CoQ10 puede variar significativamente entre individuos”, apunta el investigador médico consultado.

En definitiva, si algo sabemos es que “cada cuerpo es un mundo” y que no todos tenemos las mismas necesidades que satisfacer, por lo que es importante reconocer y valorar la singularidad de cada persona. Pero estamos de acuerdo en que la coenzima Q10 es esencial en la producción de energía en nuestras células y desempeña una función singular como antioxidante.

Artículo publicado por Marta Rubio

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