Jon Kortajarena creció entre los secadores de la peluquería de su madre Nuria y 20 años después ha puesto su propio nombre a una marca de champús. La presentó en pleno centro de Madrid, concretamente en la concurrida plaza de Callao: alfombra roja, su campaña en la pantalla gigante de la fachada y una fiesta con DJ que acabó bien entrada la noche.

¿Qué es SMTHELSE, la marca de Jon Kortajarena?
El nombre viene de Something Else, «algo distinto», y la idea que la sostiene la define el propio Jon en 4 palabras: consumir menos, elegir mejor. La gama reúne fórmulas concentradas que se activan con el agua al aplicarlas, así que gastas menos cantidad en cada lavado, además de productos de uso diario, tratamientos para el cuero cabelludo y styling. Está desarrollada con Hair Couture y sirve para cualquier tipo de pelo, sin distinguir entre hombre y mujer.

Toda la colección mantiene el mismo aroma: «Famara», una fragancia que ha creado el perfumista francés Patrice Revillard a partir de los recuerdos de Jon Kortajarena en Lanzarote: pomelo y ciprés al principio, avellana tostada, vetiver y café en el centro, y cedro, musgo y almizcle blanco al final…. o lo que es lo mismo, es la mejor representación aromática de esa playa de su infancia.
¿Cuánto cuestan los productos de SMTHELSE?
Los precios de la web de la marca a 6 de octubre de 2026 son estos:
- Champú Pure Hydrate, 250 ml: 31 euros.
- Acondicionador Pure Hydrate, 250 ml: 33 euros.
- Mascarilla Pure Hydrate, 250 ml: 36 euros.
- Crema de secado Pure Blow-Dry, 200 ml: 34 euros.
- Gel de fijación Control Styling: 28 euros.
Completa la gama un aceite alisador, Smoothing Hair Oil, sin precio publicado por ahora. Se compra en smthelse.com, con envío gratis en el primer pedido. Para situarlo: un champú de peluquería de gama alta ronda los 25 a 35 euros, así que Kortajarena juega en esa liga, con el argumento de que al ser concentrado dura más.
Quién acompañó a Jon Kortajarena en la presentación de SMTHELSE
El actor Miguel Ángel Silvestre fue el rostro más reconocible de la noche, con cazadora de ante azul marino, camisa vaquera y corbata a juego, al lado de un Kortajarena de americana de terciopelo negro, camiseta blanca y gafas de sol. Con ellos, periodistas, creadores de contenido y buena parte de la escena creativa madrileña. Hubo un dance box interactivo, actuaciones de baile retransmitidas en directo por Instagram y la campaña repartida por soportes publicitarios de toda la ciudad.

El pelo de Kortajarena lleva 20 años vendiendo campañas ajenas, y desde anoche vende las suyas.


