El nuevo Octo Finissimo Ultra Tourbillon Platino mide solo 1,85 mm e incorpora un calibre de cuerda manual con 42 horas de reserva de marcha
Si pensabas que el año pasado ya lo habías visto todo en cuanto a récords de grosor, Bulgari tiene otros planes. En esta edición de Watches & Wonders, la casa romana ha decidido que no bastaba con tener el tourbillon más fino. Ahora, han decidido fabricarlo en platino, un material que añade una dificultad técnica enorme por lo difícil que es de trabajar, especialmente cuando buscas que un reloj entero mida lo mismo que una moneda de dos euros.
Este lanzamiento marca un ritmo frenético en la alta relojería actual. Mientras Bulgari nos deja con la boca abierta reduciendo milímetros, otras marcas del grupo LVMH también están aprovechando la feria para presentar piezas que apuestan por la fuerza visual y la historia de las carreras, como el nuevo TAG Heuer Monaco Chronograph. Son dos formas muy distintas de entender el lujo: una busca la ligereza absoluta y la otra la potencia de un cronógrafo icónico.
El reto de meter un tourbillon en 1.85 mm de platino
Fabricar un reloj de 1.85 mm ya es una locura de ingeniería. Hacerlo en platino es, directamente, jugar en otra liga. El platino es un metal muy denso y puro, mucho más rebelde que el titanio a la hora de darle forma con herramientas de precisión.
Aun así, los maestros de Bulgari han logrado que la caja de 40 mm y el brazalete integrado mantengan esa silueta casi bidimensional que caracteriza a la línea Ultra.

El movimiento que da vida a esta pieza es el calibre BVF 900. Es un mecanismo de cuerda manual que late a 28.800 alternancias por hora y ofrece una reserva de marcha de 42 horas.
Este modelo representa el décimo récord mundial de delgadez dentro de la saga Octo Finissimo. Una cifra que habla de constancia más que de un golpe puntual.
El reloj Octo Finissimo Ultra Tourbillon Platino en un color azul que marca la diferencia
Para esta edición tan especial, que solo llegará a las manos de 10 coleccionistas en todo el mundo, Bulgari ha elegido un tono azul muy específico. Este color baña la esfera esqueletizada y le da un aspecto muy fresco. Al mirar de cerca, ves que la platina tiene un tratamiento galvánico que resalta los componentes mecánicos, como la rueda de trinquete de acero.

El brazalete también ha recibido un cariño especial. Han combinado eslabones con acabados satinados y pulidos, algo que bajo la luz crea un juego de brillos muy natural. Es curioso como un material que se puso de moda en los años 20 con el Art Déco sigue siendo hoy el símbolo máximo de exclusividad.
Un reloj de lujo que pertenece a una serie limitada para coleccionistas
Solo se van a fabricar 10 unidades de este Octo Finissimo Ultra Tourbillon Platino. Es una cifra reducida, pero lógica si tenemos en cuenta el tiempo y la paciencia que requiere ajustar un tourbillon en un espacio tan reducido. Jean-Christophe Babin, el jefe de la marca, tiene claro que esto es una forma de demostrar que pueden innovar usando los materiales más nobles de la joyería tradicional.

Cada pieza lleva consigo ese espíritu de superación que Bulgari ha mantenido desde 1884. Si el año pasado el modelo de titanio ya se llevó el premio gordo en el Grand Prix d’Horlogerie de Genève, esta versión en platino nace con el objetivo de convertirse en el nuevo objeto de deseo para quienes buscan lo imposible en su muñeca.

