El Royal Box del All England Club vuelve a convertirse en el mejor escaparate relojero del verano: Tudor, Patek Philippe, Rolex, Bianchet y Frédérique Constant brillan en las muñecas más vigiladas del tenis en Wimbledon 2026.
Wimbledon siempre es una magnífica oportunidad para descubrir qué preferencias relojeras tienen los hombres más VIP de la escena mediática, y es que es innegable que el torneo de tenis londinense tiene algo que ningún otro evento consigue: obliga a los invitados a vestir con traje, camisa y corbata en el Royal Box, y ese marco tan estricto de exquisito protocolo (nos encanta, ¡qué le vamos a hacer!) convierte cada reloj en una elección muy meditada.
La normativa del palco es tan seria que en 2015 dejó fuera de la final masculina a Lewis Hamilton por presentarse con una camisa floral y sin americana. Con ese nivel de exigencia, los relojes que asoman bajo los puños de algodón de las camisas cuentan mucho sobre quién los lleva. Este 2026 la cosecha viene cargada. David Beckham repite fidelidad a Tudor, su hijo Romeo se atreve con dos piezas muy distintas entre sí, Alexander Ludwig demuestra que el buen gusto cabe en cualquier presupuesto y dos deportistas en activo, Esteban Ocon y João Fonseca, suben la apuesta con algunos de los mejores relojes de oro que hemos visto este año. Repasamos, uno a uno, los relojes de los hombres más famosos que están yendo a Wimbledon 2026.
Los relojes de Wimbledon 2026: David Beckham y su Tudor Black Bay 58
David Beckham apareció el primer día del torneo con un traje gris de Boss hecho a medida impecable, corbata en tono arena y su papel habitual de anfitrión de lujo en el Royal Box. En la muñeca, el nuevo Tudor Black Bay 58 monocromático con brazalete de cinco eslabones (referencia M7939A1A0NU-0001), una elección coherente para quien lleva años como embajador de la marca.

El Tudor Black Bay 58 mantiene las proporciones que lo han convertido en uno de los relojes deportivos más queridos del momento: caja de acero de 39 mm y solo 11,7 mm de grosor, un tamaño que sienta bien en casi cualquier muñeca y desaparece bajo el puño de la camisa. La esfera negra mate y abombada, junto al bisel giratorio unidireccional con inserto de aluminio anodizado negro, completan un conjunto sobrio y muy fácil de llevar.
Dentro late el calibre de manufactura MT5400-U, con certificación de cronómetro COSC y el exigente sello Master Chronometer de METAS, que garantiza precisión y resistencia a los campos magnéticos. La reserva de marcha alcanza las 65 horas y el cierre incorpora el sistema T-fit, que permite ajustar la longitud del brazalete al instante y sin herramientas. Su precio ronda los 7.500 dólares australianos, unos 4.400 euros al cambio. El año pasado Beckham acudió al torneo con un Black Bay Chrono único, con esfera panda invertida, regalo por su 50 cumpleaños. Este año ha preferido demostrar que un acero bien proporcionado aguanta el tipo en el Royal Box frente a cualquier pieza de oro macizo.
Los relojes de Wimbledon 2026: Romeo Beckham con el Patek Philippe Nautilus de oro rosa
El buen ojo relojero se hereda. Sentado junto a su padre, Romeo Beckham lució un Patek Philippe Nautilus de 35,2 mm en oro rosa de 18 quilates (referencia 7118/1R-001), una pieza catalogada como femenina que él llevó con total naturalidad. La tendencia de los hombres que adoptan tamaños medios gana terreno cada temporada, y Romeo la abraza sin complejos.

La esfera opalina plateada con textura de olas horizontales marca la diferencia frente al Nautilus masculino, que presenta el clásico rayado recto. Los índices y las agujas están fabricados en oro rosa macizo y rellenos de Super-LumiNova, así que la lectura resulta cómoda en cualquier luz.
El precio de venta alcanza los 63.000 euros. ¿Qué justifica esa cifra en un reloj de solo hora y fecha? La cruz de Calatrava en la esfera, la exclusividad que la acompaña y un acabado a mano que alterna superficies satinadas con biseles pulidos a espejo a lo largo de todo el brazalete integrado.
A través del fondo de zafiro se aprecia el calibre 26-330 S C, un automático ultraplano con rotor central de oro de 21 quilates, parada de segundero para ajustar la hora al segundo y espiral Spiromax antimagnética patentada. Con 8,62 mm de perfil, el reloj abraza la muñeca y se desliza bajo la manga de lino sin esfuerzo. El diseño de caja octogonal redondeada de Gérald Genta sigue siendo, medio siglo después, garantía de elegancia.
Los relojes de Wimbledon 2026: el Rolex Cosmograph Daytona turquesa de Romeo Beckham
Romeo tenía guardada otra carta para el tercer día de Wimbledon 2026. En una jornada posterior del torneo, el segundo hijo de los Beckham reapareció con blazer príncipe de Gales, gafas de sol de pasta y un Rolex Cosmograph Daytona en oro amarillo con esfera azul turquesa, uno de los relojes más deseados y difíciles de conseguir del catálogo actual de la corona.

La combinación resulta magnética: caja de oro amarillo de 18 quilates y 40 mm, bisel de cerámica Cerachrom negra con escala taquimétrica, contadores negros que contrastan con el turquesa de la esfera y correa Oysterflex, la solución de Rolex que une la comodidad del elastómero con el alma metálica de una lámina interior de titanio y níquel.
Ese tono turquesa, que los coleccionistas asocian al célebre «Tiffany blue», ha convertido esta versión del Daytona en un fenómeno. Las listas de espera se alargan durante años y en el mercado secundario su cotización multiplica con holgura el precio oficial, que supera los 30.000 euros.
Bajo la esfera trabaja el calibre 4131, el cronógrafo automático de manufactura con rueda de pilares, embrague vertical y 72 horas de reserva de marcha, certificado como Cronómetro Superlativo con una precisión de -2/+2 segundos al día. Padre con Tudor de acero, hijo con Daytona de oro y turquesa. Dos generaciones, dos filosofías relojeras y una misma grada en el All England Club. La foto familiar más comentada del torneo tiene mucha lectura para los aficionados.
Los relojes de Wimbledon 2026: Alexander Ludwig apuesta por el Frédérique Constant Carrée
El actor de Vikingos llegó a Wimbledon 2026 con polo de punto beige, pantalón de lino blanco y mocasines de ante. Un conjunto de manual para el verano londinense que remató con una pieza inesperada: el Frédérique Constant Classics Carrée Automatic (referencia FC-303MS4C24), un rectangular de aire art déco que demuestra que llamar la atención de los aficionados cuesta bastante menos de seis cifras.

Su precio original rondaba los 1.150 euros, y hoy está descatalogado. Aun así, el conjunto rinde muy por encima de lo que costó. La caja escalonada de acero con acabado PVD pulido en oro rosa mide 30,70 mm de ancho por 47 mm de largo y ofrece la calidez visual de un Cartier Tank de metal precioso por una fracción de su precio.
La esfera plateada juega con dos texturas: un patrón guilloché en el centro y un ferrocarril exterior que enmarca los números romanos impresos en negro. Las agujas tipo Breguet pulidas a mano recorren el conjunto y la ventana de fecha a las 6 mantiene intacta la simetría.
El fondo de zafiro deja ver el calibre FC-303, construido sobre la fiable base suiza Sellita SW200-1. Late a 28.800 alternancias por hora, monta 26 rubíes, ofrece 38 horas de reserva de marcha y luce un rotor dorado decorado con Côtes de Genève. Ludwig firmó una de las elecciones más comentadas del torneo con el reloj más asequible de esta lista. Mérito doble.
Los relojes de Wimbledon 2026: Esteban Ocon y el Bianchet Tonneau UltraFino Carbon
Esteban Ocon cambió el mono ignífugo por una sahariana beige para disfrutar del tenis desde la grada. El piloto francés de Fórmula 1, que esta temporada defiende los colores de Haas, llevó en la muñeca el Bianchet B 1.618 UltraFino Carbon, un tourbillon esqueletado de carbono valorado en unos 67.500 francos suizos, alrededor de 72.000 euros.

Bianchet encaja a la perfección con el perfil de Ocon. La firma independiente, fundada en 2021 y afincada en La Chaux-de-Fonds, diseña sus relojes según la proporción áurea (1,618) y ha convertido a varios deportistas de élite, entre ellos el propio piloto y tenistas como Grigor Dimitrov, en bancos de pruebas reales para sus tourbillons en plena competición.
El UltraFino Carbon justifica su nombre: caja tonneau de 40 mm construida con 500 capas de fibra de carbono comprimida, dispuestas en ángulos de 45 grados, con solo 8,9 mm de grosor y capacidad para soportar impactos de hasta 5.000 G. La junta de caucho rojo aporta el toque racing que se aprecia en la foto y el brazalete integrado de carbono de alta densidad marca un hito: fue la primera vez que una marca independiente lo lograba en un tonneau deportivo.
En el interior gira el calibre UT01, un tourbillon volante automático de manufactura fabricado en titanio, con apenas 3,85 mm de altura, 60 horas de reserva de marcha y un rotor de oro decorado con espirales de Fibonacci. Alta relojería con ADN de paddock.
Los relojes de Wimbledon 2026: João Fonseca firma autógrafos con su Rolex Yacht-Master 42
João Fonseca protagonizó una de las imágenes más simpáticas del torneo: el brasileño firmaba pelotas para los aficionados recién terminado su partido con un Rolex Yacht-Master 42 en la muñeca, todavía vestido con el blanco reglamentario del All England Club.

A sus 19 años, Fonseca representa el futuro inmediato del tenis masculino. El carioca lleva desde su adolescencia rompiendo registros de precocidad y forma parte de la familia de embajadores de Rolex, una casa con medio siglo de vínculo con Wimbledon como cronometrador oficial del torneo. Ver el reloj en su muñeca nada más salir de pista tiene, por tanto, todo el sentido del mundo.
Su elección impone: un reloj de oro tan elegante como discreto, el Yacht-Master 42 en oro blanco de 18 quilates (referencia 226659) cuesta unos 40.000 dólares, alrededor de 34.000 euros. La esfera negra monta índices y agujas con material luminiscente que garantizan la lectura en plena oscuridad, mientras el bisel giratorio bidireccional luce un inserto de cerámica Cerachrom negra mate, un material prácticamente inmune a los arañazos, con numerales pulidos en relieve.
El calibre 3235 de manufactura mueve el conjunto con 70 horas de reserva de marcha, espiral Parachrom paramagnética y certificación de Cronómetro Superlativo, que asegura una precisión de -2/+2 segundos al día. La correa Oysterflex, con lámina metálica interior de titanio y níquel recubierta de elastómero negro, incorpora el sistema Glidelock para ajustar la longitud sin herramientas. Deportividad y oro blanco en la dosis exacta para un campeón en construcción.

