Los 13 errores más comunes que cometemos al cuidar la piel

Paz Torralba, CEO de The Beauty Concept, desvela cuáles son los errores más comunes que cometemos a la hora de empezar a cuidarnos los piel.

Qué mejor propósito para cumplir en el mes de marzo que empezar a cuidar la piel cómo se merece y evitar los errores que, a priori, pueden parecer muy obvios, pero en los que caemos la mayoría de los mortales. “Muchas veces, la falta de resultados de un tratamiento o algunos problemas de la piel pueden solucionarse simplemente cambiando algún hábito que pienses que estés haciendo bien”, declara Paz Torralba, directora de los centros The Beauty Concept. Con más de 15 años de experiencia en el sector del cuidado de la piel y con miles de diagnósticos realizados, nos descubre los principales errores que cometemos en nuestro día a día para ayudarnos a que empecemos el 2021 con ‘buena piel’.

Hacerle caso a tu colega

Es el mayor error. La típica conversación en la que alguien cuenta que un amigo ha probado no-sé-qué producto y es buenísimo. Hay que tener muy claro que no todo es para todos porque cada persona es diferente. Paz insiste muchísimo en la importancia del diagnóstico personalizado, esa es la clave del éxito.

Confundir la edad fisiológica de la piel con la del DNI

Puedes tener 25 años y tener una tez machacada por el sol o tener 50 y aparentar una piel de 40 porque está bien cuidada.

No tener en cuenta la identidad hormonal

Antes de hacerte un tratamiento es importante diferenciar si eres hombre o mujer. En TBC traban con firmas que respetan la identidad hormonal y los resultados son sobresalientes. Las fibras de colágeno de un hombre y de una mujer no tienen nada que ver, al igual que la textura o las capas de piel, mucho más gruesas en el caso de los hombres.

Empezar tarde a cuidar el contorno de los ojos


Da igual el tipo de piel que tengas o cuáles sean tus rasgos físicos, laprimera zona donde aparecen las arrugas es en esta zona. Para Paz Torralba, el contorno de ojos sería la primera crema que debería utilizar cualquier persona que empiece a cuidarse.

No hidratar las zonas secas de la piel


Es importante mantenerlas siempre hidratadas, ya que cuando esto no ocurre la piel se cuartea y aparecen arrugas que luego seguramente haya que tratar de forma más agresiva, probablemente con una máquina

No utilizar una crema específica para el cuello

La piel es totalmente diferente y necesita otros principios activos que los que utilizamos para el rostro. Normalmente la gente extiende la misma crema del rostro hacia abajo y es un error.


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Saturar la piel con demasiada protección


Si es invierno y no trabajas al aire libre lo mejor es que la protección solar esté incluida dentro de la crema de tratamiento.

No utilizar el contorno de ojos adecuado ni la cantidad que necesita

Con una lenteja en cada ojo sería suficiente y se aplicaría con técnicas de drenaje desde fuera hacia dentro (incluido el párpado). Si tienes bolsas debes evitar ponerte el contorno de ojos por la noche y utilizar activos como la cafeína, ya que probablemente favorezcan su aparición. En cambio, si tienes la zona oscura por una acumulación de toxinas provocada por falta de descanso, tabaco, beber poca agua o una mala alimentación, necesitarás aplicar en primer lugar un sérum aclarante y después un contorno que favorezca esta acción.

Limpiar la piel con tendencia acnéica con jabón


Al principio puedes tener la sensación de que está limpia, pero después necesitarás aplicarte algo rápido porque tirará y no estará confortable. La piel sufre una agresión que puede provocar desajustes, descamaciones, sensibilidad, aparición de arrugas y además, no acabar con los granos.

Secarse la piel del rostro con la misma toalla del cuerpo


Esto estará mal hecho porque la toalla está llena de bacterias. Siempre necesitaremos limpiar la piel del rostro con una toalla reservada para esa zona, y por supuesto, que no compartamos con nadie más. Resérvale un sitio especial en el baño y cámbiala de forma regular, si puede ser todos los días mejor.

No hidratar la piel si la tienes grasa


Es importante encontrar el producto apto para ese tipo de piel, para que a la vez que hidrate, regule la glándula sebácea, actúe contra el acné y logre tratar esos granitos. Una de las reglas básicas del cuidado facial es que por la mañana hay que hidratar la piel y por la noche regenerarla.

La falta de constancia por intentar ahorrar

Hay personas que afirman que no les hace efecto un tratamiento que se aplican en casa y cuando se les pregunta si lo hacen todos los días reconocen que solo lo utilizan de vez en cuando para que el producto les dure más tiempo.

No utilizar tónico cuando sea necesario


Siempre que la piel pasa por agua hay que utilizarlo para restablecer el Ph. Por ejemplo, si te pones una mascarilla, en primer lugar, te limpiarías la piel con la leche y después aplicarías el tónico. Seguidamente aplicarías la mascarilla y al retirarla con agua volverías a aplicar el tónico.