Una edición limitada de 300 piezas que convierte el negro en materia, textura y actitud, desde la relojería suiza hasta el imaginario de Yohji Yamamoto.
Desde que Carlo Crocco fundó la marca en 1980, Hublot entendió el lujo como un espacio para mezclar códigos. Oro con caucho cuando nadie lo hacía. Tornillos visibles cuando otros los escondían. Así nació el llamado Arte de la Fusión, una idea que acabaría definiendo su identidad y que alcanzó una nueva dimensión en 2005 con el Big Bang, uno de los relojes más reconocibles del siglo XXI. Hoy, integrada en el grupo LVMH, Hublot sigue moviéndose en ese terreno incómodo donde la tradición se pone a prueba.
Tras hablar recientemente de algunos relojes de Hublot vistos en la muñeca de figuras tan controvertidas como Nicolás Maduro, este nuevo lanzamiento devuelve la conversación al terreno del diseño y la intención. El Classic Fusion Yohji Yamamoto All Black Camo un reloj impregnado en negro que aspira a convertirse en el tema de conversación de los círculos relojeros más especializamos.
El negro como idea compartida
Para Hublot y Yohji Yamamoto, el negro funciona más como un propósito que como un color… ¿Qué quiere decir esto? La casa suiza lo dejó claro en 2006 con su concepto All Black, donde la lectura del reloj depende del volumen, de la textura y de cómo la luz roza cada superficie. Yamamoto llevaba décadas trabajando esa misma idea en la moda, desde su debut en París en 1981, cuando sus siluetas negras rompieron con todo lo establecido.

En este Classic Fusion, el negro se convierte en lenguaje común. La cerámica mate de la caja no refleja, absorbe. El camuflaje aparece sin colores, sin contrastes evidentes, como un relieve que cambia con el movimiento de la muñeca. Nada grita. Todo susurra.
Un camuflaje que se mueve con la luz
El motivo camo, reinterpretado desde el universo de Yohji Yamamoto, huye de cualquier referencia militar directa. Aquí es textura, ritmo y profundidad. Negro sobre negro. Gris sobre negro. La esfera parece quieta, pero no lo está. Cada gesto del brazo modifica la forma en la que se percibe el dibujo.

Yamamoto lo resume con una frase: «el negro puede ser discreto y arrogante al mismo tiempo». Esa tensión está presente en todo el reloj. No busca agradar a todo el mundo. Busca coherencia.
Características técnicas contadas desde dentro
La caja de 42 mm está fabricada en cerámica negra pulida con chorro de arena. Tiene un grosor contenido de 10,4 mm, lo que mantiene el perfil elegante propio de la línea Classic Fusion. El bisel, también en cerámica negra, integra los tornillos en forma de H, un guiño inmediato al ADN de la marca. La hermeticidad alcanza los 50 metros, suficiente para el uso diario real.
En el interior late el movimiento automático HUB1110, con 177 componentes, 25 rubíes y una frecuencia de 28.800 alternancias por hora. Ofrece unas 48 horas de reserva de marcha. A través del fondo de zafiro ahumado se puede ver el rotor esqueletizado, siempre dentro de esa lógica monocromática que no rompe el discurso visual.

La esfera combina el estampado de camuflaje negro y gris con agujas chapadas en negro mate. Todo sigue la misma idea: legibilidad sin concesiones estéticas innecesarias. La correa mezcla tejido y caucho negro, uniendo la sensibilidad táctil de la alta costura japonesa con la precisión industrial de Hublot. El cierre desplegable, en acero chapado en negro, remata el conjunto con solidez.
Una edición limitada que habla de permanencia
Cada una de las 300 piezas de esta edición limitada llega en un estuche personalizado con la firma de Yohji Yamamoto integrada en el diseño. No es un detalle decorativo. Es una extensión del concepto.

El Classic Fusion Yohji Yamamoto All Black Camo, referencia 542.CI.6670.NR.YOY, tiene un precio de 12.000 euros y ya está disponible en puntos de venta seleccionados de Hublot y en su tienda online. No es un reloj pensado para tendencias rápidas. Es para quienes entienden el negro como una forma de mirar el mundo.

