El actor eligió la sexta jornada del torneo londinense para lucir uno de los lanzamientos más recientes de IWC, un reloj de 35 mm que recupera el espíritu del diseño original de Gérald Genta.
Seamos honestos: Wimbledon tiene algo que ningún otro torneo consigue igualar. La hierba, el código de vestimenta y una grada repleta de rostros conocidos convierten el All England Lawn Tennis and Croquet Club en el punto de encuentro favorito del lujo, la elegancia y algunos de los hombres más famosos y mejor vestidos del planeta. Confieso que cada verano repaso los palcos con la misma atención que los partidos. Y este año, Andrew Garfield me lo ha puesto muy fácil.

El pasado sábado 4 de julio, durante la sexta jornada del campeonato celebrado en Londres, el actor británico-estadounidense apareció con un reloj que llevaba tiempo queriendo ver en una muñeca real: el IWC Ingenieur Automático 35 con esfera en color aguamarina (Ref. IW324902).
Andrew Garfield acierta de pleno con el Ingenieur Automático 35
Garfield entiende de estilo, eso ya lo sabíamos. Pero su elección para Wimbledon me parece especialmente inteligente. IWC lanzó hace muy poco esta nueva versión de su Ingenieur más compacto, y la esfera aguamarina, que la marca llama «Pool», le da a la colección una energía fresca y veraniega que encaja de maravilla con un torneo jugado bajo el sol de julio.

El reloj recupera las líneas depuradas que Gérald Genta dibujó en su día para uno de los deportivos de lujo más emblemáticos de la relojería. La caja de acero fino de 35 milímetros, el brazalete integrado con acabados refinados y la esfera con el característico patrón Grid componen una pieza que une excelencia técnica y estilo contemporáneo. En la muñeca de Garfield, entre la hierba y el blanco impecable de los jugadores, ese tono aguamarina brillaba con luz propia.
Características técnicas: así funciona el reloj de Andrew Garfield
Aquí viene mi parte favorita. El Ingenieur Automático 35 monta el calibre 47110, un movimiento automático de cuerda automática que trabaja a una frecuencia de 28.800 alternancias por hora y ofrece una reserva de marcha de 42 horas. En su interior conviven 151 piezas y 23 rubíes, visibles a través del fondo de cristal de zafiro sintético.

La caja mide 35,1 milímetros de diámetro y apenas 9,4 de altura, unas proporciones que mejoran la ergonomía y la hacen comodísima en muñecas de casi cualquier tamaño. Su hermeticidad alcanza los 10 bares, así que aguanta mucho más que un chaparrón londinense.
El cristal de zafiro abombado lleva tratamiento antirreflejos por ambas caras y resiste las variaciones de presión. La esfera incluye indicación de fecha y un segundero central con dispositivo de parada, un detalle que agradecen quienes disfrutan ajustando la hora al segundo.
Un clásico de Genta para el verano
Me quedo con una idea: Andrew Garfield ha demostrado que un reloj de 35 milímetros tiene presencia de sobra en el evento más elegante del año. El Ingenieur Automático 35 en aguamarina confirma que IWC sabe reinterpretar su historia sin perder frescura. Yo ya lo tengo apuntado en mi lista de deseos.

