Llevar el pelo rosa puede parecer tan sencillo como elegir un color, pero la preparación del cabello y los cuidados posteriores son los que realmente determinan cómo queda y cuánto dura.
Hace dos años que decidí decolorarme el pelo y desde entonces, mi cabello ha sufrido varios cambios de color (y ninguno muy natural, para serte sincero…). Lo he llevado de color lila, rojo oscuro, rubio, gris platino y por supuesto, también rosa, como Gavi. Algunos de estos cambios de color de pelo fueron más discretos que otros, pero todos tuvieron algo en común: una decoloración potente y bastantes horas de trabajo del peluquero para conseguir que el cabello siga teniendo buen aspecto después.
El rosa ha sido uno de mis colores favoritos y también uno de los que más mantenimiento requiere. Si te has fijado en el pelo rosa que ha estado llevando Gavi y has pensado que te gustaría probar algo parecido, hay una cosa que conviene saber antes de que te lances: conseguir el tono es relativamente sencillo, pero para mantenerlo perfecto durante semanas… ¡eso es otra historia…!
Gavi es un claro ejemplo de que el pelo rosa transforma por completo un look, pero mantener esa intensidad y que el cabello siga teniendo buen aspecto requiere algunos cuidados muy específicos.
Así pues, después de haber superado bastantes decoloraciones y de haber consultado con distintos expertos, estos son los trucos que he aprendido para mantener un color de pelo como el rosa y, de paso, que el cabello no sufra.
Qué es lo primero que debes hacer si quieres teñirte el pelo de color rosa
Mi primer consejo es el más importante: una buena decoloración lo cambia todo. Para conseguir un rosa limpio, luminoso y parecido al que tienes en mente necesitas partir de una base muy clara para que «el tono agarre». Tal y como explica José Rodríguez, de peluquería Rodríguez, «Cuanto más uniforme y más blanca sea esa base, más fiel será después el resultado del color».
Esto sirve para el rosa, pero también para un lila, un azul, un verde o prácticamente cualquier color fantasía. «La decoloración es el lienzo sobre el que vamos a trabajar, por lo que merece la pena hacerla con un experto en la materia» asegura nuestro peluquero experto «sobre todo si luego quieres recuperar tu pelo como si nada hubiera pasado», concluye.
Tómate tu tiempo, merece la pena investigar antes de elegir profesional (no cualquier peluquero sabe hacer una buena decoloración). Así, podrá valorar previamente el estado del cabello y si podemos tratarlo de esa forma.
Peluquerías de hombre recomendadas para hacerte una buena decoloración del cabello
Mi experiencia me ha llevado a ser muy meticuloso a la hora de elegir una buena peluquería para decolorarme el cabello y eso pasa porque la peluquería cuente con los mejores productos, así como con las instalaciones y utensilios adecuados. No todas las peluquerías cuentan con los mejores productos para el cabello, ya que eso implica pagarlos y no todas están dispuestas a «invertir» en el cliente con la mejor calidad del mercado. Estas peluquerías que te menciono a continuación, tienen la garantía de contar tanto con los mejores productos como con los mejores profesionales para realizarte este tratamiento.
- Salón The Beauty Concept Hair: Calle de José Ortega y Gasset, 47, Madrid.
- Salón YÖY: Calle de Almirante, 3, bajo, Madrid.
- Salón NU: Calle de Carrer Francesc Pérez Cabrero, 13, Barcelona.
- Peluquería Rodríguez: Av. de América, 45, Zaidín, 18008, Granada.
Cómo conseguir el pelo rosa de Gavi
Después de la deco llega el color. En mi caso, siempre he preferido las mascarillas con pigmento en lugar de un tinte permanente. Tiene una ventaja que para mí resulta especialmente útil: el color se va con los lavados. Y probablemente sea también lo que está utilizando Gavi, porque en sus últimas imágenes se aprecia cómo la intensidad del rosa ha ido bajando.
Este tipo de mascarillas permiten mantener el rosa, intensificarlo cuando pierde fuerza o incluso cambiar de tono cuando te apetezca. Además, aplicar un tinte después de que el cuero cabelludo haya sufrido una decoloración no es lo más recomendable. Eso sí, cuanto más cuidado esté el cabello decolorado, mejor responderá al pigmento y más bonito se verá el resultado.
Cómo mantener el rosa durante más tiempo
Una vez conseguido el color, llega la parte que realmente marca la diferencia. La primera regla que he aprendido es bastante sencilla: cada lavado y cada producto cuenta. Lavar el pelo constantemente hace que el pigmento vaya desapareciendo antes, así que intento espaciar los lavados todo lo que puedo. Cuando toca pasar por la ducha, utilizo un champú adecuado para pelo teñido y evito convertir cada lavado en una sesión de limpieza profunda.

También hay que prestar atención a la temperatura del agua, tal como me han recomendado varios expertos peluqueros. El agua demasiado caliente puede contribuir a que la fibra se reseque y a que la cutícula permanezca más abierta. En un cabello decolorado, que ya necesita un extra de cuidado, mejor agua templada y un aclarado final con agua fría (lo máximo que puedas aguantar).
Y hay otro punto fundamental: hidratar y nutrir el cabello. Si quieres el pelo de Gavi, hay que pasar por el aro. La decoloración puede dejar la fibra más seca y favorecer el encrespamiento, así que una buena mascarilla, un acondicionador y un producto sin aclarado se convertirán en tus aliados habituales.
Cómo cuidar el pelo decolorado: los productos que he utilizado
Mascarilla con color

Es, probablemente, el producto más importante de toda la rutina para mantener el rosa. Una de mis favoritas es Color & Cream de La Mota (el tono Fucsia F10), porque fue la que mejores resultados me dio y la que más pigmentó en mi búsqueda de mascarillas con color. Incluso la sometí a varios lavados posteriores con un champú de arrastre y el color seguía aguantando. Algo en lo que sí quiero insistir: hay que controlar muy bien la cantidad. Si aplicas demasiado producto, el resultado puede acercarse más al fucsia que al rosa. Y si te excedes con el producto, no te preocupes porque el tono se va suavizando progresivamente con los lavados.
Champú

En este paso, puedes utilizar un champú de uso habitual, siempre que sea adecuado para tu cabello. Elige una buena marca para que cumpla su función y contenga los menos parabenos posibles. Para los lavados habituales, me gusta Olistic The Shampoo porque limpia sin convertir la rutina en una agresión más para un cabello que ya ha pasado por una decoloración. Es apto para cabello teñido y para uso diario. Eso sí, cuidado con los lavados excesivos. Es mejor espaciar los lavados para prolongar la intensidad del rosa.
Mascarilla nutritiva

Una mascarilla nutritiva es necesaria. Debes alternarla en cada lavado con la mascarilla con color. Yo a veces incluso las mezclaba si me notaba el pelo demasiado seco. Aquí entra la masccarilla Absolut Repair Molecular de L’Oréal Professionnel, pensada para cabello dañado, teñido o decolorado. La utilizaba en el primer lavado tras la decoloración y la mascarilla de color. Su fórmula está orientada a fortalecer y suavizar la fibra, algo especialmente útil cuando hemos sometido al cabello a una agresión de este tipo.
Acondicionador

Tengo el pelo fino y, aunque la propia decoloración consigue aportar algo de textura, siempre tengo a mano el un acondicionador específico para dar volumen. Este de Secretos del Agua es de mis favoritos porque deja el cabello más manejable y ayuda a que la fibra esté más sana después de la decoloración. También ayuda a reducir el encrespamiento, aportar brillo y mejorar la elasticidad.
Acondicionador sin aclarado

Los acondicionadores sin aclarado (o leave-in) me han salvado en más de una ocasión. La decoloración deja el pelo bastante más seco de lo habitual y aumenta considerablemente el encrespamiento, así que tener un producto que se pueda aplicar rápidamente después de la ducha resulta muy práctico.
Mi elegido es Smoothing Oil-Infused Leave-In Concentrate de Kiehl’s, un tratamiento sin aclarado con aceites de argán y babasú que ayuda a suavizar el pelo, controlar el encrespamiento y aportar brillo sin apelmazarlo.
Sérum

Por último, el sérum. En mi caso es el paso que termina de mejorar el aspecto del pelo cuando está especialmente seco. Es cierto que lo aplicaba de forma muy puntual (a veces lo olvidaba y otras la pereza acechaba) y cuando lo ponía lo hacía por la noche. Pero, cuando lo pones, se nota, tanto en el momento como a la mañana siguiente.
Uno que me vino muy bien fue el sérum Soie Sublimateur de Leonor Greyl. Es ligero, ayuda a nutrir, desenredar y controlar el encrespamiento y deja la fibra más brillante y suave. Lo aplico principalmente de medios a puntas (sin tocar el cuero cabelludo), que es donde más noto las consecuencias de la decoloración.

