En poco más de dos meses, el universo de la arquitectura y del interiorismo en España se ha visto obligado a reinventarse. En un país que ha vivido siempre más de cara al exterior que al interior de la vivienda, muchas familias se plantean ahora cómo repensar en positivo su espacio de vida.

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uestro futuro cercano estará ligado cada vez más a nuestras casas, pasando más tiempo en ellas del que es habitual. Así que es normal que en este nuevo horizonte nos planteemos cómo hacer que nuestro hogar se vea más bonito, más agradable. Y no solo hablo de nuestro entorno, sino también debemos plantearnos cómo ambientar algunos de los momentos que pasamos en él”, asegura Rita Roses, decoradora con más de 30 años de experiencia en diversos sectores: retail, hoteles, residencial y oficinas.

En su opinión, “poco a poco calará más y más en nuestra cultura el concepto nórdico de mimo y equilibrio en el interior de las viviendas”, asegura, en el que “nuestros hogares deberán volcarse hacia una base funcional, bella, sencilla y natural”.

Roses se licenció en Psicología por la Universidad Autónoma de Barcelona, pero su pasión por el diseño y la creación de bellos espacios la llevó a estudiar también Arquitectura de Interiores en su ciudad natal, por lo que siempre ha puesto esa parte sensitiva en sus trabajos, que tocan no solo el diseño y la decoración, sino también la arquitectura y la rehabilitación de inmuebles y locales.

En este nuevo paradigma, explica, muchos se pensarán dónde vivir en el futuro: viviendas con más metros y terraza exterior en las ciudades, un cambio a las afueras de las grandes urbes para obtener espacio ajardinado y primar el contacto con la naturaleza, o simplemente, aprovechar al máximo la vivienda actual adaptándola a esta nueva normalidad.

Pero también se deberá trabajar en la creación de rutinas “que ayuden a inyectar un poco de belleza en lo cotidiano”, puntualiza Rita Roses. “Es importante no olvidarse de este punto. Puede sorprender cómo afectan positivamente al estado de ánimo pequeñas cosas, pequeños detalles de bajo presupuesto como decorar con ramos de flores frescas las estancias, renovar muebles y pintar paredes, cambiar unas fundas de cojín, empapelar una pared, actualizar con fotografías familiares cualquier rincón de la casa, reubicar objetos decorativos para que el entorno se vea diferente o simplemente deshacerse de cosas que no se utilizan para ampliar el espacio conceptual”, asegura Rita.

Esas pequeñas cosas mejorarán, en esta nueva situación, nuestro entorno. Además, sugiere, “sería positivo también que cambiemos pequeñas rutinas como decorar especialmente la mesa para algunas comidas, utilicemos velas aromáticas y fragancias naturales que nos gusten, y realicemos actividades creativas con materiales de reciclaje para crear objetos decorativos que iluminen nuestro hogar, de forma que todo ello nos haga sentir más a gusto en casa”, añade. “Hay miles de DIY en internet que nos podrán dar algunas ideas”.

Rita Roses, con su equipo, ha dejado siempre su huella personal en las viviendas que personaliza, teniendo siempre en cuenta el hecho de dejar que los espacios respiren y que la funcionalidad no este reñida con la estética. Ahora nos anima a que hagamos de nuestro hogar nuestro principal aliado.