Cómo secar y eliminar los granos de acné en la cara

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El acné se ha convertido en una de las principales afecciones que sufre la piel. Aprende a tratarlo y a combatirlo para evitar que vuelva a aparecer.

Los brotes de acné se producen por diferentes motivos y entre ellos, el más habitual es tener la piel grasa. La piel grasa se produce cuando las glándulas sebáceas, situadas cerca de la superficie de la piel, producen demasiado sebo. El sebo es un aceite natural que lubrica y protege la piel. Un exceso de sebo puede provocar la obstrucción de los poros y la aparición de acné. Aunque la piel grasa y el acné suelen ir de la mano, el acné también puede aparecer con la piel seca.

Cualquier cosa que obstruya los poros puede provocar acné y, aunque el sebo es un culpable común, no es el único.

Lo primero que debes de saber es que existen diferentes tipos de acné, que van desde el acné vulgar (propio de la adolescencia) hasta el acné tardío, quístico o incluso acné cosmético, que se produce por la utilización de ciertos productos cosméticos como cremas, maquillaje, aceites e incluso filtros solares. Además, el acné no siempre aparece en la cara, también puede aparecer de forma severa en la nuca y en la espalda.

Si ves que tu brote de acné no es puntual y que empieza a brotar de forma persistente, es fundamental que acudas a un dermatólogo para que pueda hacerte un examen de la piel e identificar el tipo de acné que tienes y cómo tratarlo.

Los tratamientos para los brotes de acné severos y duraderos son muy agresivos para el hígado (Roacután, Isdiben, etc…).  Son medicamentos con Isotretinoína, sujetos a prescripción médica y que deben tener un seguimiento por parte del médico para controlar las dosis y, además, para acompañarlos de otros productos cosméticos específicos para limpiar e hidratar la piel y controlar la sequedad y las irritaciones que producen estos tratamientos en la piel.

Una vez identificado qué tipo de acné estás sufriendo, esto es lo que debes saber sobre la piel seca y el acné, y lo que puedes hacer para combatir los brotes.

Piel sensible y acné

Una rutina regular de cuidado de la piel es una de las mejores defensas para combatir el acné y la piel seca. Pero si tienes la piel sensible, tendrás que elegir con cuidado tus productos para la piel.

Las pieles sensibles son más propensas a reaccionar negativamente a los productos de cuidado de la piel más agresivos.

Para combatir el acné y la sequedad, elige productos que no irriten más tu piel. La piel de cada persona es diferente, por lo que un producto que funciona para una persona puede no funcionar para ti.

Ten en cuenta que los productos que contienen alcohol, tintes y fragancias pueden ser irritantes para algunas personas.

Tratamientos para el acné

Para tratar el acné y la piel seca, empieza por tratar la piel seca. Una forma de hacerlo es elegir productos que ayuden a tu piel a retener la humedad. Aquí tienes algunos consejos para empezar:

Utiliza un limpiador suave para eliminar la suciedad, la grasa y las bacterias. Un producto suave puede limpiar tus poros sin resecar demasiado la piel.

Aplica una crema hidratante sin aceite y no comedogénica inmediatamente después de la limpieza.

Lávate la cara sólo una vez al día. Aunque el lavado ayuda a eliminar los agentes irritantes de la piel, el exceso de lavado puede privar a la piel de su hidratación.

Evita exfoliarte. La exfoliación puede tener un efecto secante en la piel, además de irritarla. Evita los productos de cuidado de la piel que contengan alfahidroxiácidos. Pueden despojar a la piel de sus aceites naturales.

Ten en cuenta los productos para el acné. Suelen reducir la producción de grasa, lo que puede empeorar la sequedad. Entre los ingredientes eficaces contra el acné que tienen un efecto secante se encuentran el peróxido de benzoilo y el ácido salicílico.

Maximizar ciertos medicamentos mientras se minimizan otros. Los retinoides pueden ser un tratamiento muy eficaz para el acné. Si utiliza un retinoide como el adapaleno o la tretinoína (Retin-A), reduce el uso de peróxido de benzoilo y ácido salicílico y maximiza el uso de retinoides.

Utiliza los tratamientos con cuidado. Por ejemplo, puedes reducir el efecto de sequedad aplicando una crema hidratante sin aceite sobre la piel limpia antes de aplicar un medicamento contra el acné. La crema hidratante crea una barrera protectora para reducir el efecto de sequedad. También ayuda a tratar el acné de forma puntual.

Ten cuidado en dónde aplicas el tratamiento. Aplica la medicación sólo en las manchas reales, en lugar de en toda la cara. Empieza con poco. Empieza con una dosis baja de medicación para el acné. De este modo se puede combatir el acné y minimizar la sequedad.

Remedios caseros para el acné

Además de elegir los productos adecuados para el cuidado de la piel, algunos remedios caseros pueden ayudarte a mejorar la piel seca y el acné.

Limpia la piel con agua tibia en lugar de caliente. El agua caliente puede resultar calmante y relajante, pero también puede resecar la piel y dañar su superficie.

Usa aceites puros en cantidades adecuadas: una pequeña cantidad de aceite puro de Argán o el aceite puro de árbol de té elimina las bacterias y los microorganismos que provocan el acné, desbloquea la glándula sebácea y limpia el poro en profundidad, al mismo tiempo que calma y reduce la inflamación y previenen la aparición de otras marcas en la piel. No te toques la cara. Esto puede transferir la suciedad de tus manos a tu cara, desencadenando brotes de acné.

Bebe mucha agua: como venimos viendo a lo largo de todo el artículo, los tratamientos para el acné se caracterizan por secar la piel, por lo que mantenerte hidratado será fundamental para evitar otras consecuencias colaterales de estos tratamientos.

¡No te toques la cara ni revientes los granos! Lo peor que puedes hacer cuando sufres acné es tratar de explotar los granos o estar continuamente rascándote la piel y tocándote la cara. Así evitarás que las bacterias se propaguen.

Los mejores lavados faciales para combatir el acné

Para controlar el acné y la sequedad de la piel, tu dermatólogo te recomendará un lavado facial que se ocupe de la sequedad y la piel sensible.

Busca lavados faciales suaves que no sean comedogénicos, sin colorantes, sin fragancia y que sean hidratantes para la piel seca.

Los limpiadores hidratantes incluyen ingredientes como la glicerina y los ácidos hialurónicos. Aquí tienes algunas opciones muy bien valoradas:


Gel limpiador LA ROCHE POSAY EFFACLAR 400 ml. (21.68€)

Limpiador sebonormalizante NEOSTRATA 200 ml. (25.18€)

Gel limpiador de acné EUCERIN DERMOPURE 400 ml. (19.36€)

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