El nuevo Carrera Seafarer recupera el indicador de mareas histórico de la casa y lo integra en un cronógrafo pensado para usarse, no solo para mirarse.
Primero fue en los circuitos, después en el aire y, por supuesto, también en el mar. Y es que, la relación de TAG Heuer con la navegación no responde a una moda reciente, sino a una larga historia y a una necesidad real: ofrecer herramientas fiables a quienes dependían de su reloj para orientarse, competir o regresar a puerto.
En 1949 nació el Seafarer original, un reloj pensado para leer las mareas con claridad. Décadas después llegaron piezas como el Skipper, inspiradas por la vela de competición. En 2023, ese legado volvió a escena con una reinterpretación moderna del Skipper. Ahora, esa historia continúa con el nuevo Carrera Seafarer, un cronógrafo que recupera la función de mareas y la integra en la arquitectura Glassbox del Carrera actual, con una lectura clara y una intención muy concreta.
Un indicador de mareas con historia real
El indicador de mareas que define al Carrera Seafarer se remonta al Heuer Solunar, desarrollado para la marca Abercrombie & Fitch a partir de una idea de Walter Haynes.

Por aquel entonces, un jovencísimo Jack Heuer participó en su desarrollo, afinando el cálculo del sistema para mejorar su precisión. Setenta y siete años después, esa misma función reaparece, ahora integrada en un cronógrafo contemporáneo, pensada para leer mareas altas y bajas en un ciclo completo de 29,53125 días. No hay nostalgia forzada. Hay continuidad técnica.
Diseño Glassbox y lectura clara
La caja Glassbox del Carrera Seafarer mide 42 milímetros y elimina el bisel tradicional para dar todo el protagonismo al cristal de zafiro abombado.
Esta construcción mejora la legibilidad, algo clave cuando el reloj se usa en movimiento. La esfera champán opalina actúa como fondo neutro para un juego de colores muy medido.

El verde azulado Intrepid Teal aparece en agujas y contadores, acompañado por un amarillo cálido que remite a los modelos históricos. Los índices curvos y las agujas chapadas en oro amarillo 3N aportan contraste sin romper el equilibrio visual.
El calibre TH20-04 y su función clave
En el interior trabaja el calibre automático TH20-04, desarrollado expresamente para alojar el indicador de mareas. El ajuste resulta sencillo gracias al pulsador TIDE situado a las nueve. Basta pulsarlo para sincronizar el disco con las mareas locales.

El movimiento cuenta con embrague vertical y rueda de pilares, lo que asegura un accionamiento suave del cronógrafo. La reserva de marcha alcanza las 80 horas, suficiente para varios días sin uso. A través del fondo de zafiro se aprecia el rotor con forma de escudo, un detalle que refuerza identidad.
Un reloj herramienta pensado para usarse
El Carrera Seafarer mantiene una resistencia al agua de 100 metros y llega con un brazalete de acero de siete filas, reinterpretación del clásico beads of rice. Combina comodidad, ajuste preciso y un carácter muy coherente con el conjunto.
Además, incluye una correa beige inspirada en el cordaje náutico, con forro a juego con la esfera. El reloj se lanzará en marzo de 2026, con cinco años de garantía y un precio de 8.800 euros. Una pieza pensada para quien valora la función, la historia y el tiempo bien leído.

