¿Quién fue el más elegante de la noche? De TVE a Antena 3, pasando por Telecinco y Telemadrid: los presentadores apostaron por el esmoquin para recibir el nuevo año en la Puerta del Sol.
La noche de fin de año siempre deja imágenes que comentar: el reloj marcando los últimos segundos, la Puerta del Sol llena, el brindis y, por supuesto, los estilismos que acompañan uno de los momentos televisivos más vistos del año. Esta vez, la elección fue clara. El esmoquin reinó en todas las cadenas con una unanimidad pocas veces vista. Un gesto elegante, festivo y con ese aire clásico que acompaña bien al champán y a las doce uvas. Cada presentador lo llevó con personalidad propia, desde los más formales hasta quienes lo reinterpretaron con detalles inesperados.

Los hermanos Muñoz decidieron que el esmoquin sería su traje de batalla para despedir el año, pero manteniendo ese toque urbano que los ha acompañado siempre. Ambos escogieron un esmoquin negro tradicional, con solapa satinada y pajarita perfectamente ajustada. El conjunto funcionaba serio, pero al mirar hacia abajo, la sorpresa aparecía. Nada de zapatos formales. Zapatillas blancas. Cómodas, callejeras, fieles a Estopa. Una elección que rompió la tensión del protocolo y les permitió moverse con naturalidad.

A su lado, Chenoa equilibró el cuadro con un vestido largo blanco con brillo y grandes mangas de plumas. Ellos, traje impecable; ella, glamour puro. Una imagen muy de celebración.

Antena 3 mantuvo la línea del esmoquin, pero desde un enfoque completamente distinto. Alberto Chicote optó por la versión clásica bien ejecutada. Chaqueta negra, camisa blanca y una pajarita verde botella en terciopelo que aportó el guiño festivo perfecto. En los pies, un detalle importante para los amantes de la etiqueta: slippers de charol. Pulidos, brillantes y muy en consonancia con el manual del esmoquin tradicional. A su lado, Cristina Pedroche volvió a ser noticia con un vestido que dejaba poco lugar a la imaginación. Transparencias, cascadas de cadenas plateadas y una corona con plumas blancas que convertían su look en el más comentado de la noche. La escena -él formal y contenido, ella espectacular- mostró cómo el esmoquin también puede equilibrar estéticas opuestas sin parecer «un parchetazo».

Telecinco ofreció otra lectura interesante. Xuso Jones apareció con un esmoquin azul noche, un tono que cada año gana más terreno frente al negro. La solapa satinada negro profundo marcaba el contraste justo para que la chaqueta destacara bajo los focos. Sandra Barneda llevó un vestido a juego con el esmoquin de su compañero, con tul brillante y mangas que cruzaban el pecho con un diseño envolvente. Un dúo elegante, con aire nocturno y ritmo televisivo. Xuso apostó por la formalidad completa, desde los puños franceses hasta el nudo de la pajarita, demostrando que el azul puede ser igual de solemne y mucho más visual en pantalla.

El último nombre de la lista llega desde Telemadrid, donde Poty Castillo compartió en su cuenta de Instagram la que probablemente sea la única foto de la noche desde su terraza con vistas a la Puerta del Sol. Esmoquin negro, camisa blanca, pajarita y una sonrisa que ocupaba la mitad del encuadre. No hay plano de cuerpo completo, ni detalle del calzado, pero sí una estampa clara: el esmoquin también fue su elección para despedir el año. El público abajo, la plaza llena y él celebrando desde la altura con un look tan clásico como la propia tradición de las campanadas.

El 2026 empezó con brindis, uvas y tuxedos. El esmoquin se impuso sin debate en televisión y dejó un mensaje sencillo: la elegancia no pasa de moda, solo cambia de matices. Algunos lo llevaron impecable de protocolo, otros lo relajaron con zapatillas o jugaron con el color. Pero todos coincidieron en lo mismo: para recibir un nuevo año en directo, el esmoquin sigue siendo el rey del cierre y del comienzo.

