La firma suiza TAG Heuer y el gigante del golf TaylorMade han metido en una sola pieza de muñeca una métrica que hasta ahora solo manejaban los profesionales.
Cualquiera que haya pisado un campo de golf sabe que el detalle más pequeño decide la jornada. Un golpe de más, una lectura apresurada del green, una decisión tomada con prisa. TAG Heuer y TaylorMade conocen bien esa sensación, y por eso acaban de juntar fuerzas en el TAG Heuer Connected Calibre E5 45 mm x TaylorMade Edition, un reloj que acompaña al golfista en cada ronda.
En Rísbel Magazine seguimos de cerca los lanzamientos que mezclan calidad y tecnología, y este reloj bien merece una mención especial. La relación de TAG Heuer con el golf arranca en 2005, cuando la marca llevó la precisión relojera a un deporte que vive del control y la constancia. Dos décadas después, ese vínculo da un paso firme de la mano de TaylorMade.
Una historia que comparten TAG Heuer y TaylorMade
TaylorMade nació en 1979 en Estados Unidos y puso patas arriba el golf con la primera madera metálica. Desde entonces ha levantado un universo completo de palos de golf, pelotas, ropa para jugar al gol y plataformas digitales que usan muchos de los mejores jugadores del mundo.

TAG Heuer recorrió un camino parecido: la marca de relojes suiza, fundada en 1860, ganó su prestigio con avances en cronógrafos que marcaron la medición precisa del tiempo. Las dos firmas vivieron ese momento en el que una idea transforma un sector entero, y de ahí que entenderse les resultara tan natural.
El diseño del Connected x TaylorMade, hecho para el campo
La caja de titanio grado 2, cepillada y arenada, llega por primera vez a la colección Calibre E5 sin el revestimiento DLC negro. El cambio acerca el metal a los tonos naturales de los palos y aporta un aire más sobrio. El bisel, grabado con 18 hoyos, ancla el reloj a la estructura misma del juego.

Los guiños a TaylorMade aparecen por todas partes: el logo en la corona, las franjas que recuerdan la cara de un palo y una correa bimaterial que combina piel azul con caucho negro, rematada por una línea blanca central. La tapa trasera, en titanio DLC negro arenado, esconde el sensor de frecuencia cardíaca, y el estuche exclusivo guarda además una correa textil elástica para el día a día.
Características técnicas del TAG Heuer Connected Calibre E5 x TaylorMade
Aquí es donde el reloj enseña músculo. La pantalla AMOLED de 1,39 pulgadas, con cristal de zafiro y modo siempre activo, resulta fácil de leer incluso bajo el sol del recorrido. La batería aguanta hasta dos días a pleno rendimiento, tres en modo de bajo consumo y diecisiete horas en modo deportivo, con doce dedicadas al golf. Y si vas justo de tiempo, treinta minutos de carga te dan un día entero.

Por dentro corre TAG Heuer OS, compatible con iOS 18 y Android 13. El GPS de doble banda fija la posición rápido y con buena puntería, mientras el altavoz gestiona llamadas y asistente de voz. El conjunto de sensores sigue tu sueño, tu SpO2 y tu frecuencia cardíaca cuando dejas el campo. Llega a tiendas el 22 de junio de 2026 con un precio de 2.550 €.
Datos que te enseñan a jugar mejor con el Connected x TaylorMade
El reloj registra cada golpe y cada posición solo, sin que toques nada, para que tú mires la bola y nada más. Después, el análisis de TaylorMade traduce esos datos en golpes ganados: una cifra clara que muestra dónde sumas, dónde pierdes y qué parte de tu juego pide trabajo.

Las esferas Momentum y Topography rematan la idea. Una dibuja el logo de TaylorMade con el movimiento de la aguja; la otra recrea los contornos de un campo con guiños al putter Spider.
El putter Spider ZT x TAG Heuer cierra la colección
La pareja va más allá de la muñeca. El putter Spider ZT x TAG Heuer junta el rendimiento de la familia Spider con el sello visual de la relojera, y llega con funda premium, marcador de bola, bolsa, gorras y guantes. Cada partida deja una huella, y con el tiempo esas huellas dibujan un patrón. El juego sigue igual; tu forma de leerlo cambia.

