La pandemia de la Covid-19 ha normalizado un hábito que ha llegado para quedarse: el teletrabajo. Gracias a la deslocalización de la oficina, se ha presentado ante los españoles la oportunidad de descubrir el mundo desde una nueva perspectiva y con el ordenador bajo el brazo. Cada vez más personas se unen a esta tendencia, que pasa por cambiar el lugar de residencia durante unos días aprovechando la flexibilidad que proporciona el home office. Te proponemos una selección de destinos nacionales con los que disfrutar del Puente del Pilar y alargar unos días más para impulsar el trabajo en remoto desde ubicaciones inexploradas, bosques prehistóricos, villas medievales y aguas cálidas en nuestro país.


● Tenerife – Islas Canarias: la isla ha registrado un incremento notable en la demanda de vuelos y hoteles por parte de este tipo de viajeros gracias a que, a pesar de encontrarse dentro de Europa, proporciona aislamiento y una oportunidad excelente para descubrir territorios inexplorados. Una combinación única de playas salvajes y bosques frondosos de milenaria laurisilva en su zona norte, junto con uno de los volcanes más famosos del mundo y una gastronomía enriquecida por su contacto permanente con el mar, hacen de Tenerife un destino cercano perfecto si se buscan contrastes y nuevas experiencias tras una intensa jornada de teletrabajo. Tal es el potencial de esta isla, que se ha creado la marca ‘Work & Play’, junto con el proyecto ‘Welcome Pass’, para ofrecer descuentos especiales en espacios de coworking, etc.

● Rías Baixas – Galicia: este verano, la comunidad gallega ha visto crecer su popularidad, siendo uno de los destinos que mejor ha resistido el impacto de la crisis sanitaria. Sin embargo, para muchos, Galicia sigue siendo la gran deuda viajera pendiente. El trabajo en remoto proporciona una ocasión sin igual para quitarse la espinita y visitar uno de los territorios españoles más diversos, bajo la premisa de mantenerse en contacto con la naturaleza. Una buena opción para conocer el pasado medieval de sus pueblos tradicionales y descubrir playas vírgenes, prácticamente vacías, en las que dar largos paseos tras la jornada laboral, son las múltiples localizaciones de sus Rías Baixas, en especial la todavía desconocida Ría de Muros y Noia (más conocida como la Ría da Estrela). Todo ello, garantizando la cobertura WiFi para mantenerse en contacto con el mundo real.

● Valencia capital: aunque puede sorprender a algunos, la ciudad se ha posicionado como uno de los destinos favoritos para dar continuidad al home office. Las conexiones directas con Madrid la convierten en una escapada fácil cuyo mayor atributo son las playas mediterráneas, con aguas cálidas sumamente apetecibles, liberadas de la masificación veraniega. Muchos viajeros ya cuentan con su segunda residencia en esta comunidad, que ha abierto sus hoteles y alojamientos al trabajo en remoto para demostrar que cualquier época del año es buena para visitarla.