Modo oscuro Modo claro

Así es el menú degustación de 20 pases que Toledo celebra revalidando sus dos estrellas Michelin

Chef emplatando un postre del menú degustación de dos estrellas Michelin en Toledo. Chef emplatando un postre del menú degustación de dos estrellas Michelin en Toledo.
Los últimos toques en uno de los pases dulces del menú degustación, trabajados con una precisión que marca la identidad de la casa.

Fui a Toledo a probar un menú degustación con dos estrellas Michelin… y entendí por qué este restaurante se encuentra en el foco de la conversación gastronómica de este país.

La primera estrella Michelin llegó en 2016, cuando Iván Cerdeño consolidó su nombre en la gastronomía española. La segunda se sumó en 2020, ya instalado en el Cigarral del Ángel, y desde entonces el chef mantiene este reconocimiento con un trabajo que no deja de crecer. Su cocina ha cambiado con el tiempo, pero la esencia siempre ha sido la misma: cocinar desde la tierra, desde los sabores que marcan una época y un lugar.

En el Cigarral del Ángel, entre jardines antiguos y la presencia cercana del Tajo, Iván Cerdeño construye su propuesta más íntima. El restaurante gira en torno a la tradición manchega, a los encurtidos y adobos, a los sabores de caza, a las huertas del entorno y a la herencia cultural que Toledo guarda en cada calle. Aquí nacen sus menús degustación, pero es “Memorias de un cigarral” el que resume con más claridad la mirada del chef.

Cocinero emplatando un pase del menú degustación de dos estrellas Michelin en Toledo.
Cada pase se construye como una pequeña escena, cuidada al detalle antes de salir a la sala.

Es un recorrido largo, 20 pases que avanzan por la ribera, la huerta, el monte y un final dulce inspirado en una confitería antigua. Lo llaman “atisbos” cuando llegan los primeros bocados, pequeños gestos que te preparan para lo que viene. Entre ellos destaca Jabalí y encurtidos, una costilla melosa con matices especiados que te lleva por un instante a otra parte del mundo. Y es solo el principio.

Adobos y majados

Maíz de la Ribera y trucha

El menú arranca con un bocado que combina suavidad, acidez y un guiño a la ribera del Tajo. La trucha entra limpia y el maíz aporta un punto cálido que abre bien el camino.

Asadillo

Un pase breve, directo, muy manchego. El asadillo llega con un color que ya anticipa su sabor.

Cocinera preparando uno de los pases vegetales del menú degustación en Toledo.
La cocina pone el foco en la huerta y en los matices del entorno, con pases que se terminan frente al comensal.

Tatín de alubias aliñadas

El formato sorprende al principio, pero la idea funciona: textura delicada, aliño ligero y un fondo reconocible.

Garbanzo encominado

El comino aparece en su justa medida y deja un pase cálido, casi doméstico, que mantiene la línea del inicio.

Milhojas de pollo de corral

Capas finas, sabor suave y un tamaño que invita a seguir sin prisa. Uno de los bocados más agradables del arranque.

Paté de pimientos verdes y caballa ahumada

La caballa introduce un toque salino que equilibra el paté. Un pase pequeño pero muy recordable.

Entorno huerta y Ribera

Corte de cebolla y queso

La cebolla queda dulce, el queso entra cremoso y el conjunto deja una sensación muy redonda.

Encurtidos, salazones y jugo de cornicabra

Pase refrescante, con una acidez suave y un jugo que ordena el resto del plato.

Plato de Encurtidos, salazones y jugo de cornicabra del restaurante Iván Cerdeño, en Toledo
Encurtidos, salazones y jugo de cornicabra

Tarta de coliflor y nueces tiernas encurtidas

Uno de los pases más delicados. La coliflor aparece ligera, casi aérea.

Buñuelo de coliflor

Bocado sencillo, sabroso y muy bien ejecutado.

Setas de temporada

Tartaleta de setas en escabeche, consomé de monte, pil pil de setas de temporada, tomates asados con almendras y sopa de hierbas y piñonada.

Este tramo reúne algunos de los mejores momentos del menú. Las setas cambian con la estación y cada pase muestra un matiz distinto del monte.

Cocina de monte y mar

Manitas con quisquilla

La textura resulta sorprendente. La quisquilla aporta un matiz dulce muy agradable.

Angulas con morcilla

Un contraste atrevido que funciona sin estridencias.

Diario de Caza

Aquí aparece la parte más profunda del menú. Sabores intensos, muy ligados al entorno.

Platos del menú degustación de mar y monte, con sardina, perdiz y jugos de caza.
El tramo de mar y monte muestra la parte más profunda del menú, con combinaciones que conectan tradición y entorno.

Ensalada templada de sardina y perdiz

Un pase templado que une dos mundos distintos en un mismo plato.

Jabalí y especias

Potente, meloso y con un punto especiado que permanece. Un pase que define bien esta parte del menú.

Sabayón de liebre y maíz

Irresistible desde el primer momento. El maíz suaviza y la liebre aporta profundidad.

Confitería

Leche ahumada y caviar

Dulzor suave y un toque salado que sorprende sin buscar protagonismo.

Curry, limón y hierbas

Fresco, ligero y muy equilibrado.

Buñuelo de viento

Tierno por dentro, delicado por fuera. Un gesto clásico.

Almendras y flores

Cuando llegas al último pase del menú «Memorias de un cigarral» te encuentras un final limpio, y tab dulce como agradable. Una forma muy acertada de cerrar bien las veinte paradas que ha tenido este menú.

Publicación anterior
Perfil lateral del Nuevo Lexus ES con tiradores enrasados y línea Lexus Signature Line

Llega por fin a España una berlina eléctrica con 530 km, mandos invisibles y un interior digno de coche con chófer