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Acabados de 10.000 euros en un reloj que cuesta tres veces menos: así es la nueva pieza suiza que pone en jaque a las marcas de lujo

Perfil de la caja de acero inoxidable del Maurice Lacroix 1975 Master Grand Date Retrograde con cristal de zafiro abombado Perfil de la caja de acero inoxidable del Maurice Lacroix 1975 Master Grand Date Retrograde con cristal de zafiro abombado
El perfil revela la arquitectura de la caja de 42 mm y el cristal de zafiro, que aporta profundidad y una lectura clara desde cualquier ángulo.

El nuevo Maurice Lacroix 1975 Master Grand Date Retrograde recupera una complicación mecánica casi olvidada y la envuelve en una caja de acero con esfera abierta.

Podemos afirmar con rotunidad que Maurice Lacroix nunca ha pretendido ser una firma tradicional más, más bien todo lo contrario… una manufactura que ofrece alta relojería con un valor real y cercano. Lo que más define a sus relojes es esa capacidad para mezclar la artesanía suiza con un espíritu muy urbano. A lo largo de los años, han creado piezas que ya son iconos, como el Masterpiece Square Wheel con su rueda cuadrada o el famosísimo AIKON, que se ve en todas las ciudades del mundo.

Hace apenas unos días, la marca nos sorprendió con una colaboración junto al taller Label Noir, demostrando que siguen buscando nuevas formas de interpretar el tiempo. Esta capacidad de renovación es constante. En su manufactura propia diseñan movimientos que muy pocos se atreven a fabricar. Ahora, para celebrar su trayectoria, lanzan el 1975 Master Grand Date Retrograde. Este reloj es un resumen perfecto de lo que son: expertos en funciones mecánicas que se salen de lo normal y que entran directamente por los ojos.

Una esfera que enseña todos sus secretos

Lo primero que notas al mirar este reloj es que no esconde nada. La esfera está esqueletizada, lo que significa que puedes ver las piezas que normalmente están tapadas.

Reloj Maurice Lacroix 1975 Master Grand Date Retrograde con esfera esqueletizada, gran fecha y día retrógrado visibles
La esfera esqueletizada del Maurice Lacroix 1975 Master Grand Date Retrograde deja ver el juego mecánico que da vida a la gran fecha y al día retrógrado.

El equipo de diseño ha trabajado mucho en las capas y las profundidades. Han usado un fondo con rodio negro y un acabado arenado que hace que las manecillas resalten mucho más. Los puentes frontales tienen un tono plateado que contrasta con el fondo oscuro, creando un efecto visual muy interesante cuando la luz golpea el cristal.

Vista lateral del Maurice Lacroix 1975 Master Grand Date Retrograde con correa de piel negra y sistema Easy Strap Exchange
La caja de acero se combina con una correa de piel negra intercambiable gracias al sistema Easy Strap Exchange, pensada para el uso diario.

La caja es de acero y mide 42 mm, un tamaño que queda bien en casi cualquier muñeca. Han combinado partes pulidas con otras cepilladas para que el reloj tenga diferentes texturas. Pero lo que más llama la atención es el cristal de zafiro. Tiene una forma especial que permite mirar el mecanismo desde los lados. Al hacerlo, ves cómo se organizan los niveles internos del reloj. Es como observar una pequeña ciudad mecánica en funcionamiento. Las manecillas tienen material luminoso para que puedas leer la hora aunque estés a oscuras.

La magia del movimiento retrógrado

Maurice Lacroix lleva más de 25 años perfeccionando las indicaciones retrógradas. Quizás te preguntes qué significa esto exactamente. Es muy sencillo: en lugar de que la aguja dé una vuelta completa, recorre un arco y, al llegar al final, salta de golpe al principio para empezar otra vez.

Calibre automático Maurice Lacroix ML302 visible a través del fondo de caja transparente
El fondo transparente permite observar el calibre Masterpiece ML302, con acabados clásicos y un módulo que combina gran fecha y indicación retrógrada.

En este modelo, la aguja azul de la parte inferior marca el día de la semana. Cuando termina el domingo, vuelve volando al lunes en un pestañeo. Es un detalle mecánico que engancha porque rompe con el movimiento circular de siempre.

Además de este sistema, el reloj incluye una ventana de fecha muy grande en la parte superior. Han diseñado el mecanismo para que los discos de los números se vean perfectamente. Así puedes entender cómo se mueve cada pieza cuando cambia el día.

Detalle de la gran fecha y los componentes visibles en la esfera del Maurice Lacroix 1975 Master Grand Date Retrograde
La gran ventana de fecha se integra en la esfera esqueletizada y permite seguir el funcionamiento del mecanismo en tiempo real.

Para lograr esto, la marca ha creado su calibre número 26, el ML302. Es un motor propio que lleva un módulo patentado. Si le das la vuelta al reloj, puedes ver a través del fondo transparente los acabados tradicionales suizos, como las famosas rayas llamadas «Côtes de Genève». Y llegado a este punto te estarás preguntado… «OK a todo, pero… ¿Cuál es el precio del reloj?» pues lo tienes a la venta por 6.950,00 CHF (Francos Suizos) o lo que es lo mismo, aproximadamente entre 7.450 y 7.500 euros, variando según el tipo de cambio actual.

Un reloj perfecto para el día a día

Aunque sea una pieza de ingeniería compleja, está pensada para usarse a diario. Viene con una correa de piel de becerro negra que imita la textura del cocodrilo. Lleva el logotipo de la «M» de la marca en relieve, un detalle clásico que siempre queda elegante. Lo mejor es que si un día quieres cambiar de estilo, no necesitas ir al relojero ni usar herramientas raras. Gracias a un sistema de cambio rápido, puedes quitar la correa con un par de clics y poner otra que combine mejor con tu ropa.

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