El campeón olímpico de esquí alpino en los Juegos Olímpicos de Invierno 2026 también firma campañas con Moncler y ha protagonizado la portada de importantes revistas de moda.
Lucas Pinheiro Braathen entró en meta con lágrimas en los ojos y los brazos abiertos hacia sus padres. Acababa de ganar la medalla de oro en el eslalon gigante de los Juegos Olímpicos de Invierno de Milán-Cortina 2026 y de firmar la primera medalla para Brasil en una cita olímpica invernal. Bajo la nieve del Stelvio, resistió dos mangas exigentes y dejó atrás al suizo Marco Odermatt por casi un segundo. Sus parciales fueron demoledores y nadie logró descifrar la línea que encontró en la zona más plana del trazado. Él lo explicó con una frase sencilla: “He esquiado con el corazón”.
Pinheiro, de 25 años, arrancó primero en la final. No tenía referencias, pero sí una pista perfecta. Marcó el mejor tiempo y obligó al resto a perseguirle sin éxito. En la segunda manga volvió a arriesgar. Saltó de puerta en puerta, al límite, y aguantó la presión hasta sellar el oro.

Su historia olímpica tiene un matiz especial. En octubre de 2023 anunció su retirada tras un conflicto con la Federación Noruega de Esquí. Quería controlar su imagen y trabajar con sus propios patrocinadores. En marzo de 2024 regresó como esquiador brasileño. El resultado llega ahora, en el mayor escaparate del esquí alpino.
Lucas Pinheiro y su vínculo con la moda masculina
La ceremonia inaugural ya anticipó que su presencia iba a dar de qué hablar. Como abanderado de Brasil, desfiló con un enorme plumífero de Moncler y convirtió el estadio en su particular pasarela. Pura energía, a ritmo de DJ y una puesta en escena que millones de personas siguieron en directo y a través de sus redes sociales.
Parte del público allí presente no pudo evitar recordar cómo Pinheiro se cayó en los Juegos pasados y han sufrido en esta edición de Milán-Cortina 2026 viéndole saltar de puerta en puerta, rápido, bajo una espesa capa de nieve que cubría las laderas del Stelvio. Aguantó y lo hizo de la misma forma que resistió cuando tuvo que abandonar el esquí cansado ya de tanta rigidez del equipo nacional noruego. Y de ahí que Brasil le abriera las puertas.
Pinheiro no se conforma con el podio; aspira a ser un «artista» capaz de trascender el éxito deportivo. Busca una libertad que en el esquí alpino tradicional no encuentra, persiguiendo una autenticidad que, para él, es incluso más difícil de conquistar que una medalla de oro.

Fuera de las pistas trabaja como modelo, y ya ha protagonizado la portada de revistas de moda masculina como ICON o L´Officiel. En las redes sociales también se le quiere. El joven esquiador noruego acumula más de 780 mil seguidores en Instagram y, aunque suele recibir críticas y ataques por su forma de vestir, como él mismo reconoce, Lucas responde con coherencia y presencia pública. Ahora luce el oro olímpico y refuerza su perfil como atleta y puede que también como figura influyente en la moda masculina.

