Los Bengals aterrizaron ayer miércoles en Barajas al punto de la mañana, después de casi 8 horas de vuelo desde Cincinnati, y la foto que ha dado la vuelta a Estados Unidos no fue la del avión ni la de los cascos gigantes de Cibeles… ha sido la de su quarterback subiendo las escalerillas del avión con una almohada de cuello amarilla rematada con una capucha de Pikachu, sudadera granate y la correa de una bandolera de Loewe cruzada al pecho.

Burrow, que lleva 6 años convirtiendo cada llegada al estadio en un pequeño desfile, acaba de llegar a Madrid y para quien no siga el fútbol americano, el quarterback es el jugador al que más le gusta presumir de estilo en cada uno de sus pases por el túnel. Además, es el cerebro del ataque y el puesto mejor pagado del deporte, y Burrow es desde 2023 uno de los mejor pagados de la historia: 275 millones de dólares por 5 años, unos 244 millones de euros al cambio de hoy, con un sueldo medio de 55 millones por temporada y contrato hasta la campaña de 2029.
Quién es Joe Burrow: de 15-0 en la universidad al número 1 del draft
Joseph Lee Burrow nació el 10 de diciembre de 1996 en Ames (Iowa) y creció en Athens, un pueblo de Ohio a 2 horas y media de Cincinnati; su padre fue entrenador durante más de 40 años y él empezó de quarterback en el equipo infantil porque nadie más quería ese puesto. Pasó 3 temporadas en el banquillo de Ohio State, se graduó en 3 años, se cambió a LSU en 2018 y en 2019 firmó la mejor temporada que se recuerda en la liga universitaria: 15 victorias en 15 partidos, campeonato nacional y el Trofeo Heisman, el premio al mejor jugador universitario, ganado por el mayor margen de votos de la historia. Cincinnati lo eligió con el número 1 del draft de 2020.

En su segundo año llevó a los Bengals a la Super Bowl LVI, la primera del club desde 1988, y la perdió 23-20 contra Los Angeles Rams el 13 de febrero de 2022. Aquel partido lo consagró y le dejó un récord que preferiría no tener: 19 placajes sufridos en una misma fase final. Desde entonces ha sumado 3 Pro Bowl, 2 premios al mejor regreso del año y una temporada 2024 en la que lideró la NFL en yardas (4.918) y pases de touchdown (43). Tiene el mejor porcentaje de pases completados de la historia de la liga, un 68,5 %, y los compañeros lo llaman «Joe Cool» y «Joe Brrr» por la calma con la que juega.
Los looks de Joe Burrow que hay que empezar a poner en el radar
Todo empezó en enero de 2022. Antes del partido de playoffs en Tennessee, Burrow entró en el estadio con un abrigo largo, el pelo hacia atrás y unas gafas de Cartier de montura dorada, y subió la foto a Instagram con un verso de Lil Baby: «Cartier glasses I won’t even peek at you». Las gafas se agotaron, los compañeros empezaron a imitarlo y el túnel por el que los jugadores entran al vestuario pasó a ser, en su caso, el sitio donde la prensa busca la primera noticia del domingo.

Lo que distingue a Burrow de otros jugadores que «visten caro» es que su ropa cuenta una historia de temporada. El 4 de octubre, contra Jacksonville, apareció con una camisa de rayas verdes y amarillas abierta sobre una camiseta blanca, unos vaqueros de pierna ancha con un muñeco bordado en el bolsillo y gafas de sol de montura fina, un look de estudiante de arte de los años 90. El 25 de octubre, en Baltimore, cambió de registro con una americana verde salvia de solapas de pico sobre una camiseta de tirantes blanca, y esa tarde lanzó 4 touchdowns contra el gran rival de la división. El 1 de noviembre, contra los Titans, eligió una camisa celeste con la tapeta de los botones en negro y un pantalón de pinzas azul marino, y horas después firmó 462 yardas y 5 touchdowns en una victoria por 43-36 en la prórroga. Se entiende que en Cincinnati hayan dejado de preguntarse si tanta moda despista: a mejor look, mejor partido.

La industria ya ha tomado nota. Alo, la marca de ropa deportiva de Los Ángeles, lo tiene como imagen de su línea masculina y el 2 de octubre presentó con él su campaña de otoño de 2026, construida alrededor de un nuevo color, el marrón «Java Brown», y de sus paseos por el túnel, con pantalones de pinzas, jerséis de canalé y chaquetas ligeras en vez de las mallas de siempre.
La marca ya lo había anunciado en septiembre con una frase que resume el personaje: destaca en el campo y tiene un estilo propio en todo lo demás.
Joe Burrow fuera del campo: Goldman Sachs, ajedrez y un Batmóvil de 2,9 millones
Burrow hizo prácticas un verano en Goldman Sachs mientras estudiaba, y al firmar su primer contrato profesional dijo que pensaba ahorrarlo entero y vivir de la publicidad. Juega al ajedrez en el vestuario y en los vuelos, escucha a Kid Cudi antes de cada partido y en 2024 se compró una de las 10 réplicas del Batmóvil de la trilogía de «El caballero oscuro» por 2,9 millones de dólares para su colección de coches. En verano de 2026 cerró la pretemporada en Instagram con un mensaje de 5 palabras, «See you on the battlefield», que sus seguidores convirtieron en el lema del año.
Su cuerpo le ha dado tantos titulares como su armario. En 2023 se rompió un ligamento de la muñeca derecha y se perdió el final de la temporada; en septiembre de 2025 una lesión en el dedo gordo del pie izquierdo lo tuvo 9 partidos fuera y pasó por el quirófano. Volvió en noviembre de ese año, jugó 8 partidos, firmó 17 touchdowns y fue elegido para el Pro Bowl. Esta temporada ha empezado como si nada hubiera pasado: 2.115 yardas, 20 pases de touchdown, 6 intercepciones y un 73 % de acierto en 7 partidos, con los Bengals con 5 victorias y 2 derrotas.

Bengals-Falcons en el Bernabéu: horario, televisión y qué mirar el domingo
El partido es el domingo 8 de noviembre a las 15:30 en el Santiago Bernabéu, con el techo cerrado si se cumple lo que esperan los jugadores, y se ve en abierto en Cuatro y en DAZN. Los Falcons, que llegan con 3 victorias y 5 derrotas, juegan como locales y tienen su propia estrella en Bijan Robinson, el corredor al que los Bengals tendrán que frenar. Los Bengals entrenan desde el jueves en Madrid y hacen el reconocimiento del campo el sábado, después de los Falcons, porque en los estadios de fuera de Estados Unidos la NFL solo permite pisar las zonas de anotación al equipo local en primer lugar.


