Este verano 2026, los bañadores de hombre se llevan cortos ¡por encima de la rodilla!) y, de todas las colecciones de moda baño, estos son nuestros 10 favoritos. ¡Espero que hayas entrenados los cuádriceps! Porque los vas a enseñar…
El verano empieza antes del verano. Siempre. Las terrazas se llenan, las maletas aparecen debajo de las camas y el Mediterráneo lleva semanas recibiendo a sus primeros visitantes de la temporada. Entre ellos, Callum Turner, recién casado con Dua Lipa tras una boda en Palermo que ha dado la vuelta al mundo, disfrutando de las aguas italianas como si el verano fuera solo para ellos.
Y si hay una prenda a la que nadie le da la importancia que merece, es el bañador. Es lo primero que ves cuando abres la maleta y lo último en lo que piensas cuando lo compras, siempre por detrás de la toalla, las gafas de sol y cualquier otra cosa. Un error, porque el bañador es, posiblemente, la prenda más honesta del armario masculino. Con un traje puedes construir una imagen. Con unos vaqueros bien elegidos, también. En bañador, en cambio, eres tú y punto. Porque sí, en verano nos gusta vestirnos de azul, pero del azul del mar, con nuestro bañador. Por eso me parece igual de importante elegirlo bien que cualquier otro básico de temporada.

Esta temporada hay algo que las firmas han captado antes que nadie: el largo ha cambiado. Los bañadores tipo surf de la década de los 2000, esos que llegaban casi a la rodilla, están perdiendo protagonismo frente a modelos que quedan a mitad del muslo. Son más favorecedores, recuperan la estética de los años 70 y 80 y dominan tanto las colecciones de lujo como las de firmas asequibles.
He dedicado más tiempo del que me gustaría admitir a revisar colecciones las colecciones de moda de baño (que en España, por cierto, se nos dan muy bien… y si no, mira los desfiles que montamos en Gran Canaria). También he comparado largos, he analizado estampados y he comprobado si esos tejidos que prometían secado rápido cumplían con lo prometido (que por algo una es periodista de moda, y apasionada del oficio!). He mirado en las novedades de Zara y las de Lacoste (no hay verano sin un buen cocodrilo que se precie!), pasando por Quiksilver, Scalpers (¡viva la calavera!), Nude Project, Emidio Tucci (que siempre nos resuelva la vida) y alguna firma más.
Así pues, espero que hayas hecho una buena rutina de piernas durante este invierno, porque ha llegado la hora de presumir de cuádriceps. Aquí te dejo mis 10 bañadores de hombre favoritos para este verano 2026… A partir de aquí, ya eliges tú.
Los 10 bañadores de hombre con más estilo del verano 2026
Bañador de hombre paisley, de Emidio Tucci

El paisley tiene siglos de historia y una capacidad asombrosa para reinventarse. Este 2026 se ha adueñado de los bañadores con la misma fuerza con la que lo hizo antes en las camisas, los pañuelos y las americanas, y Emidio Tucci lo ha resuelto con este modelo en burdeos que parece sacado del guardarropa de alguien que veranea en Portofino.
El nylon lavado le da una caída y una textura que lo acercan a un short de calle, y el estampado en tono vino con detalles en crudo consigue que sea uno de esos modelos que llaman la atención por las razones correctas. El bañador con mejor relación calidad-precio de toda la selección.
Bañador color fluos, de Quicksilver

Quiksilver es sinónimo de agua, tabla y ese estilo de vida que huele a sal y a crema solar, y este bañador en coral fluorescente es exactamente lo que esperarías de ellos, descarado, directo y pensado para quien disfruta ocupando espacio en la playa.
El color habla por sí solo, pero lo que me parece igual de destacable es que está fabricado con sobrantes de producción y residuos textiles recuperados, con hilo reciclado y un revestimiento hidrofóbico libre de PFC. El bolsillo trasero con velcro, el cordón interno para llaves y los bolsillos laterales completan un bañador para el que quiere ser visto y, además, hacerlo con cabeza.
Bañador a rayas, de Mango

La raya fina azul marino sobre fondo blanco es uno de esos estampados que el tiempo no desgasta, y este bañador de Mango lo lleva con ese aire de club náutico de los años 80 que ahora mismo está en todas partes. El efecto seersucker le da un volumen y una personalidad que un tejido liso nunca conseguiría.
El bolsillo trasero con velcro y los dos laterales lo hacen tan útil como bonito, y la mezcla de algodón garantiza una comodidad que los tejidos puramente técnicos rara vez alcanzan. De los que parecen más caros de lo que cuestan.
Bañador amarillo pastel, de Nude Project

El amarillo pastel es uno de los colores de la temporada y Nude Project lo sabe. Este modelo en nylon de secado rápido apuesta por una paleta suave que contrasta con el ribete azul eléctrico y el pespunte en punto de cruz, un detalle de confección que lo diferencia de cualquier bañador genérico.
El cordón de algodón en crudo y la etiqueta tejida con el concepto “do not disturb” terminan de definir la personalidad de una firma que ha sabido conquistar a la generación estéticamente exigente. El bolsillo trasero con cremallera es el remate funcional de un bañador pensado, ante todo, para causar impacto.
Bañador con calaveras, de Scalpers

La calavera de Scalpers es ya uno de los logos reconocibles de la moda española, y este bañador en azul marino con calaveras en blanco roto recuerda inevitablemente a lo que Alexander McQueen hizo con este símbolo hace décadas, convertir algo oscuro en algo con muchísimo estilo.
La cinturilla elástica con cordón en tono arena, los bolsillos laterales y el trasero lo convierten en un modelo tan llamativo como cómodo de llevar. Una firma española que da mucho que hablar en la orilla.
Bañador con cuadritos, de Ralph Lauren

Ralph Lauren lleva el vichy a otro nivel con este bañador que combina cuatro motivos distintos del estampado en naranja, azul eléctrico y verde menta, cada panel en un color diferente creando un efecto color block muy bien ejecutado. El pequeño jinete dorado bordado en el muslo es el único guiño de firma que necesita.
El tejido elástico arrugado le da esa textura característica que se asocia a los veranos en la costa este americana, y el calzoncillo de malla interior aporta el soporte que muchos bañadores de este estilo olvidan. Para el que quiere playa con pedigrí y no le asusta el color.
Bañador de lunares, de Zara

Los lunares han cruzado la línea y lo que durante años fue territorio “femenino” ha aterrizando esta temporada en el armario masculino con una naturalidad sorprendente, y este bañador de Zara es el ejemplo claro de que el estampado funciona.
El tejido técnico hace que se pueda llevar de la piscina a la terraza con total comodidad, la cintura elástica con cordón ajusta bien y los bolsillos laterales junto al trasero lo alejan de esa sensación de bañador de usar y tirar. Uno de los mejores fichajes de la temporada por lo que cuesta.
Bañador clásico, de Massimo Dutti

Massimo Dutti es la respuesta cuando quieres playa con criterio y cero estridencias. Este azul marino liso con cordón blanco tiene todo lo que debe tener un bañador bien hecho, tejido de secado rápido, cintura elástica bien resuelta, dos bolsillos laterales y uno trasero con solapa abotonada que da ese toque de acabado que distingue a una firma con oficio.
Va igual de bien en una cala de Formentera que en la piscina de un hotel de cinco estrellas, y con una camisa de lino encima se convierte directamente en un look de tarde. De esos que siguen siendo válidos dentro de cinco temporadas.
Bañador con cocodrilos, de Lacoste

Lacoste sabe perfectamente que su cocodrilo es uno de los logos más reconocidos del mundo, y este bañador en naranja melocotón con los reptiles dispersos en azul celeste es probablemente la versión más divertida que han hecho de él. Una apuesta cromática que descoloca y enamora a partes iguales.
El tejido ligero con forro de malla garantiza libertad de movimiento y secado rápido, y viene con bolsa de natación en tejido reciclado, un detalle que justifica parte del precio. Elegancia francesa con sentido del humor, que es una combinación bastante difícil de encontrar.
Bañador bordado, de Pull&Bear

Hay algo en un bordado bien hecho que ningún estampado impreso puede igualar, y este bañador de Pull & Bear en verde agua con pequeños barcos de papel repartidos por toda la superficie lo demuestra. El color es una elección acertada para la temporada, pero son esos detalles en relieve los que convierten un modelo asequible en algo que parece bastante caro.
La cintura elástica con cordón en tono gris y el corte limpio lo hacen igual de válido para la piscina que para una tarde de terraza. Una de esas compras que sorprenden por lo bien que quedan en persona.

