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Creía que Ibiza ya no podía sorprenderme, hasta que pasé una noche en este hotelito de Santa Eulalia

Terraza de One Shot Buenavista en Ibiza con techo de madera, paja y vistas al mar de Santa Eulalia Terraza de One Shot Buenavista en Ibiza con techo de madera, paja y vistas al mar de Santa Eulalia
La terraza que me hizo entender de qué iba este hotel: techo de madera, brisa de Santa Eulalia y el mar de fondo.

One Shot Buenavista recupera el legado de un hotel de 1933 y me devolvió las ganas de volver a la isla por una razón muy sencilla: el sitio donde duermes también puede ser el viaje.

He perdido la cuenta de las veces que he ido a Ibiza. Llega un punto en el que crees que ya lo has visto todo: las calas, los chiringuitos, los hoteles enormes con la música puesta a todas horas. Por eso, cuando mi amiga Silvia Villarrazo me habló de un alojamiento con encanto que acababa de abrir en Santa Eulalia del Río, fui con la mosca detrás de la oreja. Salí de allí con una idea clara: descubrir un hotel así es motivo de sobra para volver a hacer la maleta.

Así es One Shot Buenavista, el hotel que cambia el ritmo de la isla

One Shot Buenavista acaba de abrir esta temporada en una zona alta y tranquila de Santa Eulalia, a pocos minutos del mar. El edificio conserva la fachada del antiguo Hotel Buenavista, que abrió en 1933 y fue de los pioneros de la isla y lo cierto es que eso se nota nada más cruzar la puerta.

El interiorismo lo firma Alfaro-Manrique Atelier, con jardines, piscina y vistas al Mediterráneo que ordenan todo el espacio. Los tonos tierra, los rojizos suaves y los matices salmón son un acierto en esta isla que tan acostumbrados nos tiene a las luces de neón y a los blancos.

La habitación y el baño de One Shot Buenavista

Me alojé en una de sus 32 habitaciones, repartidas en dos edificios. Algunas miran al mar, otras dan al jardín o tienen terraza privada. La mía abría a la vegetación, y tomar el primer café con ese silencio de fondo fue de esos momentos que se quedaron conmigo durante todo el día.

Habitación de One Shot Buenavista en Ibiza con cabecero de geometrías en tonos tierra y salmón
Mi habitación en One Shot Buenavista, con el cabecero de formas suaves y esos tonos tierra que te bajan las pulsaciones nada más entrar.

El cuarto respira la misma calma que el resto del hotel: luz natural, líneas limpias y materiales cálidos. El baño acompaña, aunque me indicó personalmente la recepcionista que tienen previsto reformar todos los baños en cuanto termine la temporada.

El desayuno y el bar de One Shot Buenavista

Las mañanas arrancan con un desayuno buffet de esos que invitan a sentarse y mirar el jardín antes de salir a la playa: tostadas, embutidos, huevos, bizcochos, bollería artesana, carta de panes, zumos, cafés..

Terraza privada de una habitación de One Shot Buenavista en Ibiza rodeada de jardín
La terraza daba al jardín, con un banco para sentarse a leer y olvidarte del reloj un rato.

El alojamiento también tiene un bar-cafetería para una copa al caer la tarde, y el plan se redondea con la piscina exterior y la zona de fitness y yoga.

Qué ver cerca de One Shot Buenavista

El alojamiento queda muy cerca del Puig de Missa, la iglesia fortificada sobre la colina que es de lo más bonito de Santa Eulalia. Desde aquí tienes el casco del pueblo, su paseo marítimo y playas tranquilas a un paseo corto. Es la Ibiza pausada, la que conecta con la historia y con el mar.

Por qué One Shot Buenavista merece la pena

Ibiza tiene hoteles para todos los gustos. Este se queda contigo por otra cosa: te cambia el ritmo desde que entras. Si este verano andas dándole vueltas a la isla y buscas una versión tranquila, con diseño y a pie de mar, ya tienes la excusa para reservar.

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