Una bodega excavada a mano hace siglos en Navalcarnero, los frescos de Goya en una ermita junto al Manzanares, una taberna centenaria donde acaba la ruta con sangría y tapa… En Madrid hay planes para todo tipo de personas y este es el Madrid que APIT Madrid quiere enseñar este verano con 479 visitas guiadas por la capital y por municipios de la región.
Por qué este verano Madrid se recorre de otra manera
La propuesta llega justo cuando la ciudad cambia de marcha. Menos prisa, más horas de luz y barrios enteros que respiran distinto. Las rutas duran dos horas en Madrid capital y cuestan 10 euros; las que salen fuera, unas tres horas y 20 euros. Grupos de máximo 20 personas y radiorreceptores para no molestar a los vecinos. Detalles pequeños que cambian por completo cómo se vive un paseo.

Jesús Manuel Morón Nadador, presidente de APIT Madrid, lo resume así: «La piedra por sí sola no habla; hace falta contexto, sensibilidad y conocimiento histórico para entender qué significan realmente los edificios, las plazas y las huellas que han quedado en la ciudad».
Rutas por Madrid que ni los madrileños conocen del todo
Una de las visitas estrella es «Madrid Río: arte, naturaleza y tradición a lo largo del Manzanares». El recorrido pasa por la ermita de San Antonio de la Florida —con los frescos de Goya, en cuanto termine la restauración—, sigue por la zona verde más larga de la ciudad y termina junto al Puente de Segovia. Una manera de ver la capital sin asfixiarse en pleno agosto.

Otra ruta interesante: «El Retiro. Jardín de Reyes, museo al aire libre». Aquí entran la Cuesta de Moyano, el Ángel Caído, el Palacio de Cristal y el Estanque Grande. Está pensada para quien cree que ya se sabe el parque de memoria y descubre que no.

Y para las noches, «Leyendas y crímenes del viejo Madrid». Crímenes sin resolver, brujería, fantasmas y conspiraciones por las calles del centro histórico. El plan perfecto cuando el calor no deja dormir.
Tabernas centenarias, vino y la cara gastronómica del turismo cultural
La gastronomía aparece sin que parezca un añadido forzado. La ruta «Madrid con sabor a historia: tabernas y comercios centenarios» acaba en las Cuevas de Luis Candelas, con sangría y tapa incluidas en un espacio museístico dedicado al famoso bandolero madrileño.
Y por supuesto no podía faltar en este recorrido un restaurante por los restaurantes de Madrid con estrella Michelin, por sí, en Madrid también se come, mucho y muy bien! pero hay que saber a dónde ir para no liarla cuando el plato llegue a la mesa.

Fuera de la M-30, «La Villa Real de Navalcarnero, tierra de vinos» lleva a uno de los pueblos con más tradición vitivinícola de la región. Plazas castellanas, arte urbano y cuevas-bodega excavadas a mano donde se hace una cata de vinos de la D.O. Vinos de Madrid. Tres horas que justifican el viaje en coche.
Más de 200 guías oficiales detrás del proyecto
APIT Madrid reúne a más de 200 profesionales acreditados, formados en historia del arte, arquitectura, patrimonio e idiomas. Las reservas se hacen en www.apit.es y las visitas están disponibles en español e inglés.
«Hoy el visitante busca algo más que datos o fotografías; quiere relatos bien contados, lugares con alma y experiencias que dejen poso. Incluso muchos madrileños sienten la necesidad de redescubrir su propia ciudad», añade Morón Nadador. Quizá ese sea el truco para entender Madrid en verano: dejarse contar.

