IWC acaba de presentar un reloj de instrumentación diseñado desde cero para microgravedad y certificado para misiones espaciales reales.
Cada primavera, Watches & Wonders convierte Ginebra en el epicentro de la relojería. Durante varios días, marcas como Rolex, Patek Philippe, Cartier o IWC Schaffhausen presentan sus novedades ante miles de visitantes. No hablamos solo de prensa especializada. Aquí se reúnen distribuidores, coleccionistas, joyeros, ejecutivos del sector y perfiles técnicos que analizan cada lanzamiento con lupa.

Y como ya te habrás dado cuenta, este 2026 está siendo un año especialmente interesante para IWC. La marca lleva tiempo ampliando su terreno más allá de los relojes para la aviación tradicional, con incursiones en el espacio que ya vimos en misiones como Inspiration4 o Polaris Dawn. Ahora da un paso más claro. Y lo hace con una pieza que nace desde cero para un entorno muy concreto. El resultado es el Reloj de Aviador Venturer Vertical Drive. Un modelo que conecta directamente con el momento actual, donde la exploración espacial vuelve a ocupar titulares y atraer inversión privada.
El salto real de IWC al espacio con certificación oficial
IWC ya tiene experiencia enviando relojes fuera de la Tierra en misiones como Polaris Dawn, pero hasta ahora eran modelos de aviación adaptados. Con el reloj de Aviador Venturer Vertical Drive la historia cambia. Y es que resulta que es el primer reloj de la casa diseñado desde la primera línea del plano para ser una herramienta espacial real.

Más allá de ser «un diseño bonito» ha superado pruebas durísimas de la empresa VAST en California. Allí lo han agitado con fuerzas de hasta 10 g para simular el despegue de un cohete y lo han expuesto a cambios de presión extremos. Gracias a esto, cuenta con la certificación oficial para viajar en la Haven-1, que será la primera estación espacial comercial del mundo.
«Cuando nuestra sección de ingeniería, XPL, diseñó el Reloj de Aviador Venturer Vertical Drive, no se limitó a adaptar un diseño de reloj ya existente para su uso en el espacio. Partieron de cero y trabajaron para obtener una nueva definición de los relojes de instrumentación para astronautas en términos de funcionalidad, facilidad de uso, visualización de la hora y ejecución de materiales. Cada detalle de este reloj se ha optimizado con el único objetivo de satisfacer los requisitos específicos de los vuelos espaciales tripulados y la medición del tiempo en el espacio. Para nosotros, era fundamental que el reloj que creáramos llegara a las experimentadas manos de auténticos profesionales del espacio; así, tras superar las rigurosas pruebas de nuestro socio Vast, el Reloj de Aviador Venturer Vertical Drive se ha convertido en el primer reloj de IWC con certificación para vuelos espaciales»
Chris Grainger-Herr, CEO de IWC Schaffhausen
IWC elimina la corona: un manejo pensado para guantes…¡de astronauta!
Lo que más llama la atención al tenerlo cerca es que no tiene corona. IWC ha eliminado este elemento para que los astronautas puedan usar todas las funciones del reloj incluso con los guantes puestos. Todo se controla mediante un bisel giratorio y un interruptor en el lateral.

Este sistema, que llaman Vertical Drive, permite ajustar la hora o dar cuerda al movimiento simplemente girando el bisel. Es una solución lógica y muy cómoda, pensada para la microgravedad donde cada movimiento cuenta. Además, la combinación de cerámica blanca y Ceratanium hace que el reloj aguante desde los 100 °C bajo el sol directo hasta los 150 °C bajo cero cuando la estación pasa por la sombra.
Dos husos horarios para no perder el ritmo terrestre
Tú aún no lo sabes, porque no has salido de la tierra, pero si has visto las noticias estos días, habrás escuchado a los astronautas de la misión Artemis II confirmar que vivir en el espacio altera los sentidos. En una estación espacial se ven 16 amaneceres al día, por lo que es fácil perder la noción del tiempo. Por eso, el reloj Venturer Vertical Drive de IWC incluye una escala de 24 horas que ayuda a la tripulación a mantener sus horarios de sueño y trabajo basados en la hora de la Tierra.

La esfera es de un negro mate muy limpio para evitar reflejos molestos. Un detalle que me encanta es el segundero azul: su color imita exactamente el tono del horizonte terrestre visto desde la cúpula de una nave. En su interior late el calibre 32722, un movimiento automático con cinco días de reserva de marcha que asegura que, pase lo que pase ahí arriba, el tiempo seguirá corriendo con total precisión.

