La colombiana eligió 4 diseños exclusivos de la firma italiana ETRO para hacer historia en la playa de Copacabana, donde se convirtió en la primera latina en reunir a dos millones de personas
Lo de Shakira ayer en Copacabana ha quedado para los libros de historia. La barranquillera, una de las cantantes más escuchadas de nuestro tiempo, subió al escenario montado frente a la playa más famosa de Río de Janeiro con cuatro looks firmados por ETRO, todos bordados a mano y diseñados específicamente para esa noche. Cada cambio de vestuario marcaba un capítulo distinto del show, y la casa italiana acompañó a la cantante en cada uno de ellos con una propuesta cargada de cristales Swarovski, estampados Paisley y un nivel de detalle que pocas veces se ve sobre un escenario.
Los cuatro looks de ETRO con los que Shakira hizo historia en Copacabana
Arrancó la noche con un mono de seda con vuelo en estampado Paisley de aire tropical. La pieza estaba bordada con cristales Swarovski en verde y amarillo, los colores de la bandera de Brasil. Un guiño directo al país que la recibió por primera vez cuando ella tenía apenas 18 años y que ayer le devolvió el cariño con dos millones de personas coreando sus canciones desde la arena.

Ese primer mono escondía un truco. A los pocos temas, Shakira reveló debajo un body y una minifalda con estampado Paisley barroco en degradado del verde al rosa, ambas piezas cubiertas de cristales Swarovski de arriba abajo. Sus bailarines salieron al escenario con looks coordinados de ETRO en el mismo estampado, creando una imagen de conjunto que funcionaba casi como una coreografía visual.

El tercer cambio llegó con uno de los momentos más comentados de la noche. Apareció con un bralette de punto y unos guantes a juego que llevaban más de 100.000 cristales Swarovski cosidos a mano, formando motivos Paisley en plata clara y tonos cristal. Lo combinó con una falda de varias capas, con flecos de seda, cristales y tachuelas metálicas que se movían con cada paso. El efecto bajo las luces del escenario fue el de una lluvia plateada cada vez que giraba.

Para el cuarto y último look, pensado para el segmento más rockero del concierto, ETRO apostó por el azul. Un top con escote en V y detalle entrecruzado se combinó con unos pantalones acampanados con flecos laterales. Toda la pieza estaba bordada con más de 150.000 cristales Swarovski en tonos zafiro, índigo y azul majestuoso. Es probablemente el conjunto más trabajado de los cuatro y el que cerró la noche con la artista interpretando los temas más eléctricos de su repertorio.

Mientras tanto, sobre el escenario pasaba de todo. Anitta apareció a mitad del show para cantar Choka Choka con un traje tan brillante como el de la colombiana. Después llegaron Caetano Veloso y María Bethânia para interpretar clásicos de la música popular brasileña, e Ivete Sangalo cerró la ronda de invitados con Um país tropical, la misma canción que ya habían cantado juntas en Rock in Rio en 2011.
Shakira dedicó el concierto a las mujeres y soltó una frase que el público le devolvió a gritos: «solas podemos vernos vulnerables, juntas somos invencibles».
Las cifras hablan por sí solas. Dos millones de asistentes según la alcaldía de Río, una cifra que supera los 1,5 millones que reunió Madonna en 2024 y que se queda muy cerca de los 2,1 millones de Lady Gaga el año pasado. Shakira es ya la primera latina que llena Copacabana de esta manera, y lo hizo vestida de ETRO de la cabeza a los pies.

