Texto: Ana Marcos

Admirar sus viñedos, disfrutar de la cata o conocer todos los secretos que esconden sus barricas. Bodegas Otazu (Navarra), enclavada en un idílico valle, ofrece historia, arte contemporáneo y vinos de calidad a tan sólo 8 kilómetros de Pamplona.

 

Bodegas Otazu se encuentra en un Señorío histórico, enclavado en un valle, que data de la baja Edad Media. Es la bodega más septentrional de España para la producción de vino tinto y encierra auténticas maravillas actualmente restauradas. Así, se puede admirar una iglesia románica con un magnífico retablo plateresco del siglo XVI o una antigua torre defensiva -denominada Palomar-, que se remonta al año 1300.

Pero el corazón de Otazu es su magnífico palacio medieval, en origen con finalidad castrense. Hoy es una bodega imponente de estilo francés, construida en 1840 y totalmente rehabilitada, con una impresionante sala de barricas – con nueve bóvedas- e instalaciones punteras.

Las especiales condiciones geográficas y climáticas para el viñedo les ha hecho conseguir la categoría más alta posible: Vino de Pago. Sólo 14 bodegas en toda España cuentan con este reconocimiento de calidad que permite elaborar sus vinos bajo su propia Denominación de Origen Protegida ‘Pago de Otazu’. Esto significa que únicamente se utiliza uva propia para elaborar sus vinos. Son 110,12 hectáreas de cepas que dan lugar a siete vinos de gran personalidad. Tempranillo, merlot y cabernet sauvignon para tintos, junto a chardonnay en blancos y merlot para rosados son las uvas que crecen en este especial microclima.

Y todo está pensado para los visitantes, desde los recorridos por el Señorío o la bodega que culminan con una cata, hasta sobrevolar el Señorío de Otazu, además de ensayar como bodeguero y tener la oportunidad de hacer coupages.

La actual sala de barricas es obra del arquitecto Jaime Gaztelu, un lugar inolvidable que alberga  la mayor cromosaturación del mundo, obra del artista venezolano Carlos Cruz-Diez, uno de los mayores exponentes del arte cinético. Como colofón a la visita se realiza la cata de dos vinos de Bodega Otazu, con la posibilidad de elegir vinos de alta gama. Esta actividad tiene su versión ampliada en una opción que tiene dos horas de duración y que incluye un recorrido por el Señorío de Otazu. En él, el viajero se adentra en los orígenes más remotos de la bodega: de camino a la bodega, se aprecian los viñedos y después se catan tres vinos. Podemos completar estas experiencias con un pic-nic al atardecer en la finca o con una noche en el Hotel Alma Pamplona Muga de Beloso.

Los grupos pueden crear una experiencia sensorial a su medida para degustar los vinos de Bodega Otazu buscando armonías con los pinchos elaborados por el equipo gastronómico asesorado por Koldo Rodero, chef con una estrella Michelín.

También se puede conocer Otazu a vista de pájaro, mientras se sobrevuela el Señorío  y sus 110 hectáreas de viñedo propio en helicóptero, bien desde la bodega o bien desde Panticosa. Una de las propuestas más singulares es la actividad ‘Ser enólogo’, en la que no sólo se profundiza en el conocimiento del proceso de elaboración completo de un vino, sino también participar en el ensamblaje final creando nuestro propio vino. Todas las actividades de este programa se pueden personalizar y hay opciones para hacerlas aún más exclusivas, como la visita Premium, donde la cata la guía el enólogo y director técnico de la bodega.

Pero si algo sorprende de esta bodega, son las piezas de arte contemporáneo que salpican sus instalaciones. Meninas de Manolo Valdés en la sala de barricas, dos ‘guardianes’ de Xavier Mascaró… y obra de Ai Wei Wei, Olafur Eliasson, José Manuel Ballester, Jaume Plensa Secundino Hernández, Rafael Barrios, Anish Kapoor, Jim Dine y Daniel Canogar, entre otros. Una colección que sigue ampliándose para darle coherencia.

  • Bodega Otazu. Señorío de Otazu, s/n. Etxauri (Navarra). Tel.: 948329200. Web: otazu.com
UNA BODEGA CON ARTE
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