Dos nuevas versiones que recuperan la estética técnica de los años 2000 con colores naturales.
Eso de que (a veces) para avanzar, hay que mirar un poco hacia atrás… es totalmente cierto. Y si no, que se lo digan a New Balance, que ha decidido recuperar sus zapatillas 740, una silueta que nació originalmente como unas zapatillas de correr de alto rendimiento. En su momento, este modelo se ganó el respeto de los corredores por su estabilidad, pero hoy vuelve para conquistar la calle y a ese público que sabe de running lo mismo que de matemáticas fractales.

La marca acaba de lanzar dos combinaciones en tonos tierra que cambian por completo el aire de esta zapatilla y le dan un nuevo aire muy dosmilero que nos ha encantado.
Si buscas unas zapatillas marrones, la versión Relic brown con pumpernickel es la tuya. Mezcla una base oscura con marrones rojizos y negros. Es una opción con mucha personalidad que aguanta bien el ritmo diario en la ciudad.

Por otro lado, la Timberwolf 103 white apuesta por la luz. Combina el blanco y el beige de forma sencilla, lo que la hace muy fácil de encajar con cualquier pantalón que tengas en el armario.

Lo que hace especial a la 740 es cómo mantiene esos detalles técnicos que nos gustan. Conserva la malla de punto abierto en el empeine, que deja respirar al pie, y esa entresuela segmentada tan característica. Además, incorpora la tecnología ABZORB. Este sistema es clave porque absorbe los impactos en cada paso, mezclando amortiguación con una resistencia que evita que la suela se deforme rápido.

Es curioso cómo un modelo que se diseñó para sumar kilómetros en el asfalto hace décadas ahora, en pleno 2026 encaja tan bien con un look casual para ir a pasear por la calle. Sus formas angulares y la malla de doble tono le dan un aspecto técnico que no pasa de moda.

