12 propósitos para cumplir en 2021 con los que triunfaremos allá donde vayamos (en la vida)

Y ninguno es “ir al gimnasio” “dejar de fumar” o “hacer dieta”. Si consigues cumplir estos doce propósitos estarás muy cerca de convertirte en un súper hombre.

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Somos conscientes que los propósitos son un asunto muy personal y que cada persona debe hacerse los suyos en base a su estilo de vida y a sus posibilidades. Sin embargo, también sabemos la facilidad con la que los desechamos a medida que avanza el año y le damos prioridad a otros asuntos del día a día. Si bien es cierto que hay algunos requisitos que deben cumplirse a la hora de trazar una hoja de ruta para conseguir unos objetivos (que sean realmente alcanzables, tener paciencia, conocernos muy bien…) hay una serie de propósitos que todos deberíamos incorporar a nuestra vida si queremos terminar el próximo año habiendo proyectado la mejor versión de nosotros mismos. Aquí te dejamos nuestras doce ideas, ¡una por cada mes! Así pues, comencemos el año con nuevas ilusiones y nuevos deseos de mejorar.

Antes que nada, ten en cuenta estos tres consejos para cumplir con tus propósitos de año nuevo:

  1. Piensa en ellos no como una obligación a cumplir sino como en una elección que has hecho de manera voluntaria y por amor a tu cuerpo.
  2. Tú y solo tú eres responsable de lo que haces con tu cuerpo, al realizar propósitos de año nuevo ya muestras interés en cambiar algo que no te gusta. No te detengas, vas por buen camino.
  3. Siéntete orgulloso de iniciar un cambio desde el interior, con eso todo va a cambiar. No solo tu cuerpo y tu salud, si no todo a tu alrededor.

HACER VOLUNTARIADO

No hace falta irse a África o a la India para ser solidario y ayudar a los demás. El 2020 ha dejado a infinidad de gente sin trabajo y con recursos mínimos para salir adelante. Una forma estupenda de comenzar el año es ayudar en comedores sociales de tu ciudad, llevar comida a los bancos de alimentos, o repartir bocadillos a los indigentes que están en la calle pidiendo limosna.

¡RECICLAR PLÁSTICO!

O nos lo tomamos en serio o ya podemos estar haciendo maletas para abandonar el planeta. El plástico se ha convertido en el mayor enemigo de la naturaleza, y por tanto, nuestro. Reciclar plástico todos los días en nuestra casa debe de ser una rutina automatizada que no nos suponga ningún esfuerzo, y cuando la bolsa de los plásticos esté llena ¡directa al contenedor amarillo!

NO CRITICAR

Habrá quien se sorprenda, pero no podemos negar que la crítica es el deporte nacional de nuestro país. A veces, incluso sin darnos cuenta y sin malas intenciones, hablamos más de la cuenta o vomitamos una opinión despectiva sobre alguien. Criticar “de vez en cuando” es una forma de desahogar sensaciones y pensamientos a través de una ofensa a otra persona a la que podemos causar daño aunque sea de forma inconsciente. Además, ¡está demostrado científicamente que criticar nos hace infelices!

DAR LO MEJOR DE NOSOTROS EN NUESTRO TRABAJO

Aunque nuestro jefe sea un H.D.L.G.P, aunque nuestros compañeros traten de cortarnos las alas y deshacer cada progreso que hacemos, aunque nuestras capacidades les molesten a los demás, debemos dar lo mejor de nosotros en nuestro trabajo. Convertirse en un trabajador exitoso no sólo es tremendamente gratificante, sino que motivará a tus superiores a que crezcas dentro de la empresa. Desarrollar un sentido de empatía y de pertenencia hacia la empresa para la cual trabajas te hará sentir parte de su crecimiento y progreso, además ¡un buen empresario nunca deja ir a un buen trabajador!

QUERERNOS, ACEPTARNOS Y APRENDER A VIVIR CON NUESTRAS LIMITACIONES

Ya está bien de pretender ser perfectos, ¡no hay nadie perfecto! Aspirar a serlo supone un desgaste emocional terrible. Debemos evitar compararnos con los demás, no obsesionarnos con nuestro físico, potenciar nuestra personalidad y desarrollar el sentido del humor para reírnos de nuestras imperfecciones. ¡Preferimos ser felices a ser perfectos!

NO MIRAR TANTO EL MÓVIL

¿No os resulta agotador? Mirar la pantalla por sistema, aunque no tengamos notificaciones, aunque solo sea para actualizar el feed de Instagram, o para pasar las horas muertas viendo los stories de nuestros colegas… Debemos hacer un esfuerzo por darle al teléfono la importancia justa y acostumbrar a nuestro cerebro a terminar cada cosa que empezamos y no distraernos aunque nos repitamos a nosotros mismos “es solo un segundo…”.

APROVECHAR EL AGUA DE LA DUCHA

¿Somos conscientes de la cantidad de agua que desaprovecharnos al ducharnos? Millones de litros se desperdician en un solo día en las duchas. Os recomendamos lo siguiente: tened un cubo vacío en el baño y cuando os vayáis a duchar, lo ponéis debajo del grifo mientras esperáis a que el agua se caliente. ¡Esa agua que acostumbramos a tirar por el sumidero podemos utilizarla para el váter o para fregar el suelo! No solo lo agradecerá el planeta, sino también nuestro bolsillo.

PONER EL FOCO EN LO QUE SUMA

La cantidad de tiempo y energía que malgastamos dándole vueltas a los problemas y preocupaciones que, en la mayoría de ocasiones, ni si quiera ocurren. Enfócate en tus objetivos, ¡así evitaremos situaciones innecesarias de estrés y mantendremos el cortisol a raya!

ELIMINA RELACIONES TÓXICAS

Las personas tóxicas no necesariamente tienen que ser personas “malas” y a veces resulta muy complicado desprenderse de ellas: por compromisos, por cercanía familiar o porque directamente están metidas dentro de nuestro círculo más íntimo y cercano. De los “colegas” tóxicos hay que deshacerse sin ningún tipo de preocupación ni remordimiento, y si la persona tóxica está muy cerca de tu círculo más íntimo ¡discreción total! No le cuentes absolutamente nada de tu intimidad, lo puede utilizar en tu contra en cualquier momento.

REENCONTRARSE CON LA NATURALEZA

Especialmente las personas que viven en grandes ciudades y con una rutina laboral muy intensa. Cuando llega el fin de semana es normal que nos queramos quedar en casa descansando y como mucho, ir a cenar por ahí y volvernos a casa. Sin embargo, hacer planes en la naturaleza nos dará la oportunidad de encontrarnos con nosotros mismos, nos escabulliremos de la contaminación atmosférica y electromagnética, podremos llevar a nuestras mascotas con nosotros, llenaremos nuestros pulmones de aire fresco y mejoraremos nuestro estado de ánimo.

PRACTICAR MINDFULNESS

O practicar meditación ¡o rezar! Llámalo como quieras pero desarrolla tu plano más espiritual. Prestarle atención a nuestra inteligencia emocional es sorprendentemente beneficioso para cualquier aspecto de nuestra vida. La atención plena nos ayudará enormemente a conocernos mejor, seremos capaces de controlar el estrés y la ansiedad (los dos grandes problemas que la humanidad más padece hoy en día), acabaremos con los problemas de insomnio, mejoraremos nuestra concentración (fundamental para controlarnos a la hora de no mirar el móvil…) y nuestras relaciones interpersonales saldrán muy reforzadas.

AHORRAR

Sabemos que en ocasiones es muy complicado. O bien porque el sueldo es un poco justo o bien porque tenemos un agujero en la mano y no sabemos cómo parar de gastar. Sea por el motivo que sea, es muy positivo saber gestionar bien nuestro dinero. Saber cuáles son nuestros gastos y gestionar de forma correcta un presupuesto para ahorros nos ayudará a vivir de forma más tranquila.

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