Coge papel y lápiz porque la lección empieza ya: estos son los perfumes masculinos que toda mujer quiere oler en su chico.
De pequeña, recuerdo que mi padre usaba el perfume Armani Code en ocasiones especiales y a mí me encantaba ese olor. Incluso alguna vez me lo echaba a escondidas cuando no estaba en casa (muy poca cantidad, para que no se notara demasiado en aquel frasco negro del que apenas se veía el interior), cosas de una niña de 10 años. Es un aroma que se me quedó grabado en la memoria y que, pase el tiempo que pase, sigo asociando a ese recuerdo.
Siempre me han atraído más los perfumes masculinos que los femeninos. No sé si es porque ciertas notas típicas de la perfumería femenina nunca han terminado de convencerme, pero al final siempre acabo volviendo a los masculinos. Curiosamente, me pasa exactamente lo mismo con los desodorantes.
Esta pequeña “obsesión” me ha llevado a fijarme mucho en los perfumes que usan las personas de mi entorno: mi padre, mis amigos, mi novio (y sí, confieso que alguna vez he terminado usándolos también, perdón si estás leyendo esto).
Supongo que es algo bastante común, pero no hay nada que me llame más la atención que alguien pase y deje su fragancia flotando en el aire. Así que, chicos, merece la pena cuidar ese detalle tan sencillo.
Así pues… para ponértelo más aún fácil (porque sé que elegir un perfume para hombre puede convertirse en toda una odisea), he recopilado 5 fragancias masculinas que, además de ser novedades, nos encantan a las mujeres.
5 perfumes para hombres que atraen a las mujeres
Bleu de Chanel L’Extrait, de Chanel

Este Bleu de Chanel L’Exclusif se aleja bastante del frescor típico de la línea. Aquí todo va más hacia lo cálido y envolvente, como si el perfume se quedara pegado a la piel desde el minuto uno. Huele a maderas secas mezcladas con ámbar, con ese punto ligeramente resinoso del ládano que le da un aire más denso y con más presencia, sin llegar a ser pesado.
En el fondo aparece el sándalo, que suaviza todo y le da una textura cremosa, como si redondeara las notas y las dejara más pulidas. El resultado es un perfume amaderado con un toque ambarado, nada fresco ni cítrico, más bien pensado para llevarlo cerca, con un punto íntimo y constante, de esos que se notan más cuando alguien se acerca que cuando entra en una habitación.
Velvet Mughetto, de Dolce & Gabbana

Empieza con una salida bastante fresca y con chispa: bergamota y pimienta rosa que le dan un punto cítrico y ligeramente picante, junto a la grosella negra que mete un toque frutal más oscuro, como dulce pero con un punto ácido. Es una entrada bastante viva, de esas que se notan rápido y dan sensación de perfume “limpio” pero con personalidad.
Después se vuelve más floral y suave, con el lirio de los valles como protagonista, muy delicado y verde, acompañado de magnolia que lo hace más cremoso, y un pachulí que le añade un fondo más serio sin quitarle ligereza. En el secado, el sándalo y la madera de cachemira lo dejan sobre la piel como un olor limpio, floral y muy agradable, nada invasivo. Si eres de los que prefieren perfumes frescos pero con un toque distinto y algo más especial, este es el tipo de fragancia que encaja contigo.
Le Beau Narcisser, de Jean Paul Gaultier

Perfecto para quienes disfrutan del coco en perfume, pero sin quedarse en su versión más “de playa”. Arranca con una mezcla bastante curiosa: bergamota con coco. Por un lado tienes el toque cítrico que le da frescor, y por otro el coco, que lo vuelve cremoso y un poco tropical, como si empezara luminoso pero con un punto más goloso de lo habitual.
En el centro aparece el almizcle con la flor de azahar, que lo llevan hacia un olor más limpio, casi de piel recién duchada pero con un matiz floral suave que lo hace más elegante. Y al final se vuelve más cálido y adictivo con la vainilla y la haba tonka, mientras el vetiver le pone un fondo más seco y ligeramente terroso. Es un perfume que empieza fresco y acaba bastante más sensual, de esos que dejan un olor dulce pero equilibrado, nada empalagoso.
Invictus Parfum Elixir, de Rabanne

Empieza con una salida bastante diferente a lo habitual: notas minerales, un punto salado (que recuerda al aire frío de la costa) y el pomelo, que le da ese toque cítrico amargo y fresco a la vez. Después se vuelve más cremoso y aromático con el coco, la lavanda y el ciprés, que lo equilibran entre lo limpio, lo verde y lo ligeramente dulce. En el fondo aparece la parte más potente: la vainilla en versión más densa, casi “caviar”, junto con el cedro, el musgo y el benjuí, que lo dejan cálido, amaderado. Es un perfume que empieza fresco y salado, pero termina bastante más intenso y envolvente. Perfecto para quien busca una fragancia que funcione tanto de día como de noche, que empiece limpio y fácil, pero que al final tenga ese punto más oscuro y adictivo que se queda en la piel y en la memoria.
Ylang Ambrato, de Gucci

Una de las últimas novedades de la firma italiana, que arranca con una salida fresca pero con un punto picante: la bergamota y el neroli le dan ese toque cítrico limpio, mientras la pimienta negra aporta ese toque especiado que ya deja claro que no es un perfume suave sin más.
Después se vuelve más cremoso y envolvente. Aparece el ylang-ylang con ese lado floral exótico que se mezcla con la haba tonka y el benjuí, haciéndolo más dulce y denso sobre la piel. En el fondo, el tabaco y las resinas como el ládano y el opopónaco le dan ese giro más oscuro y cálido, con un toque amaderado seco del roble que lo deja muy elegante. Pensado para quienes no quieren un perfume cualquiera, sino uno que evolucione, cambie contigo durante el día y deje una presencia que se note… de esas que nos encantan a las chicas.

